Todos hemos intentado un arroz caldoso y hemos acabado con un engrudo o un caldo insípido. La receta de la abuela que arrasa en redes tiene tres claves que casi nadie controla, como bien recoge la Wikipedia: el fumet, el sofrito y el punto justo de cocción. Hoy os cuento cómo dominarlos para un arroz caldoso con langostinos de cuchara que entona con cada cucharada.
El secreto del éxito
Un fumet de cabezas y pieles: El caldo tiene que saber a mar profundo. Cuece cabezas y pieles de langostinos con un puerro, ajo y tomate durante 20 minutos y cuélalo con un paño fino.
Sofrito triturado: El sofrito de cebolla, pimiento y tomate debe reducirse hasta que apenas quede agua. Después se tritura con el caldo para que la textura del arroz sea sedosa y sin grumos.
El punto justo del arroz: Con arroz bomba, usa cuatro veces el volumen de caldo. Cuece 10 minutos solo el arroz, añade los langostinos y otros 6-8 minutos. Así el grano queda tierno pero entero.
Ingredientes
Para 4 personas:
250 g de langostinos (gambones o langostinos frescos)
160 g de arroz bomba
Medio puerro
500 g de tomate pera (unos 3-4)
1 pimiento verde italiano
1 cebolla
2 dientes de ajo
3 g de pimentón dulce
Unas hebras de azafrán
Aceite de oliva virgen extra
Preparación paso a paso
Comienza pelando los langostinos. Quita el hilo intestinal con un corte lateral y reserva las cabezas y pieles. Con ellas vas a hacer el fumet: ponlas en una cazuela con medio puerro en trozos, un diente de ajo, una rama de perejil y un tomate pequeño picado. Cubre con un litro de agua y una pizca de sal. Deja que cueza exactamente 20 minutos y cuela con un paño fino. Ese líquido dorado es la base de tu plato.
Mientras, prepara el sofrito en la misma cazuela donde cocerás el arroz. Calienta tres cucharadas de aceite y pocha la cebolla muy picada y el diente de ajo restante. Cuando esté transparente, añade el pimiento verde también picado y cocina hasta que todo esté blandito. Incorpora el tomate rallado y deja reducir a fuego suave durante 15 minutos, hasta que pierda casi toda el agua y la mezcla oscurezca. Añade el pimentón y mezcla bien.
Vierte el fumet colado y las hebras de azafrán sobre el sofrito. Remueve y cuece un par de minutos. Prueba y ajusta de sal. Ahora, con la batidora, tritura todo hasta obtener un caldo fino y homogéneo. Es el momento de añadir el arroz. Remueve y cuece 10 minutos a fuego medio, sin dejar de vigilar.
Pasado ese tiempo, incorpora los langostinos pelados y un poco de perejil picado. Sigue cocinando otros 6-8 minutos, justo hasta que el arroz esté tierno pero sin pasarse. Si ves que se consume demasiado caldo, añade un chorrito de agua caliente. La clave es que quede caldoso, no seco. Retira del fuego y deja reposar un par de minutos. Así se asientan bien los sabores.
Sirve inmediatamente en plato hondo para que no se enfríe. El arroz caldoso es un plato que no espera.
Variaciones y maridaje
Este arroz pide un vino blanco seco o ligeramente afrutado, como un albariño o un verdejo bien frío. Si prefieres cerveza, una rubia suave también funciona.
Para una versión más ligera, puedes sustituir el arroz bomba por arroz integral, pero necesitarás más caldo y más tiempo de cocción, unos 25-30 minutos totales. El resultado es más terroso pero igual de reconfortante.
El arroz caldoso no aguanta bien la congelación, pero en la nevera se conserva hasta dos días. Al recalentar, añade un poco de agua o caldo y hazlo a fuego lento; así recupera la textura. Nunca uses el microondas o el grano se abrirá.
Todos hemos abierto el horno en agosto para hacer un pescado y hemos maldecido la ocurrencia. Yo lo he hecho. Y también he terminado con la piel de la dorada pegada a la bandeja, la carne seca como una suela y la cocina convertida en un campo de batalla. Con la airfryer se acabaron esos dramas. La dorada en freidora de aire sale tan bien —o mejor— que al horno tradicional, con la piel crujiente y el interior jugoso, y sin calentar la casa ni media. En siete minutos, además.
El secreto del éxito
Piel seca, piel crujiente: seca los lomos con papel de cocina hasta que no quede ni una gota de humedad. Si la piel entra húmeda a la airfryer, se cuece al vapor en vez de freírse y no cruje.
Precalienta siempre, aunque la receta diga que no: dos minutos a 200 ºC antes de meter el pescado. La temperatura estable desde el primer segundo es lo que sella la piel y evita que se pegue a la rejilla.
La salsa meunière no espera: prepárala en los últimos dos minutos de cocción del pescado. La mantequilla caliente con el limón y las alcaparras debe caer sobre el plato al instante, cuando la grasa aún borbotea.
Ingredientes
1 dorada grande en lomos (o 2 pequeñas, unos 400-500 g en total)
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
½ cucharadita de ajo en polvo
1 cucharadita de ralladura de limón
Sal al gusto
Pimientas variadas molidas
Para la salsa meunière:
2 cucharadas de mantequilla (unos 30 g)
1 cucharada de zumo de limón recién exprimido
1 cucharada de alcaparras escurridas
1 cucharadita de ralladura de limón
Perejil fresco picado al gusto
Una pizca de sal y pimienta
El secreto de esta receta no está en ingredientes raros. Una dorada fresca, una mantequilla buena y un limón con chispa bastan. Si las alcaparras no te emocionan, cámbialas por unas aceitunas negras troceadas: la salmuera cumple una función parecida en la salsa.
Empieza por secar los lomos de dorada. Pasa papel de cocina por ambas caras, pero insiste en la piel. Presiona con las manos —sin apretar la carne— hasta que notes la superficie áspera al tacto, casi aterciopelada. Ese es el punto. La rejilla de la airfryer es la gran aliada aquí: la piel queda suspendida mientras el aire caliente circula por debajo, tostándola sin humedecerla. Coloca la rejilla, programa 180 ºC sin ventilador (si tu modelo permite ajustarlo) e introduce los lomos con la piel hacia abajo. Rocía con el aceite de oliva —muy poco, la dorada ya tiene su propia grasa— y espolvorea la sal, la pimienta y el ajo en polvo. Cierra el cajón y programa exactamente 7 minutos.
A los dos minutos de cocción, enciende una sartén pequeña a fuego bajo. Echa la mantequilla y observa cómo se derrite despacio, formando una espuma pálida que empezará a oler a avellana tostada. Cuando eso ocurra —tras un minuto escaso— añade las alcaparras, el zumo y la ralladura de limón. Sube apenas el fuego durante treinta segundos para que la acidez del limón corte la grasa sin evaporarla del todo. Retira la sartén del fuego, añade el perejil picado y remueve. La salsa debe tener un color dorado turbio, con las alcaparras flotando como pequeñas gemas salinas. Si se enfría, pierde la gracia: sírvela en el mismo momento en que el pescado sale de la freidora.
Abres el cajón de la airfryer y la piel está tirante, cuarteada en líneas finas como la de un lechón. Pincha la carne más gruesa con un palillo: debe entrar sin resistencia y salir caliente. Eso significa que el interior sigue jugoso. Si te pasas un minuto, tampoco será un desastre —la dorada aguanta mejor que la lubina— pero perderás esa textura sedosa que la diferencia de un pescado de supermercado cualquiera. Coloca cada lomo en un plato caliente y vierte la salsa meunière por encima. El sonido de la mantequilla chisporroteando al contacto con la piel crujiente es la recompensa a siete minutos de trabajo mínimo.
Variaciones y maridaje
La salsa meunière tiene un origen humilde, ligado a la cocina fluvial francesa del siglo XIX: ‘à la meunière’ significa ‘a la molinera’, porque el pescado se enharinaba antes de freírlo en mantequilla. Esta versión simplificada —sin harina, sin freiduría— mantiene la filosofía pero aligera el resultado. Si quieres maridar, un albariño joven con acidez viva o un godello de Valdeorras funcionan mejor que un blanco con barrica: la grasa de la mantequilla exige frescura, no cuerpo. Para quien prefiera algo sin alcohol, una limonada casera con hierbabuena corta la untuosidad igual de bien.
