Juzgan a un acusado de degollar a su mujer en Almassora en presencia de uno de sus hijos

Un jurado popular juzga desde este lunes en la Audiencia Provincial de Castellón a un hombre acusado de matar en el confinamiento a su mujer en Almassora (Castellón) tras pegarle puñetazos, clavarle un cuchillo en varias ocasiones y degollarla en presencia de uno de los dos hijos menores de la pareja.

El fiscal, que ha indicado que espera que quede acreditado que el acusado acabó con la vida de su esposa y lo hizo «de una forma especialmente brutal», solicita para el hombre 24 años y 6 meses de prisión por un delito de asesinato y que se contemplen las agravantes de género y parentesco y la atenuante de confesión. Demanda que el procesado indemnice con 150.000 euros a cada uno de sus dos hijos menores, con 60.000 euros a cada uno de los padres de la víctima y con 30.000 euros a cada una de las dos hermanas de esta.

La abogada que ejerce de acusación particular y acusación popular, que ha señalado que el acusado mató a su mujer «salvajemente y en presencia de uno de sus hijos», pide 25 años de prisión para el procesado, mientras que la defensa ha demandado su libre absolución y ha recordado que son las acusaciones las que tendrán que demostrar la culpabilidad de su defendido.

Según el escrito de conclusiones provisionales del fiscal, la víctima manifestó al acusado su propósito de poner fin al matrimonio y divorciarse, lo que no fue bien aceptado por este, que sospechaba que su esposa podía tener una relación con otro hombre.

El 19 de marzo de 2020, durante el confinamiento, el matrimonio inició una discusión en su domicilio de Almassora (Castellón) hasta que el acusado decidió poner fin a la vida de su esposa «con intención de dejar patente su sentimiento de superioridad frente a ella», «al considerarla un objeto de su propiedad».

Así, el acusado empezó a dar puñetazos a su mujer en la cabeza hasta que esta cayó al suelo. La discusión y el golpe de la caída fueron escuchados por los dos hijos menores de la pareja, los cuales se asomaron a la escalera, aunque el padre les dijo que volvieran a sus habitaciones.

LE CLAVÓ UN CUCHILLO

Posteriormente, el acusado arrastró a la mujer hasta la cocina y le clavó un cuchillo en varias ocasiones y realizó maniobras tendentes a la asfixia mecánica mediante la estrangulación con un trapo. A continuación, el hombre le hizo a la víctima un corte bajo la mama izquierda y otro en el abdomen y, finalmente, decidió darle muerte mediante degollamiento. Más tarde el hombre se marchó de la vivienda con sus dos hijos, uno de los cuales al menos vio parte de sus actos. Al día siguiente, el acusado se entregó ante la Guardia Civil.

El acusado ha rechazado declarar en la primera sesión del juicio, en la que agentes de la Guardia Civil que el día de los hechos estaban de guardia han relatado que el acusado llegó al Puesto de la Benemérita en Almassora diciendo que había hecho una «locura».

Así, los agentes -que han subrayado que el acusado llegó en estado de nerviosismo-, han indicado que este les dijo que había hecho daño a su pareja, aunque no les explicó que había pasado, por lo que se desplazaron hasta el domicilio, donde encontraron el cadáver de la víctima.

El responsable del equipo de delitos contra las personas de la Policía Judicial de la Guardia Civil ha declarado que cuando encontraron el cadáver observaron un escenario con indicios de violencia y comprobaron que los hijos menores de la pareja se encontraban con su tía.

Según el testigo, el hijo mayor le contó que oyó la discusión de sus padres, bajó las escaleras y observó los hechos. «Narró cómo su padre golpeó a su madre y cómo le seccionó el cuello», ha añadido. Así mismo, según el agente, el menor explicó que, tras matar a su madre, el padre llevó a él y a su hermano a una iglesia abandonada. «El niño señaló que la madre no quería estar con el padre y que había una tercera persona», ha dicho. El agente ha manifestado que la narración del niño sobre lo que sucedido «coincide con la reconstrucción de los hechos». El juicio continuará este martes.