Cerca de 80 países ya cobran impuestos a los paquetes de Temu y Shein. La Unión Europea ultima el suyo y, cuando lo haga, la factura aterrizará en España: en el textil, en el calzado y en la aduana por la que entran cada día miles de esos envíos.
Conviene poner el mapa en orden. De los casi 195 países reconocidos, entre 75 y 80 —el 40% de los países ya no admite paquetes sin tributar— han dejado de permitir la entrada de comercio electrónico transfronterizo libre de impuestos. Son datos del recuento publicado por La República (Colombia) y confirman una tendencia sin vuelta atrás.
Qué ha cambiado en el mapa aduanero mundial
El desmonte se libra en dos frentes. El primero es el impuesto al consumo: más de 75 países han fijado su umbral de IVA en cero, de modo que el paquete paga desde el primer céntimo. El segundo es la franquicia arancelaria, esa que permite que una compra pequeña entre sin pagar arancel alguno. Más de 40 países ya la han cerrado o la han sustituido por tarifas planas.
En Asia y Oceanía el paquete paga siempre. Australia, Nueva Zelanda, Singapur, Malasia, Tailandia, Vietnam e Indonesia han eliminado cualquier suelo. En América Latina, Brasil, Chile y México hicieron lo propio. La Unión Europea suprimió su exención en julio de 2021 y la sustituyó por el sistema Ioss, la ventanilla única por la que las plataformas liquidan el IVA del país de destino.
El podio de los regímenes más duros lo ocupan Sudáfrica, Turquía e India. La aduana sudafricana aplica umbral cero a confecciones y calzado, con un arancel del 45% más un 15% de IVA y costes de mensajería: el artículo acaba costando entre un 60% y un 70% más. Turquía suma un 60% plano y un 20% de impuesto especial. India, entre el 45% y el 55%.
La franquicia arancelaria es el segundo frente, y avanza más despacio. Bruselas la mantiene cerca de los 150 euros —unos 160 dólares—; el Reino Unido, en 175 dólares; varios países latinoamericanos, en 200. Estados Unidos ya ha recortado su umbral para los productos chinos e Indonesia lo ha dejado en 3 dólares.
El umbral de cero dólares ya no es una excepción: es la regla que ordena el comercio digital del planeta.
Qué se juega España con el fin del ‘de minimis’
Para España esto no es una discusión ajena. Los paquetes de bajo valor entran por Barajas y por los puertos de Valencia y Barcelona, y su gestión recae en buena parte en Correos, el operador designado para el tráfico postal. Cada eslabón de esa cadena —la declaración aduanera, el IVA, el arancel— decide si el envío tarda tres días o tres semanas, y a qué precio llega al portal de casa.

El otro lado de la balanza es industrial. Inditex, el mayor grupo español por capitalización, compite en el mismo escaparate del móvil con Shein y con Temu, pero no con las mismas reglas: una camiseta que sale de Hangzhou cruza la frontera sin arancel y una que sale de A Coruña, no. La queja del textil y el calzado lleva años sobre la mesa y no es un lamento proteccionista: es igualdad de trato fiscal.
Hay un tercer interés, el del precio. Cualquier tasa nueva acaba trasladándose al comprador, y el debate europeo sigue abierto en esa frontera: si el sobrecoste sirve para financiar aduanas más ágiles o si solo encarece la compra sin corregir la asimetría. Las descargas de Shein en América Latina —el 33% del total mundial, frente al 20% de Europa— dan la medida del negocio en juego.
Del precedente de 2021 a la reforma que viene
Conviene recordar lo que pasó la última vez. Cuando la UE cerró su exención de IVA en julio de 2021, muchos auguraron el fin del comercio de bajo coste. No ocurrió: el paquete siguió llegando, con el impuesto ya incluido en el precio. La franquicia arancelaria quedó intacta, y esa es justo la pieza que ahora se mueve.
La reforma aduanera europea, aún en tramitación, prevé eliminar el umbral de 150 euros. Como paso intermedio, un cargo fijo de unos dos euros por paquete permitiría que el régimen no espere a que la reforma culmine. Es el camino que ya recorrieron Sudáfrica, Turquía e India: allí el paquete ha dejado de ser barato por definición.
El precedente estadounidense marca el ritmo. Washington restringió la Sección 321 a los bienes chinos gravados y el umbral de 800 dólares es un privilegio decreciente. Si el país que inventó el de minimis cierra la ventana, el resto del mundo tiene menos razones para mantenerla abierta.
Queda lo práctico: plazos, tipos y quién los cobra. Lo que conviene seguir es la letra pequeña de la reforma y cómo la traslada el Departamento de Aduanas de la Agencia Tributaria; ahí se decide si el paquete de Temu paga lo mismo que un proveedor de Alicante. España llega a esa discusión con una industria exportadora potente y una infraestructura aduanera pendiente de modernización. Lo demás es relato.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: Cerca del 40% de los países ya grava los paquetes de comercio electrónico de bajo valor y la Unión Europea prepara el fin de su franquicia arancelaria de 150 euros.
- Datos importantes: Entre 75 y 80 países cobran IVA desde el primer dólar; más de 40 aplican aranceles a paquetes pequeños; Sudáfrica encarece la compra entre un 60% y un 70%.
- Resumen: El fin del ‘de minimis’ europeo iguala las reglas del textil español frente a Temu y Shein y obliga a modernizar la aduana por la que entran esos envíos.