Si no tienes airfryer, esta misma receta sale en el horno convencional a 200 ºC con calor arriba y abajo: coloca los lomos sobre una rejilla con una bandeja debajo y dales 12-14 minutos, vigilando la piel en el último tramo. Y si te sobra pescado —cosa improbable—, retira la piel antes de guardarlo: así aguanta 24 horas en la nevera sin que la carne se reblandezca. Al día siguiente, desmígalo frío sobre una ensalada de tomate y cebolleta. Incluso fuera de su salsa, la dorada en airfryer no decepciona.
Una última advertencia, de esas que se aprenden a base de errores: revisa bien que los lomos no tengan espinas centrales antes de meterlos en la freidora. Yo confié una vez en el pescadero que me juró que estaban limpios y acabé escarbando espinas entre la salsa. Desde entonces, paso la yema del dedo a contrapelo por el lomo. Si noto un pinchazo, pinzas y fuera. Cuatro segundos que ahorran un disgusto en la mesa.
OpenAI confirmó este jueves que dos dispositivos de empleados de la compañía se vieron comprometidos por el ataque a la cadena de suministro del ecosistema TanStack impulsado por el grupo TeamPCP. La intrusión, detectada durante la madrugada del miércoles en los sistemas internos de la compañía, permitió el robo de credenciales y material sensible alojado en repositorios internos de código fuente, aunque la compañía sostiene que el impacto ha sido limitado y no ha afectado a datos de clientes ni a los modelos de inteligencia artificial que sustentan ChatGPT.
El incidente comenzó después de que los atacantes de TeamPCP —conocidos por campañas anteriores contra entornos de desarrollo— explotaran vulnerabilidades en el proceso de publicación de paquetes npm. Distribuyeron un total de ochenta y cuatro paquetes maliciosos vinculados al ecosistema de desarrollo open source TanStack, utilizado por desarrolladores de todo el mundo. Según los investigadores que siguen la campaña, el grupo desplegó una nueva variante del gusano Mini Shai-Hulud, capaz de robar secretos de entornos CI/CD y de propagarse automáticamente a otros repositorios controlados por los mismos mantenedores.
El modus operandi fue quirúrgico. Los atacantes lograron secuestrar tokens OIDC de GitHub Actions, lo que les permitió comprometer la cadena de publicación de paquetes legítimos. El malware generó atestaciones SLSA de nivel 3, una garantía de integridad que hizo que los paquetes maliciosos parecieran completamente confiables. De hecho, los dos empleados de OpenAI que descargaron esos paquetes lo hicieron desde repositorios que cualquier desarrollador habría considerado seguros. Ninguna alarma saltó en el proceso de verificación de firmas. Esa fue la clave del éxito de TeamPCP: infiltrarse en las tuberías de confianza de los desarrolladores.
Una vez dentro del entorno de desarrollo de OpenAI, el malware se centró en la exfiltración de credenciales. Buscó en más de cien ubicaciones posibles, incluyendo herramientas de desarrollador como VS Code y Claude Code, e instaló mecanismos de persistencia para mantener el acceso. Lo que encontró no fue el núcleo de la inteligencia artificial, sino algo igualmente valioso: los certificados de firma de código de las aplicaciones de OpenAI para iOS, macOS, Windows y Android. Con esos certificados en manos ajenas, un atacante podría distribuir versiones falsas del software de la compañía haciéndolas pasar por oficiales.
La respuesta de OpenAI fue inmediata. Revocó los certificados comprometidos, rotó las credenciales filtradas y comenzó a firmar de nuevo todo el software afectado. La empresa advirtió en un comunicado que los usuarios de macOS deben actualizar sus aplicaciones antes del 12 de junio de 2026; de lo contrario, el software podría dejar de recibir actualizaciones e incluso fallar. También coordinó con las plataformas de distribución —Apple, Microsoft y Google— para bloquear cualquier intento de reutilizar los certificados robados en actividades de notarización maliciosa. “Hemos revisado todo el software firmado anteriormente y no encontramos indicios de manipulación no autorizada”, señaló la compañía. “Creemos que el riesgo de que alguien intente distribuir una aplicación falsa que aparente ser de OpenAI es bajo, pero hemos tomado todas las precauciones”.
El ataque a OpenAI demuestra que las cadenas de suministro se han convertido en el vector preferido por los adversarios para saltarse cualquier perímetro de seguridad.
La intrusión se produjo, además, en un momento crítico para la seguridad de la compañía. Según reveló OpenAI, el incidente ocurrió durante una migración en curso hacia configuraciones reforzadas que se habían introducido tras un ataque anterior a la cadena de suministro de Axios. Los dos dispositivos infectados aún no habían recibido esas protecciones adicionales, lo que probablemente permitió que los paquetes maliciosos se descargaran sin bloqueo. “Este incidente refleja un cambio más amplio en el panorama de amenazas: los atacantes cada vez apuntan más a las dependencias compartidas de software y a las herramientas de desarrollo que a una empresa en concreto”, concluyó OpenAI en su nota.
Anatomía de una intrusión que aprovecha la confianza en el código abierto
El gusano Mini Shai-Hulud, utilizado por TeamPCP, es un ejemplo avanzado de amenaza persistente dirigida a entornos de desarrollo. No busca explotar una vulnerabilidad de día cero en un servidor en producción, sino envenenar el pozo del software desde su origen para propagarse mediante la confianza inherente a las cadenas de publicación automatizadas. Al secuestrar tokens OIDC de GitHub Actions, el grupo obtuvo la capacidad de firmar paquetes como si fueran los propios mantenedores, lo que les permitió colarse en el flujo de trabajo de miles de desarrolladores.
Según los investigadores que destaparon la campaña, el malware no solo robaba secretos de CI/CD, sino que también se propagaba lateralmente hacia otros repositorios vinculados a las mismas identidades comprometidas. Esto afectó a paquetes relacionados con TanStack, UiPath, DraftLab y otras organizaciones, lo que sugiere que el grupo tiene un interés general en el ecosistema open source más que en un desarrollador concreto. El hecho de que los atacantes lograsen generar atestaciones SLSA de nivel 3 —el más alto en la cadena de suministro de software— indica un conocimiento profundo de los mecanismos de seguridad que se suponía debían proteger precisamente contra este tipo de ataques.
En el caso de OpenAI, la carga útil logró un doble objetivo: obtener credenciales de acceso a repositorios internos y, sobre todo, hacerse con los certificados de firma de código, que son la llave maestra para distribuir software en los principales sistemas operativos. La compañía ha señalado que no ha encontrado evidencias de que se hayan producido intentos de suplantación con esos certificados, pero la revocación preventiva y la actualización obligatoria para los usuarios de macOS indican que la cautela es máxima.
Los equipos de seguridad de OpenAI también revisaron las notarizaciones de todo el software firmado con los certificados anteriores y confirmaron que no se había producido ninguna firma inesperada. Esa validación cruzada, junto con el bloqueo coordinado con las plataformas, reduce la exposición, aunque el daño reputacional para el ecosistema de desarrollo —y para la confianza en las cadenas de suministro automatizadas— ya está hecho.
Dossier Moncloa: Ojos en la Sombra
El ataque a OpenAI mediante paquetes npm maliciosos es, a primera vista, un incidente corporativo que afecta a dos empleados y a unos certificados de firma. Pero en el análisis confidencial de esta redacción, el episodio tiene implicaciones mucho más profundas para la seguridad de las cadenas de suministro digitales que nutren a empresas, administraciones y organismos de inteligencia en todo el mundo.
El vector de amenaza —ciberataque a la cadena de suministro de software— se ha consolidado como una de las técnicas más eficaces para burlar los perímetros de seguridad más avanzados. El tradecraft empleado por TeamPCP, con el secuestro de tokens OIDC y la generación de atestaciones SLSA de nivel 3, revela un nivel de sofisticación comparable al de los grupos APT patrocinados por Estados. Aunque por ahora no se ha atribuido públicamente la autoría de TeamPCP a ningún servicio de inteligencia, la naturaleza y el alcance de la operación recuerdan a campañas previas del GRU ruso (APT28) o del MSS chino (APT31) contra infraestructuras de desarrollo. Estos grupos han demostrado un interés sostenido en comprometer repositorios de código abierto para infiltrarse en objetivos de alto valor. La diferencia aquí es que la víctima no es un gobierno, sino la compañía que probablemente ostenta la mayor concentración de talento en inteligencia artificial del planeta.
