Después de los 35 años los párpados caídos triplican tu edad: el truco que lo cambia todo

Mirarte al espejo y sentir que tu mirada ha envejecido diez años en una sola noche es la pesadilla de cualquier mujer al cruzar los 35. Los párpados caídos no solo te dan un aspecto cansado, sino que actúan como un implacable multiplicador de edad que ninguna crema de cien euros ha logrado detener.

Con el paso del tiempo, las personas que tienen los párpados caídos suelen marcar más este rasgo cuando superan los 35 años. ¿La solución? SI deseas cambios drásticos: el lifting facial, un procedimiento estético que te quita 15 años del rostro con técnicas avanzadas. Sin embargo, el costo de estas cirugías menores puede oscilar entre los 1.500 y 3.000 euros en una clínica de renombre.

Pero no te preocupes, porque existe una técnica milenaria que hace el mismo efecto en los párpados caídos pero sin pinchazos de bótox ni procedimientos estéticos más invasivos. Se trata del yoga facial que, a pesar de no ser una novedad, se mantiene como la opción gratuita y más natural para rejuvenecer la mirada y todo el rostro en apenas una semana. La clave en todo esto está en la constancia; recuerda que lo natural siempre es lo más seguro para tu bienestar integral.

TONIFICA LOS PÁRPADOS CAÍDOS SIN CIRUGÍAS CON ESTE TRUCO

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El último ejercicio de esta rutina de yoga facial busca tonificar el contorno de los párpados caídos. Sitúa tus dedos en ambas sienes, abre y cierra los ojos rápidamente durante 10 segundos; debes repetir 5 veces más. Con este movimiento estarás suavizando las patas de gallo y las bolsas que salen en el contorno de los ojos. Para mejorar esta área, se hace indispensable complementar esta rutina con el buen descanso.

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Es decir, procura dormir las horas adecuadas para evitar que el cansancio le pase factura a tu rostro y termine de acentuar tus párpados caídos. Además, el uso de protector solar es muy importante para prevenir que los rayos producidos por el sol, afectan tu piel y así evitar la aparición de arrugas prematuras a causa de las radiaciones UV. Las bolsas de té negro o de manzanilla también son perfectas para reducir la inflamación en esa área.

NO SOLO LOS PÁRPADOS CAÍDOS: LAS MEJILLAS TAMBIÉN SUFREN POR LA GRAVEDAD DE LOS AÑOS

Además de los párpados caídos, las mejillas también se ven afectadas por la gravedad de los años. Para trabajarlas correctamente debes tener precisión con los movimientos: siéntate frente a un espejo para que puedas verte mejor y corregir en caso de que no lo estés haciendo bien. Ahora, mantén los labios cerrados y contrae las mejillas como si estuvieras tomando zumo con un sorbete. Aguanta la posición durante 10 segundos y suelta.

Repite 5 veces más y comenzarás a combatir de forma efectiva las delatadoras líneas de expresión de las mejillas. Recuerda que la constancia siempre será tu aliada perfecta para alcanzar todos los objetivos que te propongas en la vida. Si te comprometes con la firme convicción de que el yoga facial te va a ayudar, tu esfuerzo valdrá la pena. Créeme, en menos de dos semanas comenzarás a notar los cambios positivos en tu rostro.

REJUVENECE TU ROSTRO SIN GASTAR UNA FORTUNA

Por su parte, la frente es otra área donde las arrugas delatan la edad. Para evitar o reducir esas líneas de expresión y sin pestañear, con tus ojos bien abiertos, alisa tu frente y luego frunce el ceño. Es como si estuvieras haciendo las expresiones de sorpresa y de enfado, pero sin cerrar los ojos ni mover la boca. Al igual que el ejercicio anterior, deberás repetirlo 5 veces durante 10 segundos.

Alisa tu frente y frunce el ceño, hazlo varias veces, lo más rápido que puedas hasta alcanzar el tiempo establecido. Con este movimiento estarás trabajando las líneas de expresión de tu frente. De esta forma, ya estarías trabajando las dos zonas más problemáticas del rostro: las mejillas y el área del ceño. También es clave que adoptes una rutina de cuidado de la piel para lograr elevar la potencia del yoga facial.

Cumplir con el yoga facial es sencillo. Solo basta con invertir 10 minutos diarios para poner en práctica esta maravillosa alternativa, que no es invasiva y además es gratuita. La frecuencia recomendada para hacer estos movimientos oscila entre 3 y 5 veces por semana, dependiendo de tu comodidad con estos ejercicios. Pero si lo que deseas es un resultado más rápido solo debes repetir la misma rutina al levantarte y antes de acostarte.

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