Netanyahu ordena expandir la ocupación de Gaza al 70% del enclave

El primer ministro israelí ordena al Ejército controlar el 70% de Gaza, superando el límite del 53% impuesto por el alto el fuego de 2025. La medida rompe el estancamiento y amenaza con desatar una nueva guerra a gran escala.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Netanyahu ordena al ejército israelí expandir la ocupación de Gaza hasta el 70% del territorio, violando el alto el fuego de 2025 que limitaba el control al 53%.
  • ¿Quién está detrás? El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, en un contexto de guerra prolongada con Irán y estancamiento del plan de reconstrucción de Trump.
  • ¿Qué impacto tiene? Riesgo de reinicio de la guerra a gran escala, condena internacional y posible aislamiento diplomático de Israel; para España, tensión en sus relaciones con los países árabes y el Magreb, y presión sobre la política europea hacia Oriente Medio.

Benjamin Netanyahu ha ordenado al Ejército israelí expandir la ocupación de Gaza hasta el 70% del enclave, superando el límite del 53% establecido en el alto el fuego de 2025. El mandatario lo anunció ayer en la Conferencia del Valle del Jordán, en la Cisjordania ocupada, según recoge RT. La decisión supone una violación flagrante del acuerdo mediado por Washington y respaldado por una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.

“Ahora controlamos el 60% del territorio de la Franja. Como saben, estábamos en el 50 y pasamos al 60”, afirmó Netanyahu ante los asistentes, en declaraciones recogidas por el medio ruso. “Mi directiva es pasar al 70% primero. Empecemos por ahí”, añadió, sin aclarar si Israel pretende finalmente ocupar toda Gaza.

El acuerdo de alto el fuego de 2025, impulsado por Estados Unidos y avalado por el Consejo de Seguridad de la ONU, preveía una retirada gradual de las fuerzas israelíes a cambio del desarme de Hamás y su renuncia al control del enclave. En su lugar, los combates esporádicos han continuado y las tropas israelíes han ido ganando terreno de forma constante.

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La ruptura del alto el fuego y la expansión ordenada

La orden del primer ministro israelí convierte en letra muerta el frágil equilibrio pactado en 2025. Aquel acuerdo limitaba el control territorial israelí al 53%, en un complejo mecanismo supervisado por un Consejo de Paz liderado por EE. UU. e integrado por varios países. El propio Netanyahu ha reconocido que ya superan ese umbral: “Estábamos en el 50, pasamos al 60”.

El movimiento se produce semanas después de que Hamás acusara a Israel de buscar imponer un dominio militar por la fuerza, advirtiendo de que esa estrategia dinamita cualquier posibilidad real de desescalada. El grupo islamista se niega a deponer las armas, según ha confirmado el diplomático búlgaro Nikolay Mladenov, encargado de velar por el cumplimiento del alto el fuego.

La expansión al 70% rompe todos los equilibrios pactados y amenaza con desatar una nueva guerra a gran escala.

El contexto: guerra, reconstrucción fallida y tensión con Irán

La guerra actual estalló el 7 de octubre de 2023, cuando milicianos de Hamás atacaron el sur de Israel, matando a unas 1.200 personas y secuestrando a más de 250. La respuesta israelí —una ofensiva aérea y terrestre masiva— ha causado más de 72.000 muertos en Gaza, según las autoridades sanitarias locales, y ha provocado una condena internacional generalizada, con acusaciones de genocidio.

El plan de reconstrucción posbélica impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump, que incluía la constitución de ese Consejo de Paz, se ha estancado en medio de la escalada de hostilidades entre Estados Unidos e Israel, por un lado, e Irán, por el otro. Aquella iniciativa, presentada en enero de 2026, apenas ha registrado avances.

alto el fuego

Hamás participó en marzo en conversaciones con el Consejo de Paz liderado por Washington, pero la intensificación del conflicto con Irán ha relegado a un segundo plano cualquier intento de mediación. En la práctica, el alto el fuego no ha impedido que Israel siguiera ocupando territorio y que los combates puntuales se reprodujeran en varias zonas de la Franja.

Equilibrio de Poder

La decisión de Netanyahu coloca a la comunidad internacional ante un escenario de riesgo extremo. La administración Trump, que diseñó el alto el fuego y el plan de reconstrucción, ve ahora cómo su principal aliado en la región dinamita el acuerdo. La Casa Blanca no se ha pronunciado aún, pero fuentes diplomáticas consultadas por esta redacción apuntan a un malestar profundo en Washington, que teme ver aún más debilitada su posición en Oriente Medio mientras intenta gestionar el conflicto con Irán.

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Para la Unión Europea, el incumplimiento israelí del límite territorial supone un duro revés. Bruselas ya ha condenado en repetidas ocasiones la expansión de los asentamientos y la ocupación de Gaza. La condena ha sido prácticamente unánime en la comunidad internacional, con duras críticas de Naciones Unidas la Unión Europea y Rusia. España, que reconoce el Estado palestino y ha mantenido una postura inequívocamente favorable a la solución de dos Estados, se encuentra en una posición especialmente delicada. La ruptura del alto el fuego puede tensar aún más las relaciones bilaterales con Israel y reavivar las tensiones diplomáticas con los países del Magreb, que siguen de cerca cualquier movimiento en el conflicto palestino.

La medida podría también repercutir en la seguridad del Mediterráneo. Un recrudecimiento del conflicto aumentaría el flujo migratorio hacia Europa, pondría en riesgo las rutas energéticas y exigiría a España un incremento de sus capacidades de vigilancia y control fronterizo, en un momento en que el gasto en defensa ya está sometido a fuertes presiones por el compromiso del 5% del PIB que exige Trump.

El precedente de 2014, cuando otra escalada de violencia siguió al fracaso de un alto el fuego en Gaza, muestra que estos ciclos de expansión y respuesta suelen desembocar en conflictos de alta intensidad. A diferencia de entonces, ahora hay un conflicto abierto entre Estados Unidos e Irán que añade una capa de imprevisibilidad. La próxima reunión del Consejo de Paz, prevista para el 15 de junio en Nueva York, será la prueba de fuego para saber si la diplomacia puede frenar este nuevo capítulo de ocupación.