¿Quién ataca? TeamPCP, un grupo cuyas campañas anteriores apuntaban a entornos CI/CD y pipelines de publicación, pero sobre el que no hay atribución formal pública. ¿Quién defiende? OpenAI, con su propio equipo de seguridad interna y el apoyo de las plataformas afectadas. Y ¿quién mira? En este tablero, el CNI español, a través del CCN-CERT, monitoriza de cerca cualquier incidente que pueda afectar a las cadenas de suministro de las empresas y administraciones españolas. Aunque el ataque se ha limitado a dos empleados de la compañía californiana, el hecho de que los certificados comprometidos afecten a aplicaciones de escritorio y móviles de uso masivo eleva el riesgo de que un actor malicioso pudiera haber intentado distribuir malware bajo la apariencia del software legítimo de ChatGPT, si no se hubiera contenido a tiempo.
Clasifico el nivel de material comprometido como Confidencial, según los estándares habituales de las agencias de inteligencia. Los certificados de firma de código robados no solo permiten distribuir software, sino que podrían haber servido para firmar herramientas de spraying de credenciales o blobs maliciosos en redes corporativas. La respuesta de OpenAI, aunque rápida, deja una lección incómoda: la migración a configuraciones reforzadas tras el ataque de Axios aún no había llegado a todos los dispositivos, y fue precisamente esa brecha la que explotó TeamPCP. Es un recordatorio de que las actualizaciones de seguridad no protegen si no se despliegan a tiempo en todos los eslabones de la cadena.
Ya advertí en El quinto elemento que “el próximo 11S empezará con un clic”. Este tipo de incidentes, que explotan la confianza en las herramientas que los desarrolladores usan a diario, demuestran que la línea entre el sabotaje industrial y el ciberataque dirigido se difumina cada vez más. Para el CNI y el CCN-CERT, el caso OpenAI es un aviso a navegantes: si una empresa con los recursos y el talento de OpenAI puede verse comprometida por una cadena de suministro automatizada, cualquier organismo público con menos recursos está igualmente expuesto. La próxima campaña de TeamPCP —o de cualquier otro grupo que copie su tradecraft— podría perfectamente apuntar a dependencias usadas por el sector energético o de telecomunicaciones español.
El cierre del incidente, con la obligación de actualizar las aplicaciones de macOS antes del 12 de junio, marca un hito temporal que nos obliga a seguir de cerca si aparecen signos de abuso de los certificados robados en las próximas semanas. Mientras tanto, el ecosistema de desarrollo open source deberá replantearse si las atestaciones SLSA, tal y como se implementan hoy, ofrecen una garantía suficiente. La confianza ciega en los pipelines automatizados puede ser, como ha demostrado TeamPCP, la puerta de atrás más dulce para un adversario persistente.
¿A quién afecta? Vecinos de Boadilla del Monte o trabajadores en el municipio, mayores de edad, sin vivienda en propiedad y con ingresos limitados al IPREM.
¿Cuándo ocurre? El plazo de inscripción permanece abierto desde el 11 de mayo. Las primeras entregas están previstas para este mismo verano.
¿Qué cambia hoy? Quien cumpla los requisitos puede acceder a un alquiler protegido que difícilmente encontrará en el mercado libre, pero la alta demanda y la prioridad local exigen actuar rápido.
El Plan Vive de la Comunidad de Madrid ya tiene cara en Boadilla del Monte: 524 viviendas de alquiler asequible repartidas en uno, dos y tres dormitorios, con zonas comunes que incluyen piscina, gimnasio y parque infantil. La promoción, situada en la calle Fray Bartolomé de las Casas —una de las zonas de mayor crecimiento del municipio— abrió su registro el pasado 11 de mayo y tiene previsto entregar los primeros pisos este verano.
El modelo no es nuevo. La Comunidad ya ha entregado más de 5.300 viviendas del Plan Vive en distintos municipios madrileños y espera sumar otras 3.000 a lo largo de 2026. El consejero de Vivienda, Jorge Rodrigo, visitó hace unos días el piso piloto y destacó que la fórmula público-privada sigue siendo la apuesta del Gobierno regional para aliviar los precios en las zonas más tensionadas.
Quién puede optar a una de estas viviendas
No basta con apuntarse. Los requisitos económicos y de vinculación con el municipio funcionan como un filtro duro en promociones tan demandadas. De entrada, es obligatorio ser mayor de edad, tener nacionalidad española o residencia legal y destinar el piso a vivienda habitual. Queda expresamente prohibido mantenerlo vacío o usarlo como segunda residencia.
Además, ninguno de los solicitantes puede ser propietario de otra vivienda en el momento de la adjudicación. La Comunidad revisa este punto con rigor, porque el plan está pensado para quienes tienen cerrada la puerta al mercado libre. En Boadilla, donde el alquiler medio supera los 1.000 euros mensuales —según los últimos portales inmobiliarios—, cada promoción de este tipo despierta miles de solicitudes.
Los ingresos también juegan. El alquiler no podrá superar el 35 % de los ingresos anuales de la unidad familiar, con límites vinculados al IPREM. Y aquí llega la prioridad municipal: quienes lleven al menos tres años empadronados en Boadilla o acrediten que su lugar de trabajo está allí desde hace ese mismo tiempo tendrán preferencia en el sorteo. Un criterio que, en promociones anteriores, ha dejado fuera a cientos de aspirantes de fuera del municipio.
Cómo inscribirse sin perder la oportunidad
La inscripción se realiza únicamente de forma telemática, a través de la plataforma digital de la empresa gestora. El plazo no tiene fecha de cierre anunciada, pero la experiencia de otras localidades —como San Sebastián de los Reyes o Tres Cantos— demuestra que las plazas virtuales se agotan en días. De hecho, ya se han recibido cientos de solicitudes, muchas incluso antes de que la Comunidad difundiera todos los detalles.
Una vez cerrado el registro, si la demanda supera la oferta —algo casi seguro— la asignación se hará mediante sorteo ante notario. Las viviendas se reparten en 109 unidades de un dormitorio, 246 de dos y 169 de tres habitaciones. Otras 21 están adaptadas para personas con movilidad reducida. Las rentas concretas aún no se han hecho públicas, pero otras fases del Plan Vive en la corona metropolitana han partido de 400-600 euros para los pisos más pequeños, muy lejos de los precios de mercado.
El alquiler asequible en Boadilla no soluciona la falta de vivienda estructural, pero oxigena a cientos de familias que ya no pueden esperar más.
La urbanización contará con piscina comunitaria, gimnasio, pista polideportiva y parque infantil, además de plazas de aparcamiento. Un estándar que la Comunidad repite en casi todas las promociones del Plan Vive para hacer más atractiva la oferta frente a un mercado privado que, en Boadilla, escasea incluso en el segmento medio.
El Plan Vive, un parche necesario pero insuficiente
La llegada de 524 viviendas asequibles es una buena noticia para el municipio, pero conviene ponerla en contexto. Boadilla del Monte ha duplicado su población en las últimas dos décadas y el ritmo de construcción protegida no ha seguido el mismo paso. El precio del alquiler, que ya rozaba los 950 euros en 2023, ha escalado hasta superar la barrera de los 1.000 euros en las zonas más cotizadas, dejando fuera a muchas familias jóvenes que trabajan en el pueblo pero no pueden vivir en él.
Comparado con otros planes de alquiler asequible de la región —como los 1.200 pisos previstos en Vallecas o los 800 de Móstoles—, la dotación de Boadilla resulta modesta. La diferencia, sin embargo, está en la demanda: en este municipio de alta renta, cualquier alquiler por debajo del 30 % del sueldo medio local (que ronda los 2.800 euros mensuales) es un caramelo para quienes aún no han podido comprar. La Comunidad insiste en que el modelo público-privado es la vía para acelerar la oferta, pero la letra pequeña deja ver que los cupos de vivienda protegida siguen sin alcanzar la magnitud del problema.
En el lado positivo, el Plan Vive ha demostrado que se pueden entregar promociones completas en plazos razonables. Las 5.300 viviendas ya adjudicadas, repartidas en una docena de municipios, han aliviado la presión en San Sebastián de los Reyes, Alcorcón o Valdemoro. Boadilla se suma ahora a esa lista, aunque con una asignatura pendiente: la falta de transparencia en los precios definitivos hasta que el sorteo está muy avanzado. Para quien lleva meses mirando portales inmobiliarios y solo ve subidas, cualquier dato concreto sería un respiro.
