Colombia abre embajada en Jerusalén: De La Espriella respalda la soberanía israelí del Golán

La Cancillería colombiana justifica el traslado en la Convención de Viena y ampara el reconocimiento del Golán en el derecho a la legítima defensa de Israel. España mantiene su embajada en Tel Aviv y defiende la solución de los dos Estados.

Colombia abrirá una embajada en Jerusalén y reconoce la soberanía israelí sobre los Altos del Golán. La firma un solo hombre, el presidente Abelardo De La Espriella, y remueve uno de los consensos más firmes de la política exterior europea. Vamos por partes, porque lo importante no es solo lo que decide Colombia, sino lo que su decisión deja al descubierto.

La Cancillería colombiana ha explicado sus motivos en respuesta a un derecho de petición presentado por congresistas de la Comisión Segunda de la Cámara. No hubo acuerdo previo con Israel: todo salió del ejercicio de las competencias constitucionales del jefe del Estado. Tampoco se convocó a la Comisión Asesora de Relaciones Internacionales, el órgano que integran los expresidentes.

Qué ha decidido Colombia y con qué argumentos

El expediente reconoce que solo Estados Unidos había reconocido antes el Golán como israelí y que no se consultó a Siria, país con el que Colombia mantiene relaciones diplomáticas. El equipo del canciller Omar Bula sostiene que la Convención de Viena, el tratado que ordena las relaciones entre Estados, ampara instalar la legación en cualquier ciudad del país anfitrión con acuerdo mutuo.

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Sobre el terreno, el traslado aún no se ha producido. Siguen en marcha las evaluaciones administrativas, presupuestales y de seguridad y todavía no hay sede elegida. Israel colabora en las gestiones ordinarias de facilitación, precisa la respuesta oficial, que subraya que Colombia no recibe por ello bienes ni recursos. Traducido: hay doctrina y hoja de ruta, pero no hay todavía llave para ninguna puerta.

En el caso de los Altos del Golán, la justificación es más delicada. La Cancillería invoca el derecho a la legítima defensa ante un ataque armado y sostiene que la situación se mantiene mientras el Consejo de Seguridad no restablezca la paz en la región. Recuerda, además, que Colombia no era miembro del Consejo cuando se aprobó la resolución 497, en 1981, la que declaró nula la anexión.

El reconocimiento del Golán deja a Colombia junto a Estados Unidos y en solitario frente a una resolución del Consejo de Seguridad que sigue vigente.

Por qué la decisión tensiona a España y a la Unión Europea

España mantiene su embajada en Tel Aviv y defiende que el estatuto de Jerusalén se resuelva por negociación, nunca por decisión unilateral. Reconoció el Estado palestino en mayo de 2024 y ha impulsado con socios europeos y árabes la reactivación de la solución de los dos Estados, con una reunión ministerial celebrada en Madrid en mayo de 2025.

Hay además un legado que explica la sensibilidad española. El consulado general de España en Jerusalén funciona desde mediados del siglo XIX y la vinculación con los Santos Lugares se mantiene a través de la Custodia Franciscana, una presencia española de más de siglo y medio en la ciudad. Ningún Estado miembro de la Unión Europea tiene hoy su embajada allí: solo República Checa y Hungría mantienen oficinas de carácter comercial o cultural.

Altos del Golán

El segundo interés español es económico y diplomático. Colombia es uno de los principales destinos de la inversión española en América Latina, con presencia en banca, energía, infraestructuras y telecomunicaciones, y uno de los países socios de la cooperación española en la región. Un giro de Bogotá hacia el eje de Washington y Tel Aviv no altera los contratos, pero sí el clima político en el que se negocian.

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Lo que enseñan los precedentes: decisiones que se deshacen

Conviene mirar atrás, porque los precedentes cuentan todos la misma historia: estas decisiones se toman rápido y se deshacen rápido. Guatemala trasladó su embajada a Jerusalén en mayo de 2018 y allí sigue. Paraguay la trasladó ese mismo mes y la devolvió a Tel Aviv cuatro meses después, con un cambio de Gobierno. En 2019, Washington reconoció la soberanía israelí sobre el Golán y ningún otro país relevante le siguió.

Para España, el episodio deja una lección incómoda y una tarea pendiente. La incómoda: la diplomacia española ha invertido capital político en un consenso europeo que un socio iberoamericano acaba de cuestionar. La tarea: mantener el canal abierto con Bogotá sin diluir la posición propia, porque lo decidido se apoya en la firma de un presidente y no en un acuerdo de Estado. Los próximos pasos se verán en dos sitios: dónde acaba instalándose la legación y cómo se pronuncia el Consejo de la Unión Europea cuando vuelva a tratar Oriente Medio.

📌 Ficha del Caso

  • Ficha sobre el caso: El Gobierno de Colombia, presidido por Abelardo De La Espriella, trasladará su embajada a Jerusalén y reconoce la soberanía israelí sobre los Altos del Golán. La Cancillería lo justifica en las competencias constitucionales del presidente.
  • Datos importantes: La resolución 497 del Consejo de Seguridad, de 1981, declaró nula la anexión del Golán. Solo Estados Unidos había reconocido antes esa soberanía, en 2019.
  • Resumen: España mantiene su embajada en Tel Aviv y defiende la solución de los dos Estados. La decisión colombiana debilita la posición común europea sobre el estatuto de Jerusalén.