EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La vicesecretaria general del PSOE, María Jesús Montero, ha acusado al PP de orquestar una campaña sin pruebas para desviar la atención del juicio del ‘caso Kitchen’.
- ¿Quién está detrás? María Jesús Montero, como número dos del partido y vicepresidenta primera del Gobierno, ha alzado la voz desde un acto en Gibraleón (Huelva).
- ¿Qué impacto tiene? El PSOE refuerza su argumentario contra la oposición, contrapone su cooperación con la justicia al historial del PP y busca blindar la presunción de inocencia de los socialistas no citados en la investigación.
La vicesecretaria general del PSOE, María Jesús Montero, ha denunciado este miércoles que el Partido Popular ‘lanza sombras sin pruebas’ contra el PSOE para intentar desviar el foco del juicio del caso Kitchen. En declaraciones a los medios en Gibraleón (Huelva), la también vicepresidenta primera del Gobierno y secretaria general del PSOE andaluz ha asegurado que las acusaciones sobre la ‘fontanera del PSOE’, Leire Díez, forman parte de una estrategia deliberada para ‘confundir a los ciudadanos.
La estrategia del PP para tapar la Kitchen
Montero ha sido tajante: ‘El PP quiere que no se hable del juicio de la Kitchen’. La causa, que se juzga en la Audiencia Nacional, pone de manifiesto, según la dirigente socialista, que el partido de Alberto Núñez Feijóo ‘creó una estructura de Estado corrupta y una policía patriótica para fabricar pruebas falsas contra los adversarios políticos y para tapar aquellas pruebas que les inculpaban a los propios’.
Frente a esa herencia, ha recordado la actitud del PSOE de colaboración con la justicia. ‘Nosotros estamos colaborando, que es lo que tiene que hacer cualquier formación política, a diferencia de lo que hacía el PP, que machacaba los ordenadores a martillazos’, ha remarcado, en alusión a la destrucción de pruebas durante el caso Bárcenas. Una frase que Ferraz considera un golpe directo a la credibilidad de la oposición en plena ofensiva judicial.
Presunción de inocencia y cooperación, los ejes del PSOE
La vicesecretaria general ha pedido separar con nitidez los indicios de comportamientos irregulares contrastados de la simple militancia política. ‘No podemos mezclar todo, no podemos lanzar la sombra sin prueba’, ha subrayado. Hasta ahora, ha dicho, solo ve ‘hipótesis y especulaciones’. Montero ha insistido en que las cuentas del PSOE están auditadas y que los controles se reforzaron, por lo que ‘todos los que acusen a nuestra organización política tendrán que aportar pruebas’.
La número dos del PSOE ha sido especialmente crítica con la estrategia de desgaste que el PP dirige contra personas que ni siquiera aparecen en los autos. ‘Se dedican simple y llanamente a intentar manchar la imagen de los adversarios políticos’, ha denunciado, conectando esa actitud con un intento de desviar la atención de los escándalos de corrupción que afectan a los populares en la provincia de Almería.
La contundencia de Montero se produce en un momento en que el caso Kitchen —la operación parapolicial montada por el anterior gobierno del PP para espiar a Luis Bárcenas y sustraer documentación incriminatoria— vuelve a los titulares. Varios ex altos cargos del Ministerio del Interior con Mariano Rajoy se sientan en el banquillo, y las grabaciones revelan el uso de fondos reservados para fines partidistas.
La diferencia entre un caso judicial y una campaña de desprestigio es la prueba. Y el PP, hasta ahora, no ha presentado ninguna.
El Eje del Poder Socialista
La intervención de Montero tiene una lectura estratégica que va más allá del rifirrafe diario. Ferraz blinda el argumentario interno en un momento en que el ruido mediático podría erosionar la confianza en la marca socialista. La vicesecretaria general, al poner el foco en la Kitchen y en los ‘martillazos a los ordenadores’, traslada el debate al terreno que más daño hace al PP: la corrupción probada y la utilización de las instituciones del Estado para fines partidistas.
En el plano territorial, la secretaria general del PSOE-A ha sabido conectar la denuncia nacional con la agenda andaluza. Al mencionar la ‘corrupción’ en Almería, Montero pone en apuros a un PP autonómico que gobierna con mayoría absoluta, pero que arrastra causas incómodas. Es un guiño a los votantes socialistas que perciben un agravio comparativo en el trato judicial, pero también un aviso a los populares de que la batalla no se librará solo en los juzgados de Madrid, sino en cada parlamento autonómico.
La estrategia del partido, de hecho, recuerda a la de otros momentos en los que el PSOE respondió a ofensivas similares con la doble vía de la colaboración judicial y la denuncia política. Si en la era de Felipe González se acuñó aquello de ‘el PSOE es un partido honrado’, hoy la cúpula socialista prefiere exhibir auditorías, refuerzos de control y una clara separación entre las conductas personales y la maquinaria del partido. La prueba de fuego llegará con los próximos hitos del juicio: las declaraciones de los exministros del PP y la comparecencia de los mandos policiales. Mientras, Montero ha dejado claro que el PSOE no se dejará arrastrar a una pelea sin pruebas y que el verdadero escándalo está sentado en el banquillo, con el sello de Génova.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: Defensa del Estado de derecho y condena de las cloacas del Estado; el PSOE colabora con la justicia, el PP la torpedea.
- Protagonista: María Jesús Montero (vicesecretaria general del PSOE y vicepresidenta primera del Gobierno).
- Próximo hito: Continúan las sesiones del juicio del caso Kitchen en la Audiencia Nacional; la próxima vista está fijada para la semana que viene.
