Óscar López: ‘Hay jueces que prevarican’ y advierte que la Justicia no gobierna

El ministro para la Transformación Digital lanza un dardo al Tribunal Supremo en un acto con el ex fiscal general del Estado, condenado por revelación de secretos. El Partido Popular califica las palabras de “lamentables” y exige que si hay pruebas, las denuncie.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El ministro Óscar López ha afirmado en un acto público que “hay jueces que prevarican” y que “la Justicia no gobierna”, en un contexto de tensión con el Tribunal Supremo por la condena al ex fiscal general del Estado.
  • ¿Quién está detrás? Óscar López, ministro de Transformación Digital y Función Pública, miembro del Gobierno de Pedro Sánchez.
  • ¿Qué impacto tiene? Inmediata reacción del Partido Popular, que exige al ministro que denuncie los hechos si tiene pruebas, y reabre el debate sobre los límites entre el poder judicial y el Ejecutivo.

Este miércoles, en un acto organizado por el diario ‘Público’, el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha lanzado una afirmación de gran calado político: “Hay jueces que prevarican”. Acto seguido, ha sentenciado que “la Justicia no gobierna; gobierna el Gobierno”. Las declaraciones, pronunciadas en presencia del ex fiscal general del Estado Álvaro García Ortiz —condenado por revelación de secretos—, han encendido la polémica y han provocado una respuesta contundente del principal partido de la oposición.

Las palabras del ministro: contexto y reacciones inmediatas

López, en un tono que él mismo calificó de “irónico”, ha apuntado directamente al Tribunal Supremo: “Para que me entiendan algunos en el Tribunal Supremo, hay jueces que prevarican, no todos. Y si no son ellos, es alguien de su entorno, para que me entienda”. La referencia era clara: la sentencia que condenó a García Ortiz por revelar información del caso de la pareja de Isabel Díaz Ayuso.

El ministro ha defendido la separación de poderes, pero ha remarcado que el Ejecutivo no se dejará “atropellar por quienes están intentando mezclar todo para generar una confusión que no corresponde”. En su opinión, “lo peor que hay en política, especialmente desde la izquierda, es la corrupción”, y ha subrayado que el Gobierno de Pedro Sánchez “actúa siempre contra la corrupción”. Sin embargo, ha añadido que “tampoco hay nada peor que dejarse avasallar cuando no hay corrupción”.

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El PP exige denuncias y califica de ‘lamentables’ las declaraciones

La reacción del Partido Popular no se ha hecho esperar. Fuentes del partido han calificado las palabras del ministro de “lamentables” y han exigido que, si López cree que existen jueces que prevarican, “debe denunciarlo de inmediato”. El PP considera que un miembro del Gobierno no puede lanzar acusaciones tan graves sin pruebas y sin acudir a los cauces legales.

La portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Cuca Gamarra, ha señalado que estas declaraciones “demuestran la deriva autoritaria del Gobierno, que cuestiona al poder judicial cuando no le gustan sus decisiones”. El choque institucional se produce en un momento de máxima tensión entre el Ejecutivo y el Tribunal Supremo, con varias causas abiertas que afectan al entorno de la Moncloa.

La acusación de prevaricación lanzada por un ministro sin aportar casos concretos tensa al máximo la ya frágil relación entre el Ejecutivo y la judicatura.

El Eje del Poder Socialista

Ferraz no ha reaccionado de forma oficial a las palabras del ministro, pero en la dirección del partido se interpretan como una prolongación de la estrategia de defensa frente a lo que consideran una “guerra judicial” contra el Gobierno. Las declaraciones de Óscar López se incardinan en un discurso que el propio presidente Sánchez ha repetido en varias ocasiones: el Ejecutivo actúa con transparencia y no tolerará que se utilice la Justicia para desgastar políticamente.

Desde un punto de vista territorial, la polémica no tiene un impacto directo en las políticas autonómicas, pero sí alimenta el relato de confrontación que el PP utiliza en los parlamentos regionales. Barones socialistas como Emiliano García-Page, habitualmente crítico con los excesos verbales, podrían mostrar distancia con las formas, aunque comparten el fondo de que el poder judicial no debe extralimitarse. No obstante, en privado, fuentes socialistas reconocen que este tipo de declaraciones pueden ser contraproducentes si no se acompañan de las denuncias pertinentes.

El riesgo inmediato es que el PP forzara una comparecencia en el Congreso que pusiera al ministro en un brete, o que presentara una iniciativa para reprobar sus palabras, lo que tensaría aún más la legislatura. La portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, podría verse obligada a matizar o respaldar a su compañero de gabinete en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. La experiencia muestra que en la anterior legislatura, declaraciones similares de miembros del Ejecutivo fueron utilizadas por la oposición para erosionar la imagen del Gobierno, aunque no llegaron a provocar crisis internas.

En definitiva, el pulso entre el Gobierno y el poder judicial se recrudece, y el Partido Socialista deberá calibrar si este tipo de mensajes fortalece su base electoral o, por el contrario, aleja al votante moderado. La próxima sesión de control en el Congreso, prevista para la semana que viene, será el primer termómetro.

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🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: El Gobierno actúa con firmeza frente a la judicialización de la política y no tolerará acusaciones infundadas que busquen deslegitimar su acción.
  • Protagonista: Óscar López (ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública)
  • Próximo hito: Posible comparecencia del ministro en el Congreso a petición del PP, aún sin fecha confirmada; la tensión se trasladará al Pleno de la próxima semana.