El presidente de Ceuta cifra en un 60% el repunte de delitos por la crisis migratoria y exige repatriaciones

Vivas sostiene que las llamadas al 112 se han multiplicado un 300% y que la ciudad acumula más de 11.000 plazas de acogida. El Ministerio del Interior no ha publicado cifras que respalden el 60%.

Juan Vivas cifra en un 60% el repunte de delitos en Ceuta y exige al Gobierno que culmine las repatriaciones.

El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas, ha comparecido este martes 3 de noviembre en el Salón del Trono del Palacio de la Asamblea para hacer balance de los tres meses transcurridos desde la crisis de soberanía que desbordó la frontera sur. En su intervención ha sostenido que Ceuta vive una «situación insostenible» y ha atribuido el deterioro de la seguridad a la «descarada sumisión» del Ejecutivo central ante Rabat.

La cifra del 60% no va acompañada, de momento, de datos oficiales del Ministerio del Interior, la fuente que mide la evolución real de la criminalidad en las ciudades autónomas a través de su Balance de Criminalidad trimestral.

Publicidad

Cuatro conclusiones y una exigencia de repatriaciones

Vivas ha estructurado su discurso en cuatro conclusiones. La primera apunta a Marruecos: a su juicio, Rabat pretendía «desestabilizar Ceuta hasta llevarla a una situación límite» y resucitar sus «infundadas aspiraciones anexionistas». La segunda carga contra el Gobierno, al que reprocha no haber tenido en cuenta «las informaciones de los servicios de inteligencia» ni las peticiones de estado de alarma, mando único, refuerzo de los cuerpos de seguridad y despliegue del Ejército.

La tercera conclusión describe la parálisis de la ciudad. El presidente ceutí asegura que Ceuta funciona como «un CETI con más de 11.000 plazas de acogida», que la población se ha incrementado un 20% y que las llamadas al 112 se han disparado un 300%, con las incidencias en el puerto multiplicadas un 1.200%. «No se puede hablar de normalidad cuando los ceutíes tenemos la sensación de seguir estando invadidos», ha rematado.

En el capítulo de menores no acompañados, Vivas ha reclamado que se cumplan los compromisos que, según su versión, asumieron Pedro Sánchez, Félix Bolaños y José Manuel Albares para garantizar «el regreso inmediato de los jóvenes con sus familias». También cuestiona que la Delegación del Gobierno no esté culminando los expedientes de repatriación.

La Policía Nacional y la Guardia Civil mantienen en Ceuta dispositivos permanentes de control fronterizo, reforzados en cada episodio de presión migratoria.

El precedente de mayo de 2021 y el pulso por las repatriaciones

Vivas ha contrapuesto la respuesta estatal de esta crisis con la actuación desplegada en mayo de 2021, cuando el Gobierno central señaló a Marruecos como responsable, llamó a consultas a su embajadora y respaldó la reprimenda del Parlamento Europeo. Frente a aquel precedente, lamenta que ahora se haya optado por «la inacción y la falta de voluntad política para restituir la normalidad».

Sobre el desmantelamiento a medio plazo de las carpas de acogida anunciado por la ministra Elma Saiz, Vivas se ha mostrado escéptico y ha recordado las declaraciones de Fernando Grande-Marlaska y Óscar Puente dando la crisis por resuelta. Ha invocado el discurso del Monarca sobre la soberanía de Ceuta y Melilla y ha confiado en los nuevos instrumentos legislativos de la Comisión Europea y en los procedimientos judiciales abiertos para esclarecer lo ocurrido en los días críticos de la frontera.

El Contexto Operativo

La presión migratoria sobre la frontera sur es uno de los vectores de riesgo que Europol sitúa de forma recurrente entre las principales amenazas criminales de la Unión: el tráfico ilícito de migrantes mueve redes transnacionales que operan en el Estrecho y el mar de Alborán y que a menudo se solapan con estructuras de narcotráfico. Ese es el terreno en el que se mide el trabajo diario de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Publicidad

La Policía Nacional y la Guardia Civil mantienen en la ciudad autónoma dispositivos permanentes de control documental, vigilancia del perímetro y persecución de las redes de facilitación de la inmigración irregular, en coordinación con Frontex y con los cuerpos del país vecino. La delincuencia que realmente se registra se mide con el Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior, que se publica cada trimestre y desagrega los datos por provincias y ciudades autónomas.

El precedente operativo más reciente es el de mayo de 2021: entonces el control del perímetro se restableció en pocas horas y la mayoría de las personas que habían cruzado regresaron a Marruecos en las semanas siguientes, con la Guardia Civil y la Policía Nacional sosteniendo el dispositivo. Ese historial es el que Interior reivindica cuando se cuestiona la capacidad de respuesta de los cuerpos.

La proyección inmediata pasa por la respuesta del Ministerio del Interior a la petición de repatriaciones, por la tramitación de los expedientes de menores no acompañados y por los procedimientos judiciales en curso. Cualquier refuerzo de efectivos en la ciudad corresponde al Ministerio, que hasta la fecha no ha publicado las cifras en las que Vivas basa su balance del 60%.

window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({ mode: 'thumbnails-a', container: 'taboola-below-article-thumbnails', placement: 'Below Article Thumbnails', target_type: 'mix' });
window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({ mode: 'organic-thumbnails-a', container: 'taboola-organic-below-article-thumbnails', placement: 'Organic Below Article Thumbnails', target_type: 'mix' });