El incendio forestal de Manzaneda quema diez hectáreas en Bidueira y obliga a Medio Rural a trabajar toda la noche.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Un fuego declarado a las 18:44 del viernes en la parroquia de Bidueira, en Manzaneda (Ourense), ha calcinado unas diez hectáreas y quedó estabilizado hacia las 03:00 del sábado.
- ¿Quién está detrás? El dispositivo de extinción de la Consellería do Medio Rural de la Xunta de Galicia, con cinco agentes, diez brigadas y quince motobombas.
- ¿Qué impacto tiene? El fuego se produce fuera de la época de peligro alto, lo que reabre el debate sobre la prevención y la dotación de medios fuera del verano.
Diez hectáreas, cinco agentes y quince motobombas en el monte de Bidueira
El fuego se declaró a las 18:44 horas del viernes en la parroquia de Bidueira, en el término municipal de Manzaneda, provincia de Ourense. Hasta el lugar se movilizaron cinco agentes, diez brigadas y quince motobombas, que trabajaron sobre el terreno durante más de ocho horas. El dispositivo dio el incendio por estabilizado en torno a las 03:00 de este sábado. Quince motobombas para diez hectáreas dibujan un terreno complicado, de pendientes y matorral, donde el fuego se comporta de forma muy distinta que en el llano.
Manzaneda es un municipio de montaña de la comarca de Terra de Trives, a los pies de la sierra de Queixa, y su término combina pinares, matorral y desniveles que castigan a cualquier operativo. El ayuntamiento alberga una estación de montaña que cambia por completo la actividad del valle en invierno. Por el momento se desconocen las causas del incendio, según la información difundida por el propio operativo. Noviembre no es julio, pero el monte también arde.
El dispositivo depende de la Consellería do Medio Rural (el departamento autonómico equivalente a un ministerio), dentro del plan de defensa contra los incendios de la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela), que moviliza agentes, brigadas, y motobombas en función del nivel de riesgo declarado. Ese plan contempla una estructura reforzada entre el 1 de julio y el 30 de septiembre, la época de perigo alto, y una dotación menor en el resto del año, cuando buena parte de las brigadas se contrata por campañas. El diseño tiene lógica presupuestaria y una consecuencia evidente: fuera del calendario oficial hay menos ojos sobre el territorio.
Un fuego en noviembre: la prevención también se juega fuera de temporada

Los registros históricos que publica el IGE (el Instituto Galego de Estatística) sitúan el grueso de la superficie quemada en Galicia en los meses de verano, y esa estadística ordena el debate público año tras año. La paradoja es que la prevención se decide justo cuando no hay fuego: en las fajas de biomasa que nadie limpia, en las pistas forestales que se abandonan por falta de presupuesto y en las plantaciones que crecen sin gestión. Lo que arde en noviembre se preparó durante el invierno anterior.
En Galicia, la mayoría de los incendios se apaga de noche y se olvida de día: la prevención solo vuelve al debate cuando el monte arde.
La normativa gallega, la Ley 3/2007 de prevención y defensa contra los incendios forestales, obliga a mantener franjas de gestión de biomasa en torno a los núcleos rurales y reparte responsabilidades entre administraciones y propietarios. El cumplimiento se canaliza cada año a través del Diario Oficial de Galicia (el DOG, donde se publican las disposiciones de la Xunta) mediante órdenes de ayudas y convenios con ayuntamientos. Nadie discute la norma. Lo que se discute es la financiación.
La política forestal comparece en el Parlamento de Galicia (la cámara legislativa unicameral, con 75 diputados) cada otoño, cuando la Consellería do Medio Rural defiende su presupuesto para el ejercicio siguiente. Ahí se mide el pulso real: cuánto dinero va a prevención y cuánto a extinción, dos partidas que crecen a ritmos distintos y que responden a lógicas distintas. La extinción produce fotos. La prevención, silencio.
El Laboratorio Gallego
En clave gallega, el fuego de Bidueira no altera el mapa político. El PPdeG (el Partido Popular de Galicia, en la Xunta con mayorías absolutas consecutivas desde 2009) gobierna sin socios, y Alfonso Rueda preside el Ejecutivo autonómico desde 2022. Esa comodidad parlamentaria tiene un efecto secundario: los asuntos que no generan fricción tienden a resolverse por vía administrativa, sin debate público y sin ruido.
Enfrente, el BNG (el Bloque Nacionalista Galego, primera fuerza de la oposición) y el PSdeG (la federación gallega del PSOE) han convertido la gestión forestal en un terreno recurrente de fiscalización: medios, contratos de brigadas, limpieza de montes. La consellería responde con balances de conatos y con la estadística de hectáreas, más benévola en los últimos años que en las décadas anteriores. La discusión, eso sí, rara vez se sale del verano.
La dimensión nacional aparece por la vía del modelo. Alberto Núñez Feijóo presidió la Xunta entre 2009 y 2022, y el sistema gallego de extinción —brigadas profesionalizadas, contratos de campaña, ataque rápido en un territorio de minifundios— se cita con frecuencia como referencia cuando en Madrid se habla de gestión forestal, biomasa y despoblación. El modelo gusta porque es comparativamente barato y porque muestra resultados. La incógnita es la de siempre: qué ocurre cuando el fuego llega fuera de fecha y con menos medios sobre el monte.
El calendario inmediato es corto: parte definitivo de la Consellería, investigación de causas y, si se confirma la intencionalidad, traslado a la fiscalía de medio ambiente. El calendario político es más largo: los presupuestos de la Xunta para 2027, que deben pasar por el Parlamento en las próximas semanas, y una campaña de extinción que cada año empieza antes. Galicia seguirá siendo el lugar donde se ensaya lo que luego se discute en Madrid. También en esto.
Ficha del Caso
- El caso: Un incendio declarado el viernes por la tarde en la parroquia de Bidueira, en Manzaneda (Ourense), quemó unas diez hectáreas y quedó estabilizado de madrugada tras más de ocho horas de trabajo del operativo de Medio Rural.
- Datos importantes: inicio a las 18:44 del viernes; estabilizado hacia las 03:00 del sábado; cinco agentes, diez brigadas y quince motobombas; alrededor de diez hectáreas afectadas; causas desconocidas; fuego fuera de la época de peligro alto (1 de julio-30 de septiembre).
- Resumen: El suceso reabre el debate sobre la prevención fuera de temporada y sobre el reparto entre gasto en extinción y gasto en gestión del monte, un asunto que en Galicia funciona como ensayo de las políticas que después se discuten en el conjunto de España.

