La M-406 de Leganés sufre cortes y desvíos por obras hasta julio de 2026

Las obras de fresado y asfaltado durarán hasta finales de julio. Los conductores de Leganés y Getafe sufren desvíos por la M-409 y calles del barrio San Nicasio.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Conductores habituales de la M-406 entre Leganés y Getafe, así como residentes de los barrios colindantes.
  • ¿Cuándo ocurre? Desde esta semana y hasta finales de julio de 2026, en franjas horarias diurnas y nocturnas.
  • ¿Qué cambia hoy? La calzada sufre cortes alternativos y desvíos por obras de fresado y asfaltado. El Ayuntamiento recomienda buscar rutas alternativas.

Los trabajos de reparación estructural en la M-406 comenzaron el pasado lunes y se prolongarán, al menos, hasta el 31 de julio de 2026. La intervención, que ejecuta la Comunidad de Madrid, afecta a un tramo de unos 4 kilómetros comprendido entre la A-42 y la salida hacia Leganés centro. Los cortes parciales y los desvíos ya generan retenciones en las horas punta.

Por qué la M-406 necesita una ‘reforma urgente’

La calzada presenta hundimientos y baches en varios puntos, según fuentes municipales. El último estudio de la Dirección General de Carreteras de la Comunidad de Madrid detectó un deterioro acelerado debido al alto volumen de tráfico pesado que utiliza la vía como alternativa a la M-50. El presupuesto de las obras ronda los 1,2 millones de euros y supone la primera actuación integral en este tramo desde su construcción en 2006.

A las 8 de la mañana del pasado lunes, el tráfico ya mostraba retenciones de hasta un kilómetro. “Es la misma historia de siempre: anuncian las obras con cuentagotas y los vecinos nos enteramos por las señales en el asfalto”, criticaba un conductor en redes sociales. La M-406 conecta el sur de Leganés con la A-42, soportando un tráfico diario de más de 20.000 vehículos, según datos del Plan de Aforos de la Comunidad.

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Los desvíos que complican el día a día a los vecinos

Los cortes son alternativos según la fase de obra: durante el día, el tráfico se regula mediante semáforos de obra que dan paso único en un carril, mientras que por la noche se cierran tramos completos de 500 metros. Los desvíos señalizados obligan a los conductores a tomar la M-409, la calle Alcalde Pedro González o el polígono La Legua, saturadas desde primera hora.

“Hemos notado un aumento del tráfico en las calles del barrio San Nicasio, que no están preparadas para esto”, ha declarado la portavoz del PP en Leganés, aunque sin concretar medidas alternativas. La policía local ha reforzado la presencia en los puntos más conflictivos: la rotonda de la carretera de Fuenlabrada y la salida a la A-42.

Las obras se realizan en dos turnos: de 7:00 a 20:00 horas y de 22:00 a 6:00 de la madrugada siguiente. El corte nocturno afecta sobre todo a los trabajadores del turno de noche del polígono La Legua y del Hospital Severo Ochoa, que deben dar un rodeo de 15 minutos adicionales.

Las obras son necesarias, pero el plan de movilidad alternativo brilla por su ausencia.

El sur de Madrid, eterno damnificado del mantenimiento de carreteras

La M-406 es solo la última de una serie de vías del sur metropolitano que llegan al verano con parches. En 2025, la M-506 sufrió cortes similares durante tres meses en el tramo de Alcorcón, y la M-404 en Griñón acumuló retrasos de hasta dos años en su reforma. En la comparativa con el norte de la Comunidad, las vías de la A-1 o la A-6 se rehabilitan con más agilidad, según datos de la Federación de Comerciantes del Sur.

“No es casualidad que las obras empiecen siempre en primavera y se alarguen hasta las vacaciones de agosto”, señala un portavoz de la asociación vecinal Leganés Norte. La falta de coordinación entre el Ayuntamiento y la Comunidad ambos gobernados por el PP, pero con disputas presupuestarias, ha sido la tónica de los últimos años. El Ayuntamiento ha pedido por escrito una mesa de movilidad para el próximo 2 de junio, pero no ha habido respuesta oficial.

El presidente de la Comunidad, en su última comparecencia, prometió un plan de choque para las carreteras del sur que no acaba de materializarse. La realidad es que los conductores de Leganés y Getafe se enfrentan a dos meses de colas sin una alternativa clara de transporte público que refuerce el eje. Una situación que se repite cada cierto tiempo y que los vecinos califican de “abandono”.

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