La Asamblea de Madrid da luz verde a tres nuevas leyes en junio: empresa familiar, caza y no nacido

Los plenos del 11 y 18 de junio darán el visto bueno a la Ley de Empresa Familiar, la de Caza y Pesca, y la del concebido no nacido. Todas salen adelante con la mayoría absoluta del PP y sin riesgo de veto.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A empresas familiares, cazadores y pescadores, y mujeres embarazadas en la Comunidad de Madrid. Las bonificaciones beneficiarán a hermanos, tíos, sobrinos y primos en la sucesión de negocios.
  • ¿Cuándo ocurre? Los plenos ordinarios del 11 y 18 de junio de 2026. La reforma del Reglamento se votará el día 11; las otras tres leyes, el 18.
  • ¿Qué cambia hoy? Una bonificación de hasta el 99% en el Impuesto de Sucesiones para facilitar el relevo generacional, nuevos tamaños mínimos para los cotos de caza (250 ha) y el reconocimiento del concebido como miembro más de la unidad familiar.

La Asamblea de Madrid encara la recta final del periodo de sesiones con una agenda legislativa tan cargada como simbólica. Los plenos del 11 y 18 de junio dejarán aprobadas cuatro leyes que, más allá de los titulares, retocan el Reglamento de la Cámara, reordenan el mundo rural madrileño y tocan a la puerta del debate familiar y fiscal.

El portavoz del PP en la Asamblea, Carlos Díaz-Pache, lo resumió ayer tras la Junta de Portavoces: «Terminamos legislando para las empresas, las familias, el mundo rural y la defensa de la vida». Una declaración que anticipa el tono de las próximas dos semanas.

Una reforma del Reglamento pactada por todos los grupos

La primera norma, que se votará el 11 de junio, es una reforma del Reglamento de la Asamblea que ha concitado el consenso de todas las formaciones. La modificación incorpora la llamada huella legislativa, un mecanismo que obliga a detallar la trazabilidad de cada ley: desde quién la propone hasta qué enmiendas ha recibido. En una Cámara donde la mayoría absoluta del PP suele imponer el ritmo, este gesto de unidad resulta poco frecuente.

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La empresa familiar y el 99% de bonificación: una letra pequeña con mucho calado

El pleno del 18 de junio será el más denso. Arrancará con la Ley de Empresa Familiar, un proyecto que busca proteger la continuidad de miles de negocios. La estrella de la norma es una bonificación que puede alcanzar el 99% de reducción en la base imponible del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones para los casos de relevo generacional.

Hasta ahora, ese alivio fiscal se reservaba a cónyuges y descendientes directos. La novedad es que la Asamblea extenderá el beneficio a ascendientes y colaterales de segundo y tercer grado: hermanos, tíos, sobrinos y, por primera vez, primos. La justificación del Gobierno regional es que muchos pequeños comercios se traspasan entre parientes que no siempre encajan en el esquema tradicional de herederos forzosos.

En la práctica, un sobrino que recibe la ferretería familiar podrá liquidar Sucesiones con una cuota casi simbólica. El 99% de bonificación convierte a Madrid en la comunidad con el Impuesto sobre Sucesiones más laxo para la empresa familiar, una posición que ya ocupa desde hace años pero que ahora se refuerza con una red de parentesco más amplia.

La rebaja fiscal no se queda en los hijos: sobrinos y primos podrán heredar el negocio pagando un 1% del impuesto.

Del monte al concebido: las otras dos leyes que cierran el curso

Esa misma sesión verá nacer la Ley de Caza y Pesca, que fija por primera vez un tamaño mínimo general para los cotos de caza: 250 hectáreas, aunque la caza menor podrá autorizarse desde 50 con un informe técnico que lo respalde. Además, simplifica los tipos de aguas en tres categorías —cotos, aguas en régimen especial y aguas privadas— y pone el foco en especies como la trucha, la carpa o el lucio.

Una de las herramientas más novedosas serán los Planes de Control Poblacional, pensados para que ayuntamientos y titulares de cotos puedan gestionar especies sobreabundantes —jabalíes, conejos— fuera de la temporada de caza y prevenir así los daños en la agricultura. El texto responde a una demanda recurrente de los municipios de la sierra y de las vegas.

La última ley en tramitarse, por lectura única, es la del concebido no nacido. La norma reconoce al nasciturus como un miembro más de la unidad familiar desde el momento en que se acredite el embarazo. Es una de las medidas pronatalistas que la presidenta Isabel Díaz Ayuso anunció durante el Debate del Estado de la Región de septiembre pasado y que ahora se materializa sin opción de enmiendas, gracias a la mayoría absoluta.

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Una mayoría absoluta que legisla sin contrapeso real: ¿tiene Madrid un debate fiscal distinto?

La celeridad y el contenido de estas tres leyes dibujan un Parlamento donde el grupo popular puede convertir en norma casi cualquier iniciativa sin necesidad de negociar. Es el mismo esquema que en 2022 permitió aprobar las bonificaciones al 100% en Sucesiones para hermanos y sobrinos —luego matizadas por el Tribunal Constitucional— y que ahora se amplía a los primos. Madrid consolida así un perfil fiscal muy alejado del de comunidades como Cataluña o la Comunitat Valenciana, donde el Impuesto sobre Sucesiones sigue siendo una barrera patrimonial relevante.

Sin embargo, la ausencia de debate parlamentario intenso no evita las dudas jurídicas. La ley del concebido no nacido ya ha generado reservas entre algunos juristas, que apuntan posibles colisiones con la legislación estatal del Registro Civil o el propio Código Civil. El grupo popular confía en su blindaje técnico, pero la tramitación por lectura única impedirá que se discutan enmiendas que podrían haber aclarado esos puntos.

El calendario aprieta. Las tres leyes quedarán aprobadas antes del 19 de junio, y la Asamblea echará el cierre hasta septiembre. Cuando los diputados vuelvan al hemiciclo, la campaña de verano habrá medido el impacto real de unas normas que, en apenas dos semanas, tocarán la pequeña empresa, el monte y la declaración de la renta de las familias madrileñas.