El DHS suspende los visados de las Islas Marianas del Norte que China usaba para turismo de partos y espionaje

El programa EVS-TAP, creado por una norma de enero de 2024 y operativo desde febrero de 2025, dejaba entrar hasta dos semanas sin visado consular. La suspensión ya está en vigor y amenaza la principal fuente de ingresos de las islas.

EN 30 SEGUNDOS

  • ÂżQuĂ© ha pasado? El DHS ha suspendido el EVS-TAP, el permiso que dejaba entrar hasta dos semanas en las Islas Marianas del Norte a ciudadanos chinos preseleccionados sin visado consular. La suspensiĂłn entrĂł en vigor el viernes 30 de octubre de 2026.
  • ÂżQuiĂ©n está detrás? El Departamento de Seguridad Nacional, que alega riesgo de turismo de partos, trata de personas y espionaje en instalaciones militares cercanas. La medida conecta con la base migratoria de Donald Trump.
  • ÂżQuĂ© impacto tiene? Golpea la Ăşnica industria de un territorio estadounidense del PacĂ­fico que vive del turismo. Para España no hay efecto directo, pero consolida la doctrina de revisar permisos de viaje por seguridad.

El DHS suspende los visados exprés de las Islas Marianas del Norte que, según Washington, alimentaban el turismo de partos chino.

Qué ha suspendido el DHS y con qué base legal

La suspensión afecta al Programa de Autorización de Viaje por Vitalidad Económica y Seguridad (EVS-TAP, por sus siglas en inglés), una vía creada por una norma del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, el ministerio que gestiona inmigración y fronteras) publicada en el Registro Federal en enero de 2024 y que empezó a operar en febrero de 2025. No era un visado, sino un permiso electrónico: los ciudadanos chinos preseleccionados podían entrar hasta dos semanas sin pasar por un consulado.

El DHS comunicó la suspensión el jueves 29 de octubre y la medida entró en vigor al día siguiente, el viernes 30. En su nota, el departamento sostiene que la vía podía ser explotada por extranjeras embarazadas para obtener la ciudadanía americana para sus hijos, y añade preocupaciones por trata de personas y por espionaje en instalaciones militares cercanas. En el año fiscal 2025, más de 3.000 ciudadanos chinos usaron el programa para viajar a las islas.

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Ninguna de estas decisiones pasa por el Congreso. El reloj lo maneja el DHS.

Las Marianas se quedan sin el motor de su economĂ­a

turismo de partos

El archipiélago es un territorio estadounidense del Pacífico occidental, a más de 9.000 kilómetros de la costa oeste, con estatus de commonwealth y con pocos recursos naturales. Su economía depende casi por completo del turismo, y a eso se suma la resaca del tifón Sinlaku, que golpeó las islas a comienzos de 2026.

La primera reacciĂłn polĂ­tica llegĂł del propio campo republicano. La delegada congressional Kimberlyn King-Hinds —representante sin voto en la Cámara de Representantes— lamentĂł la decisiĂłn: ‘Nuestra industria turĂ­stica ya afronta dificultades enormes, y una interrupciĂłn prolongada tendrĂ­a consecuencias graves para nuestras empresas, trabajadores y familias’.

Una vĂ­a abierta para el turismo se convierte, con una firma administrativa, en una brecha de seguridad nacional.

King-Hinds avanzĂł que trasladará su peticiĂłn al secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, y al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para intentar restaurar el programa. La Autoridad de Visitantes de las Marianas pidiĂł por su parte ‘soluciones que protejan tanto la seguridad nacional como el futuro econĂłmico’ de los isleños, y advirtiĂł de que una caĂ­da sostenida de viajeros puede acabar en cancelaciones de vuelos. Por ahora no se ha suprimido ninguna ruta.

Ahí está la fricción: un territorio que vive del visitante chino frente a un departamento que lee cada flujo migratorio como un riesgo de seguridad. De momento, no hay plan B.

