Los Reyes presiden el concierto inaugural del 75 Festival de Granada con Zubin Mehta

El Festival de Granada celebra su 75 aniversario con una noche mozartiana dirigida por Zubin Mehta. La presencia de los Reyes y de Doña Sofía refuerza el respaldo de la Corona a la diplomacia cultural.

El Rey Felipe VI y la Reina Letizia presidirán el concierto inaugural de la 75 edición del Festival Internacional de Música y Danza de Granada el próximo 12 de junio. La cita, en el Palacio de Carlos V de la Alhambra, contará con la batuta del maestro Zubin Mehta y con la presencia de Doña Sofía, Presidenta de Honor del certamen. Un respaldo institucional de primer orden a una de las citas culturales más longevas y prestigiosas del país.

Mozart bajo las estrellas de la Alhambra

El programa de la velada está dedicado íntegramente a Wolfgang Amadeus Mozart. La Orchestra del Maggio Musicale Fiorentino, que debuta en el festival, interpretará tres de sus últimas sinfonías: la número 39 en mi bemol mayor, la número 40 en sol menor y la número 41 ‘Júpiter’. Las tres fueron compuestas en el verano de 1788 y representan la culminación del pensamiento sinfónico del genio de Salzburgo. Una elección cargada de simbolismo para una noche que quiere ser memorable.

Zubin Mehta, a sus 90 años, mantiene intacta su comprensión del repertorio clásico. Su presencia eleva el acontecimiento a categoría internacional y conecta Granada con las grandes tradiciones musicales europeas. El concierto supone, además, una oportunidad única para escuchar en directo una trilogía que rara vez se programa junta.

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75 años de festival, un puente entre España y el mundo

El Festival Internacional de Música y Danza de Granada cumple este año tres cuartos de siglo. Desde su fundación, ha combinado el rigor artístico con la excelencia de sus escenarios —la Alhambra, el Generalife— para convertirse en un referente de la diplomacia cultural española. La visita de los Reyes subraya la importancia que la Corona otorga a este tipo de citas: no solo como mecenas, sino como vector de imagen de país.

En la monarquía contemporánea, un concierto bien elegido comunica tanto como un comunicado, y cuesta mucho menos explicarlo.

La edición de 2026 arrancó el 11 de junio con un concierto extraordinario de Ludovico Einaudi en el Generalife y se extenderá hasta el 12 de julio, con más de un centenar de actividades. Al día siguiente del concierto inaugural, Doña Sofía presidirá la gala benéfica de flamenco protagonizada por el Ballet Flamenco de Andalucía, dirigido por Patricia Guerrero. Dos citas consecutivas que hablan del compromiso sostenido de la Familia Real con la cultura y con las fundaciones que canalizan solidaridad.

El programa de la 75 edición incluirá 35 espectáculos principales —música, danza, flamenco y jazz—, medio centenar de propuestas del FEX y los ya tradicionales Cursos Manuel de Falla. El cierre, el 18 de julio, será en el Castillo de La Calahorra con la Novena Sinfonía de Beethoven.

El detalle de protocolo que refuerza el mensaje

Que los Reyes compartan protagonismo con Doña Sofía en un acto de esta naturaleza no es casual. La Reina emérita conserva la presidencia de honor del festival y su presencia añade un componente generacional que Zarzuela maneja con precisión: la continuidad dinástica y el respeto a las trayectorias individuales conviven con naturalidad. Además, el hecho de que el concierto inaugural se celebre en el Palacio de Carlos V —símbolo del poder imperial renacentista— dota al evento de una carga simbólica que la Casa del Rey conoce y aprovecha.

Mehta, que ya ha dirigido en otras ocasiones para la Familia Real, es un valor seguro para una noche que quiere ser impecable. Su elección responde también a una estrategia de programación que combina calidad contrastada con la vocación de tender puentes con Italia, país de la orquesta invitada. Un guiño diplomático que se suma al mensaje de la velada.

Claves del Protocolo y Estado

  • Contexto del acto: la 75 edición del Festival de Granada consolida a la Corona como principal valedora de la alta cultura y de su proyección exterior. La asistencia conjunta de Felipe VI, Letizia y la Reina Sofía refuerza la idea de continuidad institucional.
  • El detalle de protocolo: el Palacio de Carlos V, la presencia de un director nonagenario de prestigio y un programa monográfico de Mozart convierten la noche en un ejercicio de diplomacia cultural. No hay discursos, pero el mensaje es rotundo.
  • Próximos pasos: al día siguiente, Doña Sofía presidirá la gala de flamenco en el Generalife. El festival se prolonga hasta el 12 de julio. La Casa del Rey confirmará en los próximos días si los Reyes o la Princesa de Asturias acudirán a algún otro acto de la programación.