La Guardia Civil detiene a 12 personas en Jaén por un fraude de aceite de oliva de más de 4 millones de euros. La operación Oretania desarticula una red que vendía virgen extra ecológico de calidad inferior.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Una organización asentada en la provincia de Jaén vendía aceite de oliva virgen de calidad inferior como virgen extra ecológico, con un beneficio ilícito superior a los 4 millones de euros desde enero de 2023.
- ¿Dónde y quién? Doce detenidos —ocho en la provincia de Jaén, dos en Málaga, uno en Córdoba y otro en Madrid— en el marco de la operación Oretania, dirigida por el Tribunal de Instancia n.º 2 de Martos.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? 34 depósitos inmovilizados con más de un millón de kilos de aceite y un golpe al fraude que distorsiona el precio que cobra el olivar tradicional.
Cómo funcionaba la trama: el aceite que nunca cruzó la frontera
Oretania es el nombre de la operación, presentada este lunes en rueda de prensa. El subdelegado del Gobierno en Jaén, Manuel Fernández, ha defendido que la actuación garantiza la seguridad alimentaria y refuerza la labor en defensa de los agricultores y del olivar tradicional. Los doce arrestados están considerados presuntos autores de delitos de fraude alimentario, falsedad documental, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.
Todo empezó con un aviso. La Delegación Territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía en Jaén alertó de una posible trama de defraudación cualitativa en varias compraventas de aceite de oliva. Esas operaciones se cerraban en las instalaciones de un operador de la provincia desde 2023. La Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil en Jaén tomó el caso.
El mecanismo era tan sencillo como difícil de rastrear. Dos sociedades portuguesas, controladas por los principales líderes de la organización, simulaban la compra de aceite de oliva virgen a almazaras y cooperativas de toda España.
Pero el aceite nunca cruzaba la frontera. Se almacenaba en naves de la provincia con facturas, contratos y documentos de transporte falsificados. Varios empresarios del transporte por carretera participaban en el montaje.
El aceite que se vendía como ecológico portugués jamás pisó Portugal: dormía en depósitos de Jaén con papeles falsificados.
Catorce registros, 34 depósitos y un millón de kilos inmovilizados
La segunda fase del engaño era la que dejaba margen. Con un entramado de empresas pantalla, la trama simulaba importar aceite ecológico desde Portugal a la planta radicada en la provincia de Jaén. En realidad, el producto ya dormía en esos depósitos: era aceite de oliva virgen de calidad inferior al que se le cambiaba la calificación, el etiquetado y el precio.

Los 14 registros se han practicado en inmuebles de Jaén, Córdoba y Málaga, entre ellos tres fábricas oleícolas vinculadas a la organización. En el operativo participaron inspectores de calidad agroalimentaria de la Junta de Andalucía, que tomaron muestras del producto. El resultado: 34 depósitos inmovilizados con más de un millón de kilos de aceite por incumplimientos de trazabilidad y seguridad alimentaria. También se han intervenido más de 70.000 euros en efectivo, vehículos de alta gama, relojes y joyas valorados en más de un millón de euros.
La cifra que maneja el instituto armado es la que mejor mide el tamaño de la trama. Desde enero de 2023, el fraude habría alcanzado más de 7 millones de kilogramos de aceite y un beneficio ilícito superior a los 4 millones de euros. Los movimientos han destapado además irregularidades tributarias. La causa sigue abierta en el Tribunal de Instancia n.º 2 de Martos, con el apoyo de los Equipos ROCA, el Servicio Cinológico y la USECIC.
La Lectura Andaluza
Andalucía produce cerca del 40% del aceite de oliva que se consume en el mundo, y Jaén concentra la mayor superficie de olivar del planeta. Ese liderazgo tiene una cara B: cuanto más alto es el valor del producto, más rentable resulta falsificarlo. El virgen extra ecológico es el segmento premium del mercado, el que mejor paga el esfuerzo del agricultor y el que más se presta al engaño documental. Ahí estaba la oportunidad que aprovechó la red.
Para el consumidor, la noticia tiene una lectura directa: la trazabilidad funciona cuando alguien la vigila. La alerta partió de la Delegación Territorial de Agricultura de la Junta de Andalucía en Jaén y sus inspectores estuvieron en los registros junto a la Guardia Civil; es el tipo de cooperación que sostiene la reputación de una tierra y de un producto. Para el olivarero, el mensaje es económico: cada kilo vendido por debajo de su calidad real presiona los precios a la baja en un año en el que la recolección de la campaña 2026/2027 arranca estas semanas en los olivares de la provincia.
Queda camino. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones ni más sociedades implicadas en una trama que operó tres años con papeles falsos. El sector mira ahora al juzgado de Martos y a las comercializadoras que compraron aceite con etiqueta ecológica sin comprobar su origen. Andalucía tiene un producto que vale oro; lo que le sobra es quien intenta venderlo sin serlo.