Los interesados pueden consultar todos los requisitos y el procedimiento en la página del Ayuntamiento de Boadilla. Mientras tanto, el piso piloto sigue abierto a visitas sin cita previa en la propia calle Fray Bartolomé de las Casas.
¿A quién afecta? A los usuarios frecuentes de Rodalies en Barcelona y su área metropolitana que dependen del tren para desplazamientos diarios.
¿Cuándo ocurre? La crisis es continua, pero las últimas semanas han disparado la afluencia a los autobuses. Los refuerzos actuales no evitan las saturaciones en hora punta.
¿Qué cambia hoy? Las líneas de bus urbano registran máximos históricos de ocupación. TMB alerta de que los refuerzos son insuficientes y recomienda planificar viajes con más tiempo.
Los usuarios de Rodalies han iniciado una migración silenciosa hacia el bus urbano en Barcelona y las cifras de TMB revelan un dato contundente: la demanda en varias líneas clave ha crecido más del 30% en los últimos meses. El colapso ferroviario, con incidencias diarias y retrasos constantes, está desbordando la capacidad de los autobuses y prueba tras prueba que el pasajero que deja el tren no vuelve.
La desconfianza en Rodalies, motor del trasvase
Según trasladan fuentes de Transports Metropolitans de Barcelona, el incremento de pasajeros en los autobuses urbanos ha sido especialmente intenso en los corredores que antes canalizaban los desplazamientos de Rodalies entre las estaciones de Sants, Passeig de Gràcia y El Clot. La línea D20, que conecta el Eixample con la zona universitaria, y la V1, que atraviesa la Gran Via, están viviendo saturaciones casi diarias. “La gente que lo prueba ya no vuelve al tren”, resumía recientemente una fuente del sector, según recoge Diario Público.
La pérdida de fiabilidad del servicio de Cercanías ha hecho que muchos viajeros habituales redescubran el bus, pero la red urbana no está dimensionada para absorber una demanda de esa magnitud de manera permanente. De hecho, las horas punta matutinas muestran ya una presión similar a la de las grandes campañas comerciales.
Las líneas más castigadas y el mapa del colapso
La saturación no se reparte de manera uniforme. Las rutas que circulan por el corredor central de Barcelona —donde se concentran los intercambiadores de tren— son las más perjudicadas. La H12, que une el litoral con el interior, y la D20, antes citada, registran los picos más altos. También la línea V7, que conecta Sants con el norte de la ciudad, ha visto aumentar su ocupación muy por encima de lo previsto, según datos internos de TMB consultados por Moncloa.com.
El fenómeno se extiende al ámbito metropolitano. En municipios como L’Hospitalet de Llobregat o Santa Coloma de Gramenet, las líneas de autobús que enlazan con las estaciones de Rodalies están viviendo un escenario similar, aunque la mayor concentración de viajeros se da en los autobuses urbanos de la capital catalana. El trasvase no solo afecta a las horas punta: durante el fin de semana, los buses turísticos que confluyen con el transporte regular también notan la mayor afluencia.
Lo que TMB califica de «presión estructural» es ya evidente: el trasvase ha provocado un incremento de de la presión sobre las líneas más céntricas, y la V1, y la D20, encabezan las listas de colapso. Ninguna medida aislada parece suficiente para contener la marea de antiguos usuarios de Rodalies.
El abandono del tren no es una anécdota puntual: el perfil del nuevo pasajero de bus es un trabajador que ha optado por la fiabilidad del autobús, aun a costa de alargar su trayecto diario en veinte minutos.
El precedente de Sants y la ausencia de alivio inmediato
No es la primera vez que el bus asume la carga del ferrocarril. En 2025, durante los cortes parciales por las obras del túnel de Sants, TMB ya reforzó servicios con autobuses lanzadera y desvíos temporales. Pero aquella crisis tuvo un inicio y un final previstos. Ahora, la degradación de la fiabilidad de Rodalies amenaza con convertir el colapso en estructural. Fuentes de la Generalitat reconocen, en privado, que la solución pasa por inversiones en infraestructura ferroviaria que no llegarán antes de dos años.
Mientras tanto, el Govern y el Ayuntamiento de Barcelona estudian medidas urgentes: ampliar carriles bus en la Meridiana y la Diagonal, y aumentar la frecuencia de refuerzos en las líneas más tensionadas. Sin embargo, estas actuaciones chocan con la realidad de una flota de autobuses que ya opera al límite. El reto está en la capacidad de la red de asumir un trasvase sostenido sin que la calidad del servicio se deteriore todavía más.
La experiencia de los últimos meses deja un mensaje claro: mientras Rodalies siga siendo sinónimo de incertidumbre, el bus urbano cargará con una demanda para la que no fue diseñado. Y, como advierten en TMB, los refuerzos de última hora difícilmente bastarán para evitar que la próxima incidencia se lleve por delante la poca predictibilidad que aún conserva el transporte metropolitano.
Has cascado el huevo con cuidado, has hecho el remolino en el agua y, aun así, la clara se ha desparramado como un fantasma en una película de terror. La yema flota triste, el agua parece una sopa y tú te preguntas si no era mejor pedir una tostada con aceite. Me ha pasado más veces de las que quiero recordar, hasta que entendí que el huevo poché no va de suerte: va de química, de temperatura y de un gesto concreto con el vinagre.
Los huevos benedictinos son ese plato de brunch que intimida porque tiene dos puntos críticos: el huevo escalfado —firme por fuera, cremoso por dentro— y la salsa holandesa, que puede cortarse con solo mirarla mal. Pero cuando controlas ambas cosas, el resultado es de esos que te hacen sentir orgullo de cocinero casero. Y no, no necesitas un restaurante ni un chef al lado.
El secreto del éxito
Agua ‘temblorosa’, nunca hirviendo: si el agua burbujea con violencia, la clara se rompe. Busca ese punto en que las burbujas pequeñas suben pero el agua no rompe a hervir.
El remolino y el vinagre: un chorrito de vinagre blanco acidifica el agua y acelera la coagulación de la clara. El remolino envuelve la yema y le da forma redonda.
Tres minutos exactos: es el tiempo mágico para una clara firme y una yema líquida. Sácalo a los 180 segundos sin dudar.
Ingredientes
Para 2 raciones generosas:
4 huevos frescos (la frescura es lo que mantiene la clara compacta)
1 chorrito de vinagre blanco (unos 15 ml)
Sal y pimienta al gusto
100 g de tocino o salmón ahumado (opcional)
Pan de molde o inglés para tostar
Para la salsa holandesa: 3 yemas de huevo, 150 g de mantequilla, 1 cucharada de agua, 1 cucharada de zumo de limón y sal
Paso a paso
Pon una olla con agua abundante al fuego y caliéntala hasta que aparezcan burbujitas en el fondo, pero sin que llegue a hervir. Añade el chorrito de vinagre. Con una cuchara, forma un remolino enérgico en el centro y casca el huevo justo en el ojo del huracán. El movimiento centrípeto hace el trabajo de envolver la clara alrededor de la yema. Cuenta exactamente 3 minutos y retíralo con una espumadera. Posa el huevo sobre papel de cocina para que se escurra bien: nadie quiere un pan encharcado.
Repite con los demás huevos. Mientras tanto, tuesta las rebanadas de pan y dora el tocino en una sartén sin aceite hasta que esté crujiente. Si usas salmón ahumado, simplemente resérvalo a temperatura ambiente para que no enfríe el plato.
Para la salsa holandesa, clarifica la mantequilla: caliéntala a fuego bajo y retira la espuma blanca de la superficie; quédate solo con la grasa dorada. Coloca un bol sobre un cazo con agua caliente —baño maría— y bate las yemas con la cucharada de agua hasta que blanqueen y espesen ligeramente. La temperatura ideal está entre 55 °C y 65 °C: si tocas el bol y quema, aparta del fuego un momento. Sin dejar de batir, vierte la mantequilla clarificada en un hilo fino y constante. Verás cómo la salsa monta, se vuelve densa y brillante. Añade el zumo de limón, sal y pimienta.
Si la salsa se corta —pasa—, no la tires. Añade una cucharada de agua caliente y bate con energía: la emulsión se recompone casi siempre. Si queda demasiado espesa, unas gotas de agua o limón la aligeran; si está líquida, un poco más de mantequilla la rescata.
Monta el plato: pan tostado, encima el tocino o salmón, luego el huevo poché y una cucharada generosa de salsa holandesa coronando. Un toque de cebollino picado y pimienta negra recién molida. La clara debe ceder al corte y la yema debe desbordarse, mezclándose con la salsa. Ese es el momento.
