La Inspección de Trabajo examina el radón en Urbanismo de Ourense: el Concello ventilaba media hora antes

CCOO y CSIF llevaron el caso a la Inspección de Trabajo y a la Valedora do Pobo tras constatar más de 300 becquerelios en dependencias municipales de Ourense. El Concello asegura que ya ordenó ventilar el inmueble mientras la reforma sigue sin ejecutarse.

La Inspección de Trabajo examina la exposición al radón en las oficinas de Urbanismo del Concello de Ourense, el ayuntamiento de la ciudad. El organismo estatal ha recibido la denuncia sindical después de que la Valedora do Pobo (la defensora del pueblo de Galicia) admitiera a trámite una queja por la falta de soluciones en el inmueble de la calle García Mosquera.

La medida adoptada por la administración municipal es, de momento, una sola: que un conserje abra las ventanas, y cierre el edificio media hora antes del comienzo de la jornada laboral. «En las sucesivas reuniones que tuvimos se ha hablado de este tema y, efectivamente, se ha dado orden de que un conserje abra y cierre el edificio de Urbanismo, que es uno de los peores en cuanto a niveles altos de radón», explica Elena Núñez, portavoz de CCOO en el Ayuntamiento.

De la queja ante la Valedora a la Inspección de Trabajo

Los datos que manejan los sindicatos salen de los informes que el Concello les entregó después de la mediación de la Valedora. «Cuando nos dieron los informes vimos que habían detectado radón en muchos de los edificios, incluido Urbanismo, que era uno de los que tenía valores superiores a los 300 becquerelios», añade Núñez. Ese umbral coincide con el límite máximo de referencia que fija la OMS para un gas que la Organización Mundial de la Salud considera potencialmente cancerígeno.

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La queja se presentó en octubre de 2025 y fue admitida a trámite. Más de un año después, el conflicto sigue abierto y se ha desplazado al terreno laboral, con la Inspección como árbitro. Javier Novoa, portavoz de CSIF, sitúa el arranque de la orden de ventilación en mayo o junio: «La media hora de airear antes de empezar la jornada se viene realizando desde entonces».

El radón no es una rareza en Galicia, sino una consecuencia de la geología. «El gas radón es algo que es natural de Galicia», resume Novoa. Se trata de un gas radiactivo de origen natural que se filtra desde el terreno y se acumula en plantas bajas y sótanos mal ventilados. En un edificio de oficinas, abrir las ventanas media hora diluye la concentración, pero no elimina la fuente.

Ventilar media hora antes de fichar no es una solución técnica al radón: es una rutina que traslada el problema a la jornada siguiente.

Una reforma con presupuesto, director de obra y expediente sin acceso

Los sindicatos no discuten solo la ventilación. Sobre la mesa hay un proyecto de reforma del edificio, con consignación presupuestaria y director de obra designado. «Pedimos acceso al expediente la semana pasada», cuenta Novoa. La petición sigue sin respuesta, según CSIF, que subraya que ya se ha actuado en otros edificios municipales y que Urbanismo es la excepción.

El malestar de la plantilla es el origen de la denuncia. «Los trabajadores están disgustados y enfadados», señala el portavoz de CSIF. La Inspección deberá ahora decidir si la ventilación basta como medida preventiva y si el Concello ha cumplido con la obligación de evaluar un riesgo que la normativa laboral incluye entre los que deben vigilarse en los centros de trabajo. De su informe dependerá que se exijan obras, un plan de medición permanente o la apertura de un procedimiento sancionador.

El Laboratorio Gallego

El caso aterriza en un Concello que dirige Gonzalo Pérez Jácome, en una ciudad donde el gobierno local lleva años en el centro de la disputa política. Pero el fondo desborda Ourense: el radón es un problema de salud pública y laboral que afecta a toda la comunidad, y en él conviven tres administraciones con responsabilidades distintas. La Inspección depende del Ministerio de Trabajo; la Xunta de Galicia mantiene competencias de prevención y vigilancia sanitaria; el Concello es el titular del edificio. Nadie quiere aparecer como responsable último.

El umbral de los 300 becquerelios no es una cifra cualquiera: es el techo que la propia OMS marca como referencia, y en Galicia ese techo se cruza con cierta facilidad por la geología granítica. La antigüedad del parque público convierte el radón en un asunto estructural, no una avería puntual. Lo que se decida en García Mosquera marcará criterio para el resto de dependencias municipales y autonómicas. La próxima cita es la respuesta de la Inspección; después llegará el turno del expediente de reforma, que sigue esperando acceso.

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Ficha del Caso

  • El caso: Los sindicatos denuncian ante la Inspección de Trabajo y la Valedora do Pobo la acumulación de radón en las oficinas de Urbanismo de Ourense, donde la única medida aplicada es ventilar media hora antes del turno.
  • Datos importantes: Los informes municipales detectaron valores superiores a 300 becquerelios en Urbanismo, el techo de referencia de la OMS; la queja ante la Valedora se presentó en octubre de 2025 y existe un proyecto de reforma con presupuesto y director de obra.
  • Resumen: La Inspección decidirá si la ventilación basta o si el Concello incumplió su obligación de prevenir un riesgo laboral, un criterio que afectará al resto de edificios públicos de Galicia.
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