El acuerdo de alto el fuego entre Israel y Líbano: las condiciones pactadas bajo mediación de EE.UU.

Las partes acordaron crear 'zonas piloto' controladas por el ejército libanés, pero Hezbolá advierte que no aceptará una tregua parcial. La próxima ronda de negociaciones está prevista para la semana del 22 de junio.

Israel y Líbano alcanzaron ayer, miércoles, un alto el fuego condicional en Washington tras la cuarta ronda de conversaciones directas mediadas por Estados Unidos. El acuerdo exige un «cese total» de los ataques de Hezbolá y la retirada de sus operativos del sur libanés, aunque los bombardeos continuaron durante la jornada mientras se cerraba el pacto.

Las condiciones del alto el fuego: cese total y zonas piloto

El comunicado conjunto emitido al término de las negociaciones detalla que la tregua queda supeditada a la interrupción completa de la actividad armada del grupo chií Hezbolá, respaldado por Irán. Además, se crearán «zonas piloto» en el sur del Líbano bajo control exclusivo de las fuerzas armadas libanesas, sin presencia de actores no estatales. Se trata de una fórmula que busca aumentar la confianza mutua mientras se avanza hacia un acuerdo más amplio.

Según la nota oficial, ambas partes se han comprometido a reunirse de nuevo la semana del 22 de junio con el objetivo de alcanzar un pacto integral. La ausencia de relaciones diplomáticas formales entre Israel y Líbano no ha impedido estas conversaciones directas, algo insólito desde que los combates se reactivaron el pasado 2 de marzo.

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La resistencia de Hezbolá y las dudas sobre su aplicación

La viabilidad del alto el fuego es incierta. Un alto responsable de Hezbolá, Mahmud Qomati, había advertido el martes que el grupo no aceptaría una tregua parcial, lo que plantea interrogantes sobre el cumplimiento de las nuevas condiciones. Ayer mismo, la milicia chií afirmó haber atacado a tropas israelíes y lanzó cohetes y un “aparato aéreo hostil” contra territorio de Israel, según el ejército israelí.

Los combates causaron al menos nueve muertos en el sur del Líbano, de acuerdo con las autoridades libanesas. La agencia de noticias estatal NNA informó de bombardeos israelíes sobre más de veinte localidades y contra un automóvil en la principal carretera de salida de Beirut.

El Ministerio de Sanidad libanés denunció un ataque israelí contra Al-Hawsh, cerca de Tiro, que habría matado a cuatro sirios y dos palestinos, extremo negado por un portavoz militar israelí. También reportó el impacto de un proyectil sobre una ambulancia de la Asociación de Scouts Risala, vinculada al movimiento Amal, aliado de Hezbolá, que acabó con la vida de dos paramédicos. Las cifras locales sitúan en al menos 130 los trabajadores sanitarios y de emergencia muertos desde el inicio de las hostilidades.

El acuerdo está condicionado a que Hezbolá deje de combatir y se repliegue, justo lo que su dirección política ha rechazado de plano apenas un día antes de la firma.

El papel de Washington y la llamada tensa de Trump con Netanyahu

El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó una conversación telefónica tensa con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a causa de la ampliación de la ofensiva en Líbano. Trump quiere separar las negociaciones sobre este conflicto de las relativas a la guerra con Irán. «Me gustaría separarlo, porque es algo distinto, es distinto», declaró ayer ante la prensa.

Irán, en cambio, insiste en la vinculación de todos los frentes. El ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, avisó de que cualquier ataque contra Beirut provocaría la reanudación total de la guerra. La postura de Teherán, padrino de Hezbolá, añade otra capa de fragilidad al recién anunciado alto el fuego.

El impacto para Europa y España

La estabilidad en el norte de Israel y el sur del Líbano tiene repercusiones directas para Europa. Un recrudecimiento del conflicto amenaza con agravar la crisis de refugiados en la región y puede disparar los precios de la energía, en un momento ya tenso para la UE. España, que mantiene una activa participación en las misiones de paz de la ONU en Líbano, sigue la evolución de las conversaciones con especial atención.

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Fuentes diplomáticas europeas, consultadas por Moncloa.com, subrayan la necesidad de que el alto el fuego se consolide para evitar una escalada que arrastre a otros actores regionales. La próxima ronda de contactos del 22 de junio será clave para medir la voluntad real de las partes.

Lo esencial

  • 📌 ¿Qué ha ocurrido? Israel y Líbano acordaron un alto el fuego condicional tras una ronda negociadora en Washington liderada por Estados Unidos el 3 de junio de 2026.
  • 👤 ¿Quiénes están implicados? El Gobierno de Israel, el Gobierno de Líbano y la milicia chií Hezbolá, con la mediación directa de la Administración Trump y el contrapeso diplomático de Irán.
  • ⏭️ ¿Qué pasa ahora? Ambas partes se volverán a reunir la semana del 22 de junio para intentar avanzar hacia un acuerdo integral, mientras se verifica sobre el terreno el cumplimiento de las zonas piloto y el cese de los ataques.