Variaciones y maridaje
Para el maridaje, un café de tueste medio con leche cremosa es el compañero clásico del brunch, pero si quieres algo más festivo, un cava brut nature o un espumoso seco contrasta de maravilla con la untuosidad de la salsa. El alcohol y la acidez limpian el paladar entre bocado y bocado.
La versión vegetariana sustituye el tocino por aguacate laminado, espinacas salteadas, y un toque de pimentón ahumado. Si evitas el gluten, usa pan sin gluten bien tostado: la textura crujiente es clave para aguantar el peso del huevo y la salsa sin desmoronarse.
Los huevos benedictinos no se conservan bien una vez montados —la salsa se oxida y el pan se reblandece—, pero puedes tener los huevos poché listos con antelación: escáldalos, pásalos a un bol con agua fría y guárdalos en la nevera hasta 24 horas. Para recalentarlos, sumérgelos en agua caliente (no hirviendo) durante 30 segundos, justo antes de montar el plato.
Cuenta la historia —o la leyenda, porque en gastronomía ambas se confunden— que los huevos benedictinos nacieron en el Hotel Waldorf de Nueva York en 1894, cuando un tal Lemuel Benedict, resacoso y con hambre, pidió tostadas, huevos escalfados, tocino y salsa holandesa. El maître lo versionó y lo bautizó con su apellido. Puedes leer más sobre esta curiosa anécdota en la entrada de Wikipedia sobre los huevos benedictinos.
¿De verdad crees que la DGT te va a avisar de una multa por SMS? Si tu respuesta es sí, los ciberdelincuentes ya tienen la mitad del trabajo hecho. La DGT nunca notifica sanciones a través de mensajes de texto, y esa confusión es exactamente la que explotan las bandas detrás de esta campaña.
En los últimos meses, una oleada masiva de smishing ha golpeado especialmente Madrid y otras grandes ciudades españolas. El mensaje llega con el logo de Tráfico, un importe a pagar y un enlace que lleva directamente a una página falsa diseñada para robar los datos de tu tarjeta bancaria. INCIBE y la propia DGT llevan más de un año emitiendo alertas, y el fraude sigue activo en 2026.
Por qué la DGT nunca te enviará un SMS con una multa
La Dirección General de Tráfico tiene dos únicos canales oficiales para notificar sanciones: el correo postal certificado y la Dirección Electrónica Vial (DEV), a la que solo acceden los conductores que se han dado de alta voluntariamente. Cualquier mensaje de texto que llegue reclamando el pago de una infracción es, por definición, falso, independientemente de lo oficial que parezca su remitente.
La DGT lo ha repetido en múltiples ocasiones en sus canales oficiales: «Jamás notificamos sanciones por SMS ni correo electrónico». Esto lo confirman también INCIBE y el verificador de RTVE, que han analizado decenas de casos reales. Si recibes ese mensaje, no es un error administrativo ni un aviso legítimo; es el primer paso de una estafa.
Así funciona el timo del SMS de la DGT paso a paso
El fraude arranca con un SMS que parece proceder de «Sede Electrónica DGT» y que indica que tienes una multa pendiente de pago. El texto genera urgencia —»tiene 24 horas para regularizar su situación»— e incluye un enlace que imita la web oficial de la DGT. Esta técnica se llama smishing y combina SMS con ingeniería social para bajar la guardia de la víctima.
Al pulsar el enlace, el usuario llega a una página que copia el diseño de dgt.es pero cuya URL nunca coincide con el dominio oficial. Allí se le piden nombre, dirección, matrícula y, finalmente, los datos completos de la tarjeta de crédito. En cuestión de minutos, esos datos se usan para realizar cargos fraudulentos o se venden en mercados ilegales de la red.
Las señales que delatan el SMS falso antes de que hagas clic
El primer indicador es el propio remitente del mensaje: si pone «Sede Electrónica», un número desconocido o cualquier variación que no sea un canal oficial verificable, ya tienes motivo suficiente para desconfiar. La DGT no usa pasarelas de SMS masivos para comunicarse con los conductores.
El segundo elemento es la URL del enlace. Antes de hacer clic, mantén pulsado el link para previsualizar la dirección: si ves guiones en lugar de puntos, un dominio «.com» o «.net» en vez de «.gob.es», o letras extra mezcladas con «dgt», cierra el mensaje de inmediato. Los atacantes usan dominios como «infracciones-dgt.com» o «www-dgt-es.com» para engañar a primera vista.
Qué hacer si ya has picado en el anzuelo de la DGT
Si has pulsado el enlace y has introducido tus datos bancarios, la velocidad de reacción lo es todo. Llama a tu banco en el acto para bloquear la tarjeta y reportar el fraude; la entidad puede revertir cargos recientes si actúas con rapidez. Guarda capturas de pantalla del SMS y de la web falsa como prueba documental.
A continuación, denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia Civil, aportando todas las evidencias que hayas guardado. También puedes contactar con la Línea de Ayuda en Ciberseguridad de INCIBE (017), que orienta a las víctimas sobre los pasos legales y técnicos a seguir. En los meses siguientes, practica egosurfing para comprobar que tus datos personales no circulan en la red.
Señal de alerta
Qué indica
Acción recomendada
Remitente no oficial o número desconocido
SMS fraudulento de smishing
Borrar y bloquear remitente
URL con guiones o dominio .com/.net
Página web falsa que suplanta a la DGT
No hacer clic, cerrar mensaje
Urgencia de pago en menos de 24 horas
Técnica de presión para anular el juicio crítico
Ignorar y verificar en dgt.es
Solicitud de datos de tarjeta bancaria
Robo de credenciales financieras
Contactar con el banco de inmediato
Faltas de ortografía o ausencia de tildes
Mensaje generado de forma automatizada
Denunciar a INCIBE (017)
La DGT y las autoridades refuerzan su respuesta ante el smishing en 2026
El aumento de estas campañas ha llevado a la DGT y al INCIBE a intensificar sus avisos públicos y a colaborar más estrechamente con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para identificar los dominios fraudulentos y darlos de baja con mayor rapidez. La tendencia apunta a que el smishing seguirá creciendo, ya que los ciberdelincuentes adaptan sus mensajes a eventos estacionales como las vacaciones de verano o las campañas de la renta para maximizar el impacto.
El consejo definitivo es sencillo: ante cualquier SMS que mencione a la DGT y un pago urgente, ignora el enlace y accede directamente a dgt.es o a la app miDGT para comprobar si realmente tienes alguna sanción pendiente. La información oficial siempre estará ahí, sin prisas ni amenazas. Esa calma es tu mejor escudo frente al fraude.
Seguro que te ha pasado: encontraste la receta de aquella tarta de almendra que probaste en Lisboa, te lanzaste a la cocina con ilusión y lo que salió del horno fue un bloque seco y agrietado. La almendra apenas se notaba y la textura recordaba más a un bizcocho olvidado que a ese postre cremoso que te conquistó. Me pasó más de una vez hasta que entendí dónde fallaba siempre. No estaba en los ingredientes —que son humildes y repetidos en toda la repostería portuguesa— sino en el orden y la temperatura con que se juntan.
El secreto del éxito
El almíbar caliente: incorporar el agua y el azúcar recién hervidos a los huevos batidos es lo que cocina suavemente las yemas y crea esa textura húmeda y sedosa que distingue a la tarta de almendra portuguesa de cualquier otro postre.
La masa va primero al horno: hornear la base quebrada en blanco con peso encima evita que se infle y garantiza un fondo crujiente, incluso después de absorber la humedad del relleno.
160 grados, ni uno más: el horneado a temperatura baja y constante permite que el relleno de almendra cuaje sin desecarse, conservando ese interior ligeramente cremoso que tanto gusta.
Ingredientes
1 lámina de masa quebrada (o casera si tienes tiempo)
150 g de harina de almendra
2 huevos L
175 g de yema de huevo (unas 10 yemas medianas)
150 g de agua
250 g de azúcar blanco
8 g de levadura química
100 g de almendra en granillo o laminada para la cubierta
Lo primero es domar la masa quebrada. Extiéndela sobre un molde desmontable de unos 22-24 centímetros, recorta los bordes sobrantes y pincha toda la superficie con un tenedor. Sin este paso, el vapor se acumula bajo la masa y acaba formando burbujas imposibles. Coloca encima una hoja de papel de horno y cúbrela con arroz, legumbres secas o esas bolas de cerámica que venden para hornear en blanco. Al horno a 160 °C durante 20 minutos. Retira el peso y el papel con cuidado —quema— y hornea otros 20 minutos más hasta que la base esté ligeramente dorada y firme al tacto.
