PNV, ERC y BNG recelan del anuncio de Presupuestos 2027 de Sánchez y lo ven como precampaña

El ministro de Hacienda, Arcadi España, defiende en la Comisión del Congreso el compromiso del Gobierno de presentar unas cuentas que nacen del diálogo, pero los grupos nacionalistas e independentistas dudan de su viabilidad y lo consideran un gesto electoral. La financiación aut

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El ministro de Hacienda, Arcadi España, ha presentado ante la Comisión del Congreso los planes para elaborar los Presupuestos de 2027, tras el anuncio de Pedro Sánchez, y se ha topado con el recelo de PNV, ERC y BNG, que interpretan la medida como un hecho más de precampaña.
  • ¿Quién está detrás? El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, que busca oxígeno legislativo, y el nuevo ministro Arcadi España, que ha tratado de transmitir voluntad de diálogo.
  • ¿Qué impacto tiene? La desconfianza de los grupos que sustentan la investidura puede dificultar la aprobación de las cuentas y complicar la legislatura judicializada. El Gobierno se aferra al compromiso de negociar y a la reforma de la financiación autonómica como carta de renovación.

La comparecencia del ministro Arcadi España en la Comisión de Hacienda ha servido de termómetro para medir la temperatura de la legislatura. El anuncio de Presupuestos para 2027, efectuado por Pedro Sánchez ante la élite empresarial catalana, ha despertado más dudas que certezas entre los socios parlamentarios que deberían sostener su tramitación.

Por cuarta vez en lo que va de legislatura, el Ejecutivo insiste en que habrá cuentas públicas. Pero el contexto ha cambiado radicalmente. La guerra en Irán, los frentes judiciales que cercan a la familia socialista —con investigaciones que alcanzan al expresidente Zapatero o a figuras como Leire Díez— y la cercanía del año electoral han hecho que PNV, ERC y BNG eleven el tono del escepticismo.

Un anuncio que huele a déjà vu electoral

La portavoz del PNV en la comisión, Idoia Sagastizabal, fue la más contundente. “Llevan anunciando esa negociación mucho tiempo. ¿Es un intento de estirar la legislatura o un déjà vu de lo que ocurrió en 2019?”, preguntó abiertamente. Se refería al bloqueo presupuestario que entonces forzó un adelanto electoral. La diputada jeltzale reconoció que hubo contactos previos para unas cuentas de 2026 —hoy descartadas—, pero advirtió con nitidez: “No dé aquella negociación por heredada”.

Publicidad

En la misma línea, la representante de ERC, Pilar Vallugera, calificó el anuncio de “precampaña”. “Creemos que, con la tesitura y las circunstancias actuales, seguramente es la necesidad de empezar ya la precampaña”, subrayó. El BNG, a través de Néstor Rego, apuntó con prudencia que es “la cuarta ocasión” en que se prometen Presupuestos sin concretar ninguno. EH Bildu y Junts ni siquiera acudieron a la comisión, una ausencia que habla por sí sola del deterioro actual de la confianza en el bloque de investidura.

Compromiso de diálogo frente a un clima judicial que todo lo contamina

Arcadi España, en su estreno en la Comisión de Hacienda dos meses después de sustituir a María Jesús Montero, trató de tender puentes con los grupos. “Vamos a cumplir los acuerdos de investidura. Cuando iniciemos el diálogo, los repasaremos uno a uno y veremos su encaje en el Presupuesto”, garantizó. El ministro recordó que la orden de elaboración se publicará de inmediato y que el cuadro macro se actualizará este mes.

El PP, por boca de Pedro Puy, lo interpretó como “una operación publicitaria porque estamos muy próximos al año electoral”. La ofensiva del principal partido de la oposición coincide con el momento de mayor desgaste judicial del Gobierno y de la marca socialista, pero en Ferraz se resisten a dar por perdida la partida presupuestaria. Son conscientes de que presentar unas cuentas —aunque luego no salgan— permite al partido proyectar una imagen de gestión y de centralidad política frente a un bloque conservador que, desde su óptica, solo ofrece ruido.

El nuevo ministro también se detuvo en la financiación autonómica, el otro gran caballo de batalla. Defendió que el modelo “siempre es multilateral porque se decide en el Congreso” y recordó que esta misma semana Hacienda envió cartas a las comunidades para reuniones bilaterales, paso previo a un Consejo de Política Fiscal y Financiera que desembocaría en la aprobación del nuevo sistema. La mayoría de los gobiernos populares dieron un portazo a esa bilateralidad, pero el Ejecutivo socialista insiste en que el camino parlamentario es inesquivable.

La cuarta promesa presupuestaria llega en el momento de menor crédito de la legislatura, pero también como la única tabla de salvación para proyectar acción de gobierno.

El Eje del Poder Socialista

El movimiento de Sánchez responde a una lógica interna y externa precisa. Internamente, activar la maquinaria presupuestaria refuerza el flanco del partido que reclama no ceder a la parálisis pese al cerco judicial. Además, la continuidad del proyecto de financiación autonómica mantiene atado el discurso territorial del PSOE en un momento en que barones como García-Page o Illa necesitan argumentos sólidos ante sus parlamentos respectivos. Externamente, el anuncio coloca a los socios ante el espejo de su propia responsabilidad: si quieren políticas sociales, tendrán que negociar; si se descuelgan por cálculo electoral, el Gobierno podrá señalarles como culpables de bloquear el Estado del bienestar.

En las comunidades gobernadas por el PSOE, unos Presupuestos Generales para 2027 permitirían desbloquear inversiones y transferencias atascadas. Para los grandes ayuntamientos socialistas —el de Barcelona, el de Vitoria—, la renovación de la senda de gasto es un balón de oxígeno financiero que no llega desde los prorrogados de 2023. El riesgo inmediato es que el escepticismo de PNV y ERC se convierta en un “no” definitivo que aboque a un bloqueo similar al de 2019. Sin embargo, en esta redacción observamos que la diferencia con aquel año es la presencia de Sumar como socio de coalición, que empuja desde dentro para que las cuentas salgan adelante y no se conviertan solo en un gesto de cartel.

Publicidad

A medio plazo, si los Presupuestos fracasan, el relato de una legislatura agotada cobraría fuerza. Pero si el Gobierno consigue arrancar al menos una abstención que permita su tramitación inicial, habrá comprado una prórroga de semanas clave. La próxima ventana crítica es la presentación de la senda de estabilidad antes del verano. De esa votación depende que el recorrido presupuestario sea viable o que se convierta, definitivamente, en un déjà vu que nadie en la familia socialista quiere repetir.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: El Gobierno socialista mantiene el pulso de la agenda legislativa y presenta Presupuestos como señal de centralidad y de defensa del Estado del bienestar frente a una oposición que, según Ferraz, solo agita causas judiciales.
  • Protagonista: Arcadi España (ministro de Hacienda), debutante en la Comisión de Hacienda, y Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE), que lanzó el anuncio ante el Cercle d’Economia.
  • Próximo hito: Actualización del cuadro macroeconómico por parte del Ministerio de Economía y presentación de la senda de estabilidad en el Congreso antes de las vacaciones de verano.