Jácome lleva por tercera vez los presupuestos de Ourense a pleno este jueves: retoma el pago a proveedores

Es el tercer pleno en menos de un mes sobre el mismo expediente: el PP y el BNG mantienen su rechazo y el PSOE, su abstención. La aprobación definitiva de las cuentas de 2026 sigue pendiente desde junio.

Jácome lleva este jueves al pleno de Ourense los presupuestos de 2026 y el pago de 11,45 millones a proveedores.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Concello de Ourense celebra este jueves, 1 de octubre, un pleno extraordinario con dos puntos: la aprobación definitiva del presupuesto de 2026, de 128,6 millones, y el pago de 11,45 millones en facturas atrasadas de la cuenta 413.
  • ¿Quién está detrás? El gobierno en minoría de Democracia Ourensana (DO), con Gonzalo Pérez Jácome como alcalde, frente a un PP, un PSOE y un BNG que ya han tumbado dos veces el expediente de proveedores.
  • ¿Qué impacto tiene? Es el tercer intento en menos de un mes. Si nadie cambia el voto, la capital de la provincia de Ourense seguirá sin cuentas definitivas y con empresas esperando cobrar.

Dos expedientes atascados: 128,6 millones de presupuesto y 11,45 millones en facturas

El pleno extraordinario del Concello de Ourense reúne en un mismo orden del día los dos asuntos económicos más enredados del último año de mandato. El gobierno de Democracia Ourensana (DO) somete a votación la aprobación del presupuesto de 2026 y el expediente para abonar 11,45 millones de euros en facturas atrasadas a proveedores.

El primer punto retoma la tramitación de las cuentas municipales, que ascienden a 128,6 millones de euros. El pasado 23 de junio quedaron aprobadas de forma inicial y automática, después de que el alcalde perdiera una cuestión de confianza y de que PP, PSOE, y BNG agotaran el plazo legal de 30 días sin presentar una moción de censura con un candidato alternativo.

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Tras abrirse el periodo de exposición pública, la oposición presentó alegaciones por carencias técnicas, con especial hincapié en la ausencia de informes de la Intervención municipal. Para resolver esas reclamaciones y llegar a la aprobación definitiva, el gobierno local convocó un pleno extraordinario para el 27 de julio. La sesión se desconvocó in extremis el día 25, al no contar con los votos necesarios. Dos meses después, el expediente vuelve a someterse a la corporación.

El PP y el BNG mantienen el veto y el PSOE se queda en la abstención

Jácome

Los puntos dos y tres de la sesión plantean una modificación de crédito y un reconocimiento extrajudicial para pagar esos 11,45 millones. El montante corresponde a la cuenta 413, el cajón contable donde se acumulan los servicios prestados por empresas sin contrato en vigor o sin consignación presupuestaria previa. Es la tercera vez en menos de un mes que el mismo asunto llega a pleno.

Los días 4 y 5 de septiembre la operación fue rechazada con los votos en contra del PP y del BNG, que justificaron su negativa en la decisión de no levantar los reparos técnicos. El grupo socialista optó por la abstención. El segundo intento llegó el 16 de septiembre: DO volvió a someter el expediente a votación y el resultado fue idéntico.

Ourense acumula tres plenos en menos de un mes para decidir lo mismo: quién paga unas facturas que nadie firmó a tiempo.

La aritmética no ha cambiado. Para que los expedientes prosperen este jueves, el ejecutivo necesita que el grupo del PP o el del BNG voten a favor o, al menos, pasen a la abstención. El PSOE sostiene que aprobar el trámite no garantiza el pago inmediato a las empresas y su abstención resulta matemáticamente insuficiente para que DO gane la votación.

El resultado deja una paradoja administrativa: el servicio ya está prestado, el gasto reconocido en los papeles y, sin embargo, ninguna mayoría asume la firma. La cuenta 413 registra precisamente lo que se hizo sin cobertura legal previa; regularizarla exige un acuerdo político que, de momento, no existe.

El Laboratorio Gallego

Ourense es, desde hace años, la excepción del mapa municipal gallego. La Xunta de Galicia, el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela, encadena mayorías absolutas del PPdeG desde 2009. En la capital de la provincia de Ourense, en cambio, gobierna en minoría un partido localista y las cuentas se votan tres veces en un mes.

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El Parlamento de Galicia, la cámara unicameral de 75 diputados, refleja esa misma estabilidad: el BNG es la primera fuerza de la oposición y el PSdeG la sigue. La parálisis municipal no es un accidente técnico. Es el resultado de una aritmética que ninguna fuerza ha querido romper: PP, PSOE y BNG dejaron pasar en junio el plazo para presentar una moción de censura y, cuatro meses después, exigen al gobierno en minoría que negocie punto por punto. El PPdeG gestiona la Xunta con mayoría absoluta y, en paralelo, ejerce de oposición en el concello de una de las cuatro provincias gallegas. Esa dualidad es la clave de lectura nacional del caso.

La votación de este jueves tiene una consecuencia inmediata y otra de fondo. La inmediata: si nadie mueve su voto, los 11,45 millones seguirán congelados y las empresas acreedoras, sin cobrar. La de fondo: una capital de provincia afronta el último tramo del mandato con las cuentas de 2026 sin aprobación definitiva y con las alegaciones sobre la falta de informes de Intervención sin resolver. Galicia presume de estabilidad institucional; Ourense lleva meses enseñando la otra cara de esa fotografía.

Ficha del Caso

  • El caso: El gobierno de Jácome vuelve a llevar al pleno los presupuestos de Ourense de 2026 y el pago de facturas atrasadas, después de dos rechazos en septiembre y de la desconvocatoria del pleno de julio.
  • Datos importantes: Presupuesto de 128,6 millones de euros; 11,45 millones en facturas de la cuenta 413; aprobación inicial automática el 23 de junio; intentos fallidos el 4 y 5 de septiembre y el 16 de septiembre.
  • Resumen: DO necesita el voto favorable o la abstención del PP o del BNG. Sin acuerdo, la ciudad sigue sin cuentas definitivas y los proveedores, sin cobrar.