Mientras la masa se enfría un poco, bate los huevos enteros junto con las yemas en un bol amplio. Aquí no buscamos montar ni airear: solo integrar. Un batidor de varillas manual funciona perfecto. En un cazo pequeño, lleva el agua y el azúcar a ebullición. En cuanto rompa el hervor, retíralo del fuego y viértelo en un hilo fino sobre los huevos batidos sin dejar de remover. Este es el punto crítico de la receta: si vuelcas el almíbar de golpe, las yemas se cuajan en hebras y la textura final no será homogénea. Mejor despacio y con movimiento constante.
Incorpora ahora la harina de almendra y la levadura química. Remueve bien hasta que no queden grumos secos. La mezcla resultante es líquida, casi como una crema ligera, y huele intensamente a fruto seco. Viértela con cuidado sobre la base de masa quebrada ya horneada. Reparte el granillo de almendra por toda la superficie en una capa generosa: esos 100 gramos pueden parecer muchos, pero al hornearse se tuestan ligeramente y se convierten en la mejor parte de la tarta.
Hornea a 160 °C durante 30 minutos. Sabrás que está en su punto cuando los bordes estén firmes pero el centro aún tiemble ligeramente al mover el molde. No esperes a que esté completamente sólido o se te pasará. Fuera del horno, deja que se enfríe sobre una rejilla. La tarta gana textura y sabor de un día para otro, así que si puedes prepararla la víspera, mejor que mejor.
Variaciones y maridaje
Un vino generoso le sienta de maravilla. Prueba con un Oporto Tawny de media edad —esos 10 años bastan— cuyo dulzor y notas de frutos secos acompañan sin competir con la almendra. Si prefieres algo más ligero, una infusión fría de cáscara de naranja y canela también funciona.
Si no tienes tiempo para la masa quebrada, puedes saltarte ese paso y hornear el relleno directamente en un molde engrasado, tipo flan o tarta sin base. Queda más parecido a un pastel de almendra denso, pero igualmente rico. Para una versión sin gluten, sustituye la masa quebrada por una mezcla de harina de almendra y mantequilla prensada en el molde: el sabor a almendra se duplica.
La tarta se conserva en la nevera hasta cinco días cubierta con film. Para recuperar su textura, nada de microondas: un golpe de horno suave a 140 °C durante 10 minutos la devuelve a la vida.
Ni Felipe VI ni la operación de reconstrucción reputacional impulsada desde Zarzuela alrededor de Leonor de Borbón han conseguido convertir a la monarquía en una institución mayoritaria entre la ciudadanía española.
Aunque la corona mejoró parcialmente su imagen tras la abdicación de Juan Carlos I y el cierre de algunos de los peores años marcados por escándalos, la tendencia de fondo apenas ha cambiado: la monarquía acumula medio siglo perdiendo en las encuestas frente a la opción republicana, pese a la falta de proyecto visible de democratizar la jefatura del Estado.
La situación actual conecta incluso con una de las confesiones políticas más reveladoras de la Transición. Adolfo Suárez reconoció en conversación con Victoria Prego que la monarquía no se sometió directamente a referéndum porque «hacíamos encuestas y perdíamos».
Décadas después, aquella percepción sigue persiguiendo a la institución. La diferencia es que el deterioro de la percepción ya no afecta únicamente entre sectores republicanos históricos, sino que empieza a consolidarse como una tendencia sociológica más amplia, especialmente entre las generaciones jóvenes.
Aunque desde hace años ni el CIS ni buena parte de los grandes medios publican encuestas periódicas sobre el respaldo a la opción dinástica, los estudios independientes siguen dibujando un escenario incómodo para Zarzuela.
El último gran indicador llega de la mano del proyecto de investigación ‘European Monarchies in Comparative Perspective (The Crowns)’, impulsado por la Universidad de Murcia y financiado por el Ministerio de Ciencia.
El estudio, realizado durante el otoño de 2025, analiza la percepción ciudadana sobre las monarquías parlamentarias de España, Reino Unido, Dinamarca, Suecia, Noruega, Bélgica y Países Bajos.
Los resultados sitúan a España como la gran excepción europea. Es el único de los siete países analizados donde la ciudadanía prefiere una república frente a una monarquía parlamentaria. Un 51,5% de los encuestados apuesta por la república, mientras que un 48,5% opta por mantener la corona. Esta victoria también se refleja en una reciente encuesta de Electomanía y en otra publicada el pasado año por El Confidencial.
La monarquía española aparece por detrás de la alternativa republicana en un contexto europeo donde el resto de casas reales mantienen niveles de apoyo mucho más sólidos. La pérdida de legitimidad va más allá de la preferencia abstracta sobre la forma de Estado.
Según la encuesta de la Universidad de Murcia, España también registra algunos de los peores índices de satisfacción con la institución monárquica. Solo un 46,2% asegura sentirse satisfecho con el funcionamiento de la corona, que es una cifra muy alejada del 80,4% que alcanza la monarquía danesa. Incluso Reino Unido, marcado durante años por los escándalos del príncipe Andrés y las tensiones internas de la familia real británica, conserva niveles de respaldo superiores a los españoles.
El estudio refleja así un fenómeno más profundo que la clásica división entre monárquicos y republicanos. Lo que aparece es una erosión progresiva de la capacidad de la Corona para seguir funcionando como una institución transversal y compartida por amplias mayorías sociales.
Durante décadas, la monarquía intentó consolidarse como símbolo de estabilidad surgido de la Transición. Sin embargo, buena parte de las generaciones nacidas después de ese periodo ya no mantienen ese vínculo político ni emocional.
La fractura generacional es probablemente el dato más preocupante para Zarzuela. Los menores de 35 años suspenden prácticamente todos los indicadores relacionados tanto con Felipe VI como con la propia institución. La confianza en el rey obtiene entre los jóvenes apenas un 4,50 sobre 10. La percepción de honestidad cae al 4,88 y la valoración sobre su neutralidad política se sitúa en un 4,91.
Adolfo Suárez y Felipe González fueron dos grandes apoyos de la monarquía. Foto: EP.
El deterioro no afecta únicamente a la figura del monarca. La institución suspende también en cuestiones estructurales especialmente sensibles para las nuevas generaciones. La transparencia obtiene solo un 4,38 sobre 10, mientras que la capacidad de representar los intereses de la juventud cae hasta un 4,22. Tampoco aprueba la percepción de neutralidad institucional, que se queda en un 4,97. Entre los votantes y sectores ideológicamente situados a la izquierda, las cifras son todavía peores.
La transparencia de la monarquía cae hasta el 2,77 y la percepción de neutralidad apenas alcanza el 3,35. El estudio apunta así a una creciente polarización política de la Corona, que pierde apoyos en sectores progresistas y concentra cada vez más su base social entre votantes conservadores, personas de mayor edad y sectores situados ideológicamente a la derecha, pese a las críticas que recibe de formaciones como Vox.
Ese cambio sociológico supone un problema de fondo para una institución que durante décadas intentó proyectarse como árbitro neutral y símbolo de cohesión nacional. Cuanto más se identifica la monarquía con un bloque ideológico concreto, más difícil resulta sostener el relato de una jefatura del Estado situada por encima de las divisiones políticas. Los escándalos de la última década siguen condicionando además la percepción pública de la Corona.
Aunque el informe no menciona directamente a Juan Carlos I, muchas de sus conclusiones remiten claramente al impacto de los casos de corrupción, las cuentas opacas y las relaciones económicas del rey emérito con monarquías del Golfo.
La afirmación que genera mayor consenso entre los encuestados resulta especialmente significativa: la idea de que «algunos miembros de la familia del rey cometen actos reprobables» alcanza una valoración de 7,06 sobre 10.
También existe una mayoría favorable a reducir el tamaño de la familia real, propuesta que obtiene una valoración media de 6,60. Son datos que reflejan hasta qué punto una parte importante de la ciudadanía sigue asociando la monarquía con privilegios, opacidad y falta de rendición de cuentas.
