ERC decide este lunes si aprueba los presupuestos de la Generalitat tras acercar posturas por la línea orbital

El Consell Nacional extraordinario se celebra el 18 de mayo. El acuerdo sobre una línea ferroviaria orbital alrededor de Barcelona desatasca la negociación, pero el voto final aún es incierto.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A la ciudadanía catalana: la aprobación o el bloqueo de los presupuestos de la Generalitat para 2026.
  • ¿Cuándo ocurre? Este lunes 18 de mayo, en el Consell Nacional extraordinario de ERC.
  • ¿Qué cambia hoy? El Govern y ERC han acercado posturas en el último escollo, la línea orbital ferroviaria, y la cúpula republicana debe decidir si da luz verde.

ERC lleva al máximo órgano entre congresos la decisión más importante del curso político. El Consell Nacional extraordinario del próximo lunes 18 de mayo decidirá si los republicanos apoyan los presupuestos de la Generalitat para este año, una votación que definirá la estabilidad del pacto de investidura entre el president Illa y la formación independentista. Según ha adelantado Crónica Global, las conversaciones de los últimos días han permitido limar el principal desacuerdo: la demanda de ERC de impulsar una línea orbital ferroviaria alrededor de Barcelona.

La construcción de una línea de tren que circunvale la capital catalana, descrita en los planes como línea orbital ferroviaria, lleva años en los cajones de la Generalitat. ERC la convirtió en una de sus líneas rojas presupuestarias al considerar que el Govern de Illa no había avanzado lo suficiente en este proyecto clave para descongestionar el tráfico del área metropolitana. Fuentes del Departament de Territori consultadas por Moncloa.com evitan detallar las cifras exactas, pero admiten que la propuesta final incluye un calendario de ejecución con hitos concretos a partir de 2027.

El acuerdo que se ha ido tejiendo pasa por incorporar una partida plurianual de 1.200 millones de euros, aproximadamente 150 euros por cada habitante de Cataluña, que blinde la planificación y la licitación de los primeros tramos. Algo que, sin ser un cheque en blanco, sí ofrece a ERC un argumento de peso para vender el pacto a sus bases.

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El lunes, el Consell Nacional se reunirá a partir de las 10 horas en la sede de los republicanos en Barcelona. La reunión, que en principio se espera tensa, deberá refrendar el acuerdo si la dirección de Oriol Junqueras consigue mantener la disciplina interna. La portavoz del partido, Marta Vilalta, ya ha trasladado a la ejecutiva que no habrá margen para enmiendas: se vota el texto cerrado.

La aritmética en el Parlament, recordemos, deja poco espacio para el órdago. Si ERC vota no, el Govern de Illa se vería abocado a una prórroga presupuestaria que pondría en duda la mayoría de la investidura. Y aunque los republicanos insisten en que su voto no es un cheque en blanco, la dirección es consciente de que un portazo ahora llevaría a la legislatura a un punto de no retorno.

Si el Consell Nacional da el visto bueno, Illa se asegura las cuentas de 2026 sin necesidad de recurrir a Junts, y ERC demuestra que su voto en la investidura no fue un cheque en blanco.

Más de 1.200 millones y un calendario que ERC ya empieza a defender

El proyecto de la línea orbital no es nuevo. El pla de Rodalies de 2020 ya la dibujó como un anillo de 30 kilómetros entre Cornellà, Sant Boi, el Baix Llobregat y el Vallès, con conexiones a líneas de FGC y Metro. Para los republicanos, es la pieza que falta para transformar la movilidad más allá de los grandes ejes radiales que siempre se han llevado la inversión.

El Govern de Illa, en cambio, lo veía como un proyecto a muy largo plazo. Las conversaciones de las últimas semanas, sin embargo, han acabado por desbloquear ese nudo. La inclusión de una partida específica y un calendario vinculante hace que, en palabras de un miembro de la ejecutiva de ERC consultado por Moncloa.com, «el sí no tenga ya un coste electoral insalvable».

El precedente del pacto de investidura y el temor a que Moncloa se desentienda

De fondo, pesa en la dirección de ERC la experiencia de 2021, cuando los presupuestos de Pere Aragonès se desinflaron por la falta de ejecución de la Generalitat. Por eso, los republicanos han insistido en que el Govern se comprometa a un calendario de hitos, no solo a una cifra. De lo contrario, temen que Moncloa pueda interpretar el acuerdo como una señal de que el ejecutivo catalán ya no necesita nuevos fondos, un riesgo que Junts ha explotado en sus intervenciones de los últimos días.

La lectura desde Palau es más pragmática. Fuentes de Presidencia reconocen a Moncloa.com que «no podemos permitirnos un año entero con el presupuesto prorrogado». Y por eso se han movido. Lo que observamos, sin embargo, es que ERC ha conseguido colocar en el relato público un proyecto ferroviario que hasta hace dos meses apenas aparecía en los medios, y lo ha convertido en el eje de su relato presupuestario.

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El lunes, el Consell Nacional no solo votará unas cuentas. Votará una forma de hacer oposición. Y en la sala, con la resaca todavía del 14-F y de la fallida mesa de diálogo, la presión será mayúscula. El pacto no ha muerto, pero por primera vez en meses la coreografía entre Palau y Moncloa ha dejado de ser perfecta.