El ministro para la Transformación Digital, Óscar López, se presentará a primarias del PSOE-M para disputar la Puerta del Sol en 2027. Lo confirmó este fin de semana en un acto del partido en Madrid, donde llamó abiertamente al cambio frente al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso.
Qué ha dicho López y por qué lo dice ahora
El secretario general de los socialistas madrileños lleva meses moviéndose con perfil bajo en la federación regional, una de las más castigadas electoralmente del PSOE. La confirmación de que concurrirá a primarias tiene un componente táctico claro: anticipar la candidatura le permite controlar los tiempos internos y cerrar el flanco de los nombres alternativos que sonaban en los círculos del partido, desde la portavocía en la Asamblea hasta perfiles del entorno municipal.
López compatibiliza el cargo de ministro con la dirección del PSOE-M desde que fue elegido secretario general. Ese doble papel ha sido una de las críticas internas más recurrentes en los últimos congresos: los críticos sostienen que la federación necesita una dedicación territorial completa, no compartida con un ministerio. La decisión de presentarse a primarias responde, entre otras cosas, a esa exigencia.
En el acto, según la información publicada por La Razón, el ministro habló de «cambio en 2027» y enmarcó su candidatura como respuesta a un ciclo de gobiernos del PP en la Comunidad que ya supera las dos décadas. Sin fecha aún para el proceso interno, el calendario que se baraja apunta al otoño de este año, una vez se desbloquee el congreso federal y se ordenen los relevos en las federaciones territoriales.
El pulso con Ayuso y los números que tiene enfrente
La presidenta madrileña arrasó en las elecciones autonómicas de mayo de 2023 con mayoría absoluta: 71 escaños frente a los 27 del PSOE de Juan Lobato, los 24 de Más Madrid, los 10 de Vox y los Podemos fuera de la Asamblea. El PSOE-M lleva tres ciclos consecutivos por debajo del 25% de voto en la Comunidad, según los resultados oficiales que publica la propia Comunidad de Madrid tras cada convocatoria.
El reto de López no es menor. Madrid es, junto con Galicia, la plaza más complicada para los socialistas en el mapa autonómico. Y el adversario es de los que marcan ciclo: Ayuso ha convertido la confrontación con Moncloa en su principal palanca electoral, y cada choque institucional —vivienda, sanidad, fiscalidad, lengua en las aulas— le ha rentado en encuestas. La pregunta que se hacen en Ferraz es si un ministro en activo puede desactivar ese marco o si lo refuerza.
En paralelo, Más Madrid se prepara también para 2027 con Manuela Bergerot al frente y un trabajo de oposición en la Asamblea que ha desgastado más al Gobierno regional que el del propio PSOE en los últimos dos años. El espacio de la izquierda madrileña está fragmentado y la primaria socialista llega antes que ningún otro movimiento.
Por qué esta primaria importa más allá del PSOE-M
Analizamos esta jugada como algo más que un movimiento orgánico. La federación madrileña arrastra un problema estructural desde la salida de Tomás Gómez en 2015: ningún liderazgo ha conseguido estabilizarse más de un ciclo electoral. Pedro Sánchez intentó la operación con Ángel Gabilondo en 2021, repitió con Juan Lobato en 2023, y ambos quedaron lejos de Ayuso. El precedente de Gabilondo, ex rector de la Autónoma y figura de consenso, es el más relevante: aglutinó perfil institucional pero no movilizó voto.
La comparativa con Cataluña es inevitable. Allí Salvador Illa, también ministro en activo cuando concurrió en 2021, consolidó al PSC en dos elecciones hasta llegar a la Generalitat en 2024. El paralelismo es el que utilizan en el entorno de López para defender la viabilidad del modelo «ministro-candidato». El contraargumento, eso sí, es que el tablero catalán y el madrileño no se parecen en nada: ni en el espacio del adversario, ni en la fragmentación, ni en el peso del eje territorial.
Ningún liderazgo socialista ha aguantado más de un ciclo en Madrid en la última década, y López hereda esa fragilidad antes de empezar a construir su candidatura.
Queda por ver el calendario exacto de las primarias, los avales que reúna López y si surge una candidatura interna que le obligue a competir de verdad. El próximo Comité Regional del PSOE-M marcará las reglas del proceso, y será entonces cuando se sepa si la primaria es un trámite o una pelea real. La calle, mientras, dice otra cosa: las encuestas autonómicas siguen dando a Ayuso por encima del 45% del voto. Sin sorpresa, ese es el muro.