‘Leonormanía’ para levantar la monarquía
Todo ello explica por qué la estrategia comunicativa de Zarzuela lleva años centrando gran parte de sus esfuerzos en la figura de Leonor de Borbón, bajo la atenta mirada de su madre Letizia Ortiz. La heredera aparece en el estudio como el miembro mejor valorado de la familia real. Obtiene un 6,08 en contribución positiva a la monarquía y un 6,19 en respeto a principios éticos. Incluso entre personas de izquierdas conserva mejores valoraciones que otros miembros de la Casa Real y que la propia institución.
La apuesta de Casa Real es evidente: desplazar el foco desde la herencia política y reputacional de Juan Carlos I hacia una imagen de renovación asociada a la princesa heredera. La intensa exposición mediática de Leonor, su formación militar y la construcción de una narrativa centrada en la disciplina, la juventud y la cercanía responden precisamente a esa estrategia de reconfiguración de la imagen pública.
En el marco de la Semana Nacional de la Policía, el FBI junto a diversas instituciones federales y locales de Estados Unidos han dado inicio a las actividades oficiales destinadas a honrar el servicio, la dedicación y el sacrificio de los agentes del orden público en todo el territorio estadounidense. Durante esta jornada conmemorativa, las autoridades comparten información actualizada, destacan eventos solemnes y reflexionan sobre el impacto perdurable de aquellos oficiales que perdieron la vida en el cumplimiento del deber.
Esta celebración de carácter anual tiene sus raíces históricas en el año 1962, cuando el entonces presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, firmó una proclamación oficial. Dicho decreto designó formalmente el 15 de mayo como el Día en Memoria de los Agentes del Orden, estableciendo además que la semana en la que coincidiera dicha fecha se conocería formalmente como la Semana de la Policía. A lo largo de estos días, se sucederán diversos actos institucionales para reconocer las historias de entrega de los cuerpos de seguridad.
Tour Anual en el Monumento Nacional
En el ámbito de las movilizaciones civiles y de apoyo, una multitud compuesta por amigos, familiares y simpatizantes recibió a los participantes del Tour Anual de la Unidad Policial. Los ciclistas finalizaron con éxito un trayecto de cuatro días de duración que comenzó en Florham Park, Nueva Jersey, y concluyó en el Monumento Nacional a los Agentes del Orden, ubicado en la capital federal, Washington, D.C.
Este recorrido ciclista anual tiene como propósito principal la recaudación de fondos financieros para las familias de los fallecidos, así como la concienciación ciudadana respecto a los riesgos que asumen los agentes del orden que han realizado el máximo sacrificio en el ejercicio de sus funciones.
Informe UCR 2025: disminuyen muertes pero aumentan agresiones
En el plano estadístico, el Programa de Informes Uniformes sobre Delitos (UCR) del FBI hizo público el informe especial titulado «Oficiales Muertos y Agredidos en el Cumplimiento del Deber, 2025». Los datos oficiales revelan que un total de 53 oficiales fueron asesinados en el cumplimiento de su deber durante el pasado año. Aunque esta cifra cuantitativa representa un descenso en comparación con los registros de los dos años anteriores, el informe advierte una tendencia preocupante: la tasa de agresiones físicas contra los oficiales de policía experimentó un incremento sostenido entre los años 2023 y 2025. Asimismo, el análisis forense confirma que las armas de fuego volvieron a ser el instrumento más utilizado por los delincuentes en los incidentes de carácter fatal.
Dirección del FBI y preservación de la memoria histórica
El director del FBI, Kash Patel, emitió un mensaje en formato de video para dar inicio formal a las actividades institucionales. En su alocución, el director manifestó el honor que representa para la agencia unirse a la nación en la celebración de la Semana de la Policía 2026, calificando a los efectivos como los mejores hombres y mujeres del mundo que portan la placa diariamente para mantener la seguridad pública. Patel envió un mensaje estricto de disuasión, advirtiendo que cualquier agresión contra un miembro de las fuerzas del orden será neutralizada de forma contundente por los mecanismos federales, asegurando que el apoyo a la policía es una postura permanente de la Oficina.
Como parte de este esfuerzo por preservar la memoria, la Oficina Central reafirmó su compromiso de recordar las biografías de sus compañeros caídos pertenecientes a la corporación. Aquellos empleados que perdieron la vida en acto de servicio son reconocidos de forma permanente en el Muro de Honor del FBI, un espacio monumental donde se inscriben nuevos nombres de manera exclusiva durante cada mes de mayo. Para profundizar en esta labor de divulgación, el podcast oficial Inside the FBI publicó un episodio especial con el historiador de la institución, el Dr. John Fox, quien expuso los detalles históricos detrás de este monumento solemne y explicó los métodos de consulta pública para conocer las trayectorias de los homenajeados.
Homenajes en Pittsburgh y celebraciones religiosas en Washington
A nivel regional, las oficinas de campo del FBI también participaron en los actos conmemorativos. En Pittsburgh, el agente especial a cargo, Rick Evanchec, se sumó a una ceremonia conjunta con socios policiales de los niveles local, estatal y federal ante el Monumento a los Agentes del Orden del Condado de Allegheny. Durante el acto de este año, se procedió a la inscripción del ex agente especial del FBI William Robert Craig. Craig falleció debido a complicaciones de salud crónicas derivadas de su intervención directa y prolongada en las labores de rescate y recuperación en el lugar del accidente del vuelo 93 en Shanksville, tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.
Finalmente, los actos de carácter comunitario incluyeron la tradicional Misa Azul, una ceremonia religiosa oficiada en la Iglesia Católica de San Patricio, en Washington, D.C. Este oficio religioso se celebra cada año durante la semana previa al inicio formal de la Semana de la Policía. A la salida del templo, se desarrolló un desfile cívico en honor a los primeros intervinientes y equipos de emergencia a lo largo de la Calle 10, en las proximidades de la sede central del FBI. En relación con este evento, el director Kash Patel reiteró a través de canales de comunicación digital la importancia de mantener un apoyo activo y diario hacia aquellos agentes que continúan arriesgando sus vidas en la actualidad.
«La situación del crimen organizado en España se caracteriza por la prevalencia de actividades criminales relativas a los tráficos ilícitos, especialmente de cannábicos y de cocaína, seguidas, en menor medida, por actividades delictivas contra el patrimonio y el orden socioeconómico». Los datos sobre el tráfico de drogas figuran en el último informe de Seguridad Nacional, relativo a datos de 2025, presentado esta misma semana.
El mismo documento justifica que «la situación geoestratégica de España, los lazos y vínculos con América Latina, junto al hecho de ser país de tránsito hacia el resto de Europa confieren a nuestro país la condición de punto estratégico clave para el narcotráfico mundial. Así, el narcotráfico en España representa una de las mayores amenazas proveniente del entorno del crimen organizado y de la delincuencia grave».
El narcotráfico acarrea episodios de violencia que se manifiestan «a través de enfrentamientos armados, ajustes de cuentas, secuestros, amenazas, o ataques a las fuerzas de seguridad, con afectación directa, en algunos casos, a la ciudadanía».
Cuadro elaborado por Seguridad Nacional.
Seguridad Nacional advierte de que «las organizaciones criminales siguen experimentando una transformación muy significativa, predominando aquellas más descentralizadas y flexibles, que cuentan con una cierta autonomía de sus integrantes. El crimen como servicio (crime as a service) sigue, año tras año, ganando relevancia y moldeando el panorama de la criminalidad organizada, haciéndola más compleja y adaptable».
En todo el informe hay mensajes silenciosos que interpretar entre líneas: «Se observa una instrumentalización de las redes como herramienta de amenaza híbrida, además de una creciente coordinación entre actores criminales y ciertos servicios de inteligencia hostiles, que buscan desestabilizar y explotar las vulnerabilidades internas mediante el desarrollo de actividades delictivas».
Campo de Gibraltar
El documento recoge datos sobre la presencia del narcotráfico en el Campo de Gibraltar y dice que «todas las medidas llevadas a cabo en el marco de la Instrucción 9/2018 de la Secretaría de Estado de Seguridad, por la que se puso en marcha el Plan Especial de Seguridad para el Campo de Gibraltar, y sus sucesivas actualizaciones, han modificado sustancialmente la operativa de los grupos criminales dedicados al narcotráfico especialmente en esta zona. La necesidad de establecer en alta mar las narcolanchas con el fin de no ser intervenidas está suscitando un incremento de las actividades dirigidas al abastecimiento de combustible en este entorno. Se viene observando, así, un incremento exponencial de apoyos esenciales de tipo logístico, como el suministro de combustibles (“petaqueo”), que implica un riesgo añadido asociado a la volatilidad de estas sustancias».