La LĂłgica de Washington

La lógica que explica la medida no es la del castigo ni la de la improvisación. Es la de un departamento que trata cualquier vía de entrada excepcional como una brecha abierta hasta que alguien demuestre lo contrario. El EVS-TAP nació como instrumento de desarrollo económico, para sostener la única industria viable de un territorio pequeño en pleno Pacífico.

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Ese origen es lo que lo hacía vulnerable: cuando la seguridad nacional entra en la ecuación, el desarrollo económico deja de ser un argumento. La federalización de la inmigración del archipiélago, culminada en 2009, ya había colocado el control migratorio de las Marianas en manos de Washington. Lo que hace ahora el DHS es recordar quién tiene la última palabra.

El precedente que ayuda a leerlo es el de las excepciones nacionales que se cierran una a una. La misma administración que ha blindado la frontera sur aplica el mismo rasero a un programa que movía poco más de 3.000 personas al año. Para la coalición que sostiene a Trump en el Congreso —halcones de seguridad nacional,, y base electoral contraria a cualquier flexibilización migratoria— el tamaño es irrelevante frente al principio: si una vía permite entrar sin control consular, se cierra.

El coste político lo asume un republicano de las islas, y eso también entra en el cálculo: la Casa Blanca considera que el desgaste en un territorio de apenas 50.000 habitantes pesa menos que la señal que se envía a Pekín en plena competencia por el Pacífico. La incógnita es si el Partido Republicano en el Congreso acepta esa jerarquía sin exigir una excepción territorial.

La seguridad manda. Y el turismo espera.

Qué significa esto para España y para los viajeros europeos

España no tiene un territorio equivalente ni un régimen de entrada preferente con Pekín, así que el impacto directo es nulo. La lectura útil es otra: Washington acaba de demostrar que puede suspender por decisión administrativa, de un día para otro, un permiso de viaje que funcionaba.

Los españoles que viajan a Estados Unidos lo hacen con el ESTA, la autorización electrónica previa —validez de dos años— obligatoria para estancias turísticas o de negocio de hasta 90 días sin visado. Nada indica por ahora que ese sistema esté en revisión, y este medio no ha podido confirmar si el Ministerio de Asuntos Exteriores ha trasladado alguna posición a Washington. Pero la lógica de fondo ya está instalada en el departamento.

Es un aviso, no una amenaza.

Para el sector turístico español hay un segundo flanco. Las aerolíneas que vuelan entre Madrid y Estados Unidos, con Iberia a la cabeza, y las cadenas hoteleras con presencia en el Caribe estadounidense siguen con atención cualquier endurecimiento de los flujos hacia territorios con régimen migratorio especial, porque toca demanda y conectividad. En Bruselas, el debate sobre el ETIAS —el sistema europeo de autorización previa de viaje, inspirado en el modelo americano— plantea la misma pregunta: cuánta seguridad se quiere a cambio de cuánto turismo.

La próxima ventana es la reunión que King-Hinds busca con el DHS, sin fecha pública confirmada. Cualquier marcha atrás exigiría una nueva norma del departamento, con su periodo de comentarios públicos. El programa no está derogado: está suspendido. La diferencia importa.

Ficha del Caso

  • El caso: El DHS suspende el EVS-TAP, el permiso que dejaba entrar hasta dos semanas en las Islas Marianas del Norte a ciudadanos chinos preseleccionados, por riesgo de turismo de partos, trata y espionaje.
  • Datos clave: Norma publicada en enero de 2024; operativa desde febrero de 2025; suspensiĂłn anunciada el 29 de octubre de 2026 y en vigor desde el 30; más de 3.000 ciudadanos chinos usaron el programa en el año fiscal 2025.
  • Para España: Sin efecto directo, pero consolida la doctrina de revisar permisos de viaje por seguridad y anticipa el debate europeo sobre el ETIAS; los viajeros españoles a EE. UU. siguen dependiendo del ESTA.