Vox ha situado la vivienda y la inmigración en el mismo eje de su oposición al Gobierno. El portavoz de vivienda del Grupo Parlamentario VOX reclamó este martes la expulsión de los inmigrantes irregulares y este miércoles Alberto Núñez Feijóo ha confirmado el ‘no’ del PP a los dos decretos que se convalidan el viernes 2 de octubre.
Qué exige Vox y con qué argumentos
El portavoz de vivienda del GPVOX en el Congreso de los Diputados, Carlos Hernández Quero, defendió en una entrevista en Antena 3 que la presión migratoria explica buena parte del encarecimiento del alquiler. ‘Se tienen que ir todos los ilegales; todos los que están viviendo de ayudas y no están trabajando; todos los que vienen a imponer costumbres, culturas y hábitos incompatibles con los nuestros; y todos aquellos que están delinquiendo’, planteó.
Su razonamiento es económico antes que administrativo: menos demanda sobre el mismo parque de vivienda. Si dejan de estar aquí se van a destensar los precios de la vivienda, la presión sobre las listas de espera, sobre los centros de salud y va a permitir que los nuestros puedan vivir mejor’, añadió el diputado, que reconoció no manejar una cifra cerrada: ‘No sabemos cuántos son, pero sí sabemos que estas personas no están contribuyendo.
La diputada Rocío de Meer ya sostuvo hace unos meses que Vox podía llegar a plantear la salida de hasta siete millones de personas, un cálculo que la formación no ha vuelto a detallar. En el debate abierto sobre los decretos de vivienda, el foco del partido está en el control de fronteras y en la expulsión de quienes delinquen o viven de las ayudas públicas.
El ‘no’ del PP y el margen del Gobierno

Feijóo cerró la puerta al Ejecutivo. No voy a apoyar al Gobierno tramposo’, aseguró este miércoles el líder del PP, que la víspera, en un encuentro con empresarios catalanes, había anticipado su decisión con otro argumento: ‘Han tenido ocho años y han fracasado; han tenido su oportunidad y ahora pido la mía.
Con el ‘no’ del PP y las exigencias de Vox sobre la mesa, la votación del viernes mide algo más que dos decretos.
La portavoz parlamentaria, Ester Muñoz, remachó la posición de su grupo desde la sala de prensa del Congreso. Calificó de ‘cínico’ a Pedro Sánchez por no haber negociado los textos y sostuvo que las medidas del Ejecutivo ‘van orientadas precisamente a destruir todavía más el mercado de la vivienda’. Lo dijo sin haber examinado el contenido de los dos decretos que el Congreso de los Diputados convalida o deroga el viernes 2 de octubre.
En la Junta Directiva Nacional del pasado lunes, la mayoría de los presidentes autonómicos del PP señalaron a la Moncloa y esquivaron las preguntas sobre sus propias competencias. Fernando López Miras dijo que ‘haría falta un Gobierno que hiciese algo para solucionar algo que él mismo ha creado’. Jorge Azcón sostuvo que ‘es un problema del Gobierno de España’. Y María Guardiola resumió que ‘la solución está en lo que promete Sánchez’.
Feijóo desplegó ante la dirección nacional su balance de la legislatura, con la vivienda y Ceuta como ejes. ‘Ocho años ahogando la oferta. Ocho años castigando al propietario. Ocho años protegiendo a los okupas’, enumeró antes de anunciar una comisión de investigación en el Senado sobre la gestión de la crisis migratoria en la ciudad autónoma. La vivienda, sin embargo, es un asunto que los populares prefieren no colocar en el centro de la conversación, según la información publicada por elDiario.es.
La estrategia de Vox: tensar al PP por la derecha
El movimiento tiene una lectura doble. Para Vox, los dos decretos son una oportunidad de fijar posición en un terreno que el PP evita y que figura entre los principales problemas que señalan los españoles, según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Y la convalidación, que se decide por mayoría simple —más votos a favor que en contra—, mantiene el resultado abierto hasta el viernes.
Hay un precedente que explica el tono del pulso: la ruptura, en julio de 2024, de los gobiernos de coalición que Vox y el PP compartían en varias comunidades autónomas. Desde entonces, la relación entre ambos funciona como una negociación permanente, con la inmigración, la fiscalidad y la seguridad como ejes de fricción. Cada votación se lee en clave de fuerza.
La contradicción del adversario, además, está sobre la mesa. La semana pasada, Feijóo reclamaba ‘medidas excepcionales’ para el caso de Maricarmen, la vecina de Madrid cuyo desahucio se revirtió tras el estallido social. Este miércoles, su partido cerraba la puerta a los dos decretos asegurando que los desconoce. La información publicada por elDiario.es recuerda que el desahucio de Olga, la vecina de L’Hospitalet fallecida en septiembre, fue posible porque la moratoria decayó en diciembre de 2025, después del voto en contra de PP, Vox y Junts a un decreto del Gobierno.
Con 350 escaños en la Cámara, el resultado depende de cuántos grupos acompañen al Ejecutivo. Los 33 diputados del GPVOX son la tercera fuerza del Congreso, y el ‘no’ del PP deja al Gobierno sin su principal apoyo posible. Vox ha fijado su terreno; el viernes se verá si el pulso se cobra el primer decreto.