Diferentes drogas
El problema no es solo el hachís. El tráfico de cocaína «se mantiene como una de las mayores amenazas para la salud y seguridad de la ciudadanía, así como para la integridad de las instituciones públicas y privadas. Atendiendo a los datos provisionales disponibles sobre incautaciones de esta sustancia, y a diferencia de la tendencia al alza de años precedentes, en 2025 se observa un ligero descenso con respecto al año anterior», recoge el citado informe.
El documento mantiene que «la principal vía de entrada de esta droga a nuestro país continúa siendo la marítima, a través de contenedores en grandes puertos, como los de Algeciras, Barcelona, Valencia, aunque se están produciendo algunas incautaciones en otros puertos secundarios, como el de Bilbao o Marín».
Este tipo de droga llega en contenedores por barco, pero también, advierte el informe que «es destacable la utilización de embarcaciones de alta velocidad (EAV) que recogen grandes cantidades de cocaína en alta mar. En el último año se ha observado un significativo incremento del uso de estos medios para transportar la cocaína al continente europeo. En cuanto al número de contenedores incautados con droga en 2025 en España, y aún con datos provisionales, se observa una tendencia a la baja respecto del año 2024. Además de la ruta directa hacia Europa, sigue siendo frecuente el transporte de la droga hacia el Golfo de Guinea para posteriormente dirigirla hacia nuestro continente, patrón ya observado en años anteriores. Por ello, las rutas que transitan por la zona de África Occidental son un punto de especial interés para los operativos policiales.
La presencia española en el norte de África y en el Mediterráneo occidental continúa siendo uno de los elementos geoestratégicos más relevantes para la seguridad nacional española y para el equilibrio militar en el flanco sur europeo. Las denominadas plazas de soberanía, junto con las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, representan mucho más que enclaves históricos heredados de siglos pasados.
En pleno siglo XXI constituyen posiciones avanzadas de vigilancia, control marítimo y proyección defensiva frente a un entorno regional marcado por la creciente capacidad militar de Marruecos y por la importancia estratégica del Estrecho de Gibraltar.
España mantiene bajo su soberanía varios territorios situados frente a la costa norteafricana: Ceuta, Melilla, las Islas Chafarinas, el Peñón de Vélez de la Gomera, el Peñón de Alhucemas y otros islotes menores como Perejil. Aunque muchos de estos enclaves poseen dimensiones reducidas y escasa población o presencia civil, su relevancia militar supera ampliamente su tamaño geográfico.
Peñón de Vélez de la Gomera (Fuente: agencias)
Ceuta y Melilla, pilares estratégicos del flanco sur
Las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla son los principales bastiones españoles en África y desempeñan un papel central dentro de la arquitectura defensiva española. Ambas ciudades permiten a España mantener una presencia permanente en el continente africano y ofrecen una capacidad de vigilancia privilegiada sobre el Mediterráneo occidental y el acceso atlántico a través del Estrecho de Gibraltar.
Ceuta posee una importancia extraordinaria por su proximidad inmediata al Estrecho. Desde esta posición, España puede monitorizar una de las rutas marítimas más transitadas del planeta, por donde circulan mercancías estratégicas, hidrocarburos y buena parte del tráfico naval entre Europa, África y Asia. La ciudad alberga infraestructuras militares, presencia de la Armada y unidades del Ejército de Tierra preparadas para actuar en un escenario de crisis regional.
Melilla, por su parte, se ha convertido en un enclave clave para el control migratorio y para la vigilancia de las aguas del Mediterráneo occidental. Además de su dimensión política y simbólica, la ciudad constituye una posición avanzada desde la que España mantiene capacidad operativa frente a cualquier tensión regional.
La importancia de ambos territorios se ha incrementado conforme Marruecos ha desarrollado un proceso de modernización militar sin precedentes durante las últimas dos décadas. Rabat ha reforzado sus Fuerzas Armadas con nuevas adquisiciones de armamento estadounidense, sistemas de drones, capacidades antiaéreas y aviación avanzada, consolidándose como una de las potencias militares más relevantes del norte de África.
Militares españoles vigilan el paso fronterizo de la barriada de Benzu de Ceuta (Fuente: Agencias)
Las plazas menores y el control del Mediterráneo
Más allá de Ceuta y Melilla, España conserva varios peñones e islotes que funcionan como posiciones de vigilancia y control estratégico. Aunque su tamaño es reducido, estas plazas menores permiten mantener presencia militar permanente en puntos extremadamente sensibles del litoral africano.
El Peñón de Vélez de la Gomera es probablemente el enclave más singular. Unido a Marruecos por una estrecha lengua de arena, este peñón mantiene una pequeña guarnición militar española y sirve como puesto avanzado de observación frente al litoral rifeño. Su función no es ofensiva, pero sí estratégica, ya que permite vigilancia marítima y control de movimientos en una zona históricamente sensible.
El Peñón de Alhucemas cumple una función similar. Situado frente a la bahía de Alhucemas, actúa como plataforma de vigilancia y refuerza la presencia simbólica española en aguas próximas a la costa marroquí.
Las Islas Chafarinas poseen además un importante valor militar y medioambiental. Aunque gran parte de su territorio está protegido ecológicamente, España mantiene presencia militar permanente y sistemas de vigilancia marítima destinados a controlar actividades ilícitas, tráfico irregular y posibles amenazas en el Mediterráneo occidental.
En términos puramente militares, estos enclaves no representan grandes bases ofensivas, pero sí ofrecen ventajas tácticas relacionadas con la inteligencia, el radar, la observación marítima y el control territorial.
Marruecos y el nuevo equilibrio militar regional
La creciente capacidad militar marroquí ha elevado la importancia estratégica de las plazas españolas. En los últimos años, Marruecos ha impulsado una profunda modernización de sus Fuerzas Armadas con apoyo de Estados Unidos e Israel, incorporando cazas F-16 modernizados, drones armados, sistemas de defensa aérea y tecnología avanzada de vigilancia.
Mohamed VI, rey de Marruecos (Fuente: agencias)
Rabat ha incrementado notablemente su presupuesto de defensa y ha reforzado especialmente sus capacidades navales y aéreas. Este proceso ha sido seguido con atención por España, que considera prioritario mantener la superioridad tecnológica y la capacidad de disuasión en el Estrecho y el Mediterráneo occidental.
A pesar del fortalecimiento militar marroquí, España mantiene ventajas estructurales importantes gracias a su pertenencia a la OTAN, a la profesionalización de sus Fuerzas Armadas y a su integración en sistemas defensivos europeos y atlánticos. Además, la Armada española y el Ejército del Aire continúan situándose entre los más avanzados del sur de Europa.
Las plazas de soberanía funcionan en este contexto como elementos de presencia permanente que dificultan cualquier alteración del statu quo territorial. Su mera existencia obliga a mantener un equilibrio estratégico delicado entre Madrid y Rabat, especialmente en momentos de tensión diplomática.
Frontera de Melilla (Fuente: agencias)
Un valor estratégico más allá de lo militar
La importancia de estos territorios no se limita únicamente al plano defensivo. Las plazas de soberanía representan también un instrumento político y geopolítico de enorme valor para España en el Mediterráneo y en sus relaciones con el norte de África.
Desde estos enclaves se controla parte del tráfico marítimo internacional y se vigilan rutas relacionadas con inmigración irregular, narcotráfico, terrorismo y contrabando. La posición de Ceuta, especialmente, convierte a España en uno de los actores clave para la seguridad marítima europea.
Además, la presencia española en estos territorios posee un fuerte componente simbólico e histórico. Madrid considera que forman parte integral del Estado español y rechaza cualquier cuestionamiento sobre su soberanía. Marruecos, sin embargo, mantiene históricamente reivindicaciones sobre Ceuta, Melilla y algunos islotes, aunque evita generalmente elevar el conflicto a escenarios de confrontación abierta.
En un contexto internacional marcado por la competencia geopolítica en el Mediterráneo, la presión migratoria y el auge de nuevas amenazas híbridas, las plazas de soberanía continúan desempeñando un papel desproporcionadamente relevante respecto a su tamaño físico.
Su valor estratégico reside precisamente en eso: pequeñas posiciones territoriales capaces de influir en el equilibrio militar, diplomático y marítimo de una de las regiones más sensibles entre Europa y África.