Stellantis Vigo trabaja en fase confidencial en la plataforma STLA One, la base del nuevo coche que sustituirá al 2008 en Balaídos.
La compañía activó ese blindaje hace unos meses, un procedimiento que pone en marcha de forma interna cuando se prepara el lanzamiento de un vehículo. Áreas restringidas, procesos cerrados y restricción de imágenes y vídeos. Nada sale de los talleres.
De la adjudicación de enero de 2025 a la producción en 2027
La STLA One es una arquitectura modular que cubre los segmentos B, C, y D y permite fabricar coches de tamaños distintos con sistemas de propulsión diferentes. El grupo hizo oficial en enero de 2025 la adjudicación de esa plataforma a Vigo para la próxima generación de vehículos, entre ellos el sustituto del 2008 y las nuevas furgonetas.
Los trabajos arrancaron el pasado mes de agosto y se prolongarán durante el próximo año. En estos momentos se están montando las bases para los robots que incorporará la plataforma, y la empresa encargada de esa tarea es china: tiene varios operarios desplegados en la factoría. Junto a ella hay más adjudicatarias para las adaptaciones que se harán en los talleres.
El calendario no admite atrasos. La producción del nuevo vehículo está fijada para 2027 y cada fase previa, de las bases al utillaje, condiciona la siguiente. Quien siga la industria gallega desde dentro sabe que estos procesos se miden en meses, no en trimestres.
Balaídos no compite solo con Zaragoza: compite con el calendario europeo de una multinacional que ya reparte sus nuevas plataformas entre marcas chinas.
La fase confidencial no es un capricho corporativo. Es el mecanismo habitual con el que el grupo protege la información sobre sus futuros proyectos y, en paralelo, ordena el trabajo de proveedores y contratistas. Todo lo que rodea al nuevo coche se comunica cuando la dirección lo decide.
Zaragoza corre más y Vigo defiende su récord

La misma plataforma que llega a Balaídos fue adjudicada a la planta de Zaragoza, que está mucho más avanzada en la asignación de nuevos modelos. Entre ellos figura uno de la marca china Leapmotor, propiedad de Stellantis al 51%, del que la factoría aragonesa ya realiza las preseries.
El director de Operaciones de Grupo Stellantis en Europa, Emanuelle Capellano, sostiene que la multinacional no tiene previsto cerrar fábricas y sitúa la capacidad instalada del grupo en el 80% gracias a la colaboración con marcas chinas como Leapmotor o Dongfeng. Sus palabras llegan a través de una entrevista publicada por el diario portugués Expresso y recogidas por la asociación lusa AFIA. La compañía, añade, analiza otras alianzas: «Estamos abiertos a ello porque es una forma de acelerar nuestro desarrollo y aprovechar nuestra capacidad de producción».
Entretanto, la actividad en Vigo se mantiene alta, con niveles parecidos a los del año pasado, cuando la factoría batió su récord histórico con cerca de 600.000 coches. Ese es el listón que el nuevo modelo deberá sostener a partir de 2027.
El Laboratorio Gallego
En Galicia, la automoción es una de las patas sobre las que se sostiene el empleo industrial, y por eso cada movimiento de Balaídos se sigue con atención desde el Parlamento de Galicia, la cámara unicameral de 75 deputados con sede en Santiago de Compostela.
El PPdeG gobierna la Xunta de Galicia con mayorías absolutas consecutivas desde 2009, y el BNG se ha consolidado como primera fuerza de la oposición, con el PSdeG en tercer lugar. Los tres miran al mismo punto incómodo: el futuro de Balaídos no se decide en Galicia. Se decide en Turín, en Bruselas y, cada vez más, en los despachos de los socios chinos del grupo.
La dimensión nacional del caso es difícil de exagerar. Un mismo grupo reparte sus nuevas plataformas entre dos plantas españolas, Vigo y Zaragoza, y esa comparación interna funciona como una competición silenciosa por la carga de trabajo. Cuando las asignaciones se hacen por calendarios, la planta que llega antes a las preseries suele llegar antes también a las generaciones siguientes.
La proyección está tasada: la plataforma se implanta a lo largo de 2027, con el relevo del 2008 como primer hito y, después, las furgonetas. Ahí se medirá si Vigo conserva el peso industrial que hoy tiene. Queda una incógnita, y no es menor: quién es exactamente esa empresa china que monta los robots y qué grado de dependencia tecnológica dejará una alianza de este tipo.
Ficha del Caso
- El caso: Stellantis Vigo prepara en régimen de confidencialidad la plataforma STLA One, sobre la que se fabricará desde 2027 el sustituto del 2008, con una empresa china montando las bases de los robots y varias adjudicatarias adaptando los talleres.
- Datos importantes: adjudicación de la plataforma hecha oficial en enero de 2025; trabajos iniciados en agosto de 2026 y prolongados durante el próximo año; arquitectura modular para los segmentos B, C y D; producción del nuevo modelo fijada para 2027; récord previo de cerca de 600.000 vehículos.
- Resumen: la fase confidencial confirma que el proyecto avanza, pero el futuro de Balaídos depende de decisiones ajenas a Galicia; la misma plataforma ya rueda en preseries en Zaragoza con un modelo de Leapmotor.
