Pasos a seguir para burlar a la DGT y no pagar una multa de tráfico

Aunque todos los conductores debemos tener claro el reglamento general de circulación, a efectos prácticos, en el día a día, se dan circunstancias que hacen que nos relajemos y nos saltemos algunas normas, aún a riesgo de ser sancionados con la retirada de puntos y una multa, que puede ser más o menos cuantiosa. Si nos ha llegado una notificación para pagar una multa de tráfico, lo aconsejable es recurrirla, sea por la vía administrativa (en los recursos, propiamente dichos), por la vía ejecutiva (en la reclamación del importe, cuando la sanción ya es firme), o en los tribunales. Por cualquiera de estas vías podemos evitar el pago, sea por caducidad, prescripción u otros errores de procedimiento. Algunas personas optan por ignorar la sanción y dejarla pasar, lo cual que no es una buena idea ya por una parte, el importe seguirá creciendo progresivamente, y por la otra, perderemos el derecho a defenderos o a conseguir una reducción del pago. Así pues, tenemos dos opciones: aceptar la multa y pagarla con rebaja, o recurrirla. Y recurriéndola tenemos opciones a librarnos de ella.

2
ATRIBUCIÓN DE RESPONSABILIDAD

También nos podemos librar de pagar una multa de la DGT cuando nos remiten la notificación a casa, pero en el momento de la infracción no nos pararon. Por ley, antes de nada debemos recibir una solicitud para identificarnos como conductor del vehículo. A veces la multa se acompaña con esta solicitud. Pero si esta petición no nos llega, entonces el ayuntamiento estará presuponiendo que el infractor es el titular del vehículo, lo cual no tiene por qué ser así. En este caso podemos recurrir y solicitar que se anule la sanción alegando ‘atribución arbitraria de responsabilidad’.