Andalucía eleva a 69 los casos de virus del Nilo en 2026 tras confirmar un nuevo contagio en Cortegana (Huelva).
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Andalucía suma 69 casos de virus del Nilo en 2026 tras confirmarse un nuevo contagio en Cortegana (Huelva).
- ¿Dónde y quién? Hay 25 municipios en alerta repartidos entre Huelva, Sevilla, Cádiz, Córdoba, Málaga y Almería, con la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias al frente de la vigilancia.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Los vecinos de las zonas afectadas deben extremar la prevención: repelentes registrados, ropa clara y eliminar el agua estancada en patios y macetas.
Los datos del brote: 69 casos, 30 neuroinvasivos y tres fallecidos
La Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias confirmó el pasado lunes 28 de septiembre un nuevo caso de fiebre del Nilo Occidental en la entidad singular de San Telmo, en Cortegana. La confirmación llegó tras pruebas de diagnóstico complementarias de mayor duración, lo que obligó a desplegar medidas específicas de seguimiento y control en función de esa temporalidad. La vigilancia sanitaria se mantiene activa en toda la comarca y los técnicos siguen peinando los focos de cría del mosquito transmisor.
Con este contagio, la cifra autonómica asciende a 69 casos humanos en lo que va de año. De ellos, 39 han sido leves y 30 han desarrollado enfermedad neuroinvasiva, la forma más grave del cuadro clínico. El total de personas ingresadas se eleva a 34 y, a día de hoy, permanecen cuatro hospitalizadas. La Consejería ha confirmado además tres defunciones vinculadas al virus. Son los datos de una temporada que arrancó en primavera y que se prolonga hasta bien entrado el otoño, cuando el descenso de las temperaturas frena la actividad del mosquito.
Los 25 municipios en alerta y cómo se activa el protocolo
La declaración de un municipio como área en alerta por circulación del virus del Nilo Occidental no implica restricciones de movilidad ni cierres de espacios públicos. Supone intensificar las tres vigilancias —entomológica, animal y humana—, activar acciones de promoción comunitaria y reforzar la comunicación a la ciudadanía a través de las farmacias y la enfermería. La administración local debe redoblar el tratamiento contra los mosquitos transmisores, no solo en los núcleos de población, sino también en los focos larvarios situados a menos de 1,5 kilometros.
En la actualidad son 25 los municipios andaluces declarados como área en alerta. La alerta ha finalizado en San Bartolomé de la Torre, pero en la última semana se ha añadido Peñaflor y se ha actualizado la situación en Las Cuartillas, en Mojácar, y en La Carlota. La prórroga más larga corresponde a La Puebla del Río, con vigilancia activa hasta el 23 de octubre.
En Andalucía, la lucha contra el virus del Nilo ya no es una excepción veraniega: es una tarea sanitaria permanente que implica a la Junta y a los ayuntamientos.
Por provincias, en Cádiz siguen en seguimiento Barbate, Benalup-Casas Viejas y El Puerto de Santa María. En Córdoba figuran La Carlota, La Rambla y Lucena. La provincia de Huelva concentra el mayor número de municipios afectados: Almonte, Beas, Gibraleón, Huelva, Moguer y Palos de la Frontera. En Sevilla, la lista incluye Coria del Río, Los Palacios y Villafranca, Utrera y Villamanrique de la Condesa, entre otros, mientras que en Málaga la alerta alcanza a Alhaurín de la Torre y Pizarra.
La Consejería pide a los ayuntamientos y a la ciudadanía adoptar medidas de protección, con especial atención a las personas vulnerables. Entre las recomendaciones figuran usar repelentes de mosquitos registrados y de uso tópico, cubrir la mayor parte del cuerpo con ropa clara y evitar los olores intensos, como perfumes o jabones aromatizados, porque atraen a los insectos. En casa conviene instalar mosquiteras, emplear insecticidas domésticos y no dejar agua estancada en albercas, piscinas, macetas, juguetes o cubos. En las explotaciones ganaderas se aconseja renovar con frecuencia los bebederos y evitar fugas en grifos o conducciones.

La Lectura Andaluza
El avance del virus del Nilo Occidental por Andalucía responde a un patrón que la comunidad conoce bien: el mosquito Culex prolifera en las zonas húmedas del Guadalquivir y en el entorno de Doñana, donde conviven arrozales, marismas y núcleos de población. Que este año la alerta salte de Huelva a Sevilla, Cádiz, Córdoba, Málaga y Almería confirma que el problema ya no entiende de límites provinciales. Andalucía dedica a la vigilancia entomológica un esfuerzo que pocas comunidades igualan, y ese trabajo permite anticipar dónde aparecerá el próximo foco.
Para el ciudadano de a pie, el impacto es concreto. Quien vive en La Puebla del Río o en Utrera, quien trabaja al aire libre en el campo onubense o en las explotaciones ganaderas de la comarca, sabe que este septiembre toca repelente, ropa clara y revisar cada punto de agua estancada en su patio, en sus macetas o en sus bebederos. Las farmacias y los centros de salud se han convertido en la primera línea de una información que ayuda a prevenir contagios. La Junta insiste en que las recomendaciones se ajustan cada semana a los datos de los técnicos y que la vigilancia se mantiene mientras haya circulación del vector.
La proyección inmediata pasa por octubre. Varios de los municipios en alerta verán expirar sus plazos a lo largo de las próximas semanas, y la llegada del frío reducirá de forma natural la actividad del mosquito. Hasta entonces, la recomendación es no bajar la guardia: evitar el agua estancada, usar repelentes registrados y consultar al médico ante cualquier síntoma compatible con la fiebre del Nilo. Andalucía lleva años conviviendo con este virus y ha aprendido que la mejor defensa sigue siendo la información y la prevención cotidiana.

