Sabotaje en la catenaria corta la R3 de Rodalies entre Ripoll y Ribes de Freser

Los Mossos d'Esquadra investigan el acto vandálico, que mantiene la circulación interrumpida desde el sábado. Adif y Renfe han activado autobuses alternativos mientras los trenes de la R11 y la R4 suman retrasos por robos de cobre y caídas de tensión.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A los viajeros de la R3 de Rodalies entre Ripoll y Ribes de Freser (Ripollès), así como a los usuarios de la R11 y la R4, que también arrastran retrasos por otros incidentes.
  • ¿Cuándo ocurre? Desde mediodía del sábado 13 de junio de 2026. La circulación sigue suspendida a primera hora del domingo y no hay previsión oficial de reanudación.
  • ¿Qué cambia hoy? No hay trenes en el tramo afectado; Renfe ha dispuesto autobuses alternativos que añaden entre 20 y 30 minutos de viaje. En la R11 y la R4 los retrasos superan en algunos casos la media hora.

Un presunto sabotaje en la catenaria mantiene cortada la circulación de la R3 de Rodalies entre Ripoll y Ribes de Freser desde mediodía del sábado 13 de junio, cuando los técnicos de Adif detectaron daños intencionados en la infraestructura. El gestor ferroviario calificó los hechos de ‘acto vandálico grave’ y los Mossos d’Esquadra han abierto una investigación para localizar a los autores.

La R3, sin servicio ferroviario: actos vandálicos y un tren atrapado en la vía

Adif publicó en sus redes sociales cuatro fotografías de la catenaria dañada que muestran cortes precisos en los cables de alimentación, lo que descarta una avería casual. Agentes de la comisaría de Ripoll recaban pruebas en la zona y revisan las cámaras de seguridad, aunque fuentes policiales admiten que la ausencia de testigos complica la identificación. El ataque no solo interrumpió el servicio: un tren de la R3 que circulaba en ese momento quedó atrapado entre las estaciones y los pasajeros tuvieron que ser transbordados a autobuses, una operación que prolongó la incertidumbre durante más de dos horas.

Para compensar la interrupción, Renfe estableció un servicio por carretera que conecta las estaciones de Ripoll y Ribes de Freser. El viaje en autobús añade entre 20 y 30 minutos al trayecto, según estimaciones de la operadora, y los usuarios lamentaban la escasa información en en las estaciones durante la mañana del domingo.

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A pesar de la gravedad del sabotaje, los equipos técnicos de Adif trabaja a contrarreloj para reparar la catenaria. Fuentes del gestor ferroviario consultadas por Moncloa.com no se atreven a dar una hora prevista de reanudación, aunque confían en que la circulación podría restablecerse a última hora del día si las condiciones lo permiten.

Robo de cobre y caída de tensión en la R11 y la R4: un fin de semana complicado

En paralelo al sabotaje en la R3, la línea R11 vivió su propia incidencia. A primera hora del sábado, una caída de tensión obligó a cortar la circulación entre Figueres y Portbou, en el Alt Empordà. Al mediodía, la tensión se restableció entre Figueres y Llançà, pero el tramo Llançà-Portbou sigue operando por vía única, con cancelaciones selectivas en los trenes de Media Distancia y retrasos medios de 15 minutos. Las causas de la avería aún se investigan, sin que Adif haya vinculado el episodio con un sabotaje.

En la R4, un robo de cobre entre Sant Vicenç de Calders y El Vendrell (Tarragona) forzó a que los maquinistas redujeran la velocidad. Los trenes con destino a Terrassa Estació del Nord y Manresa acumularon retrasos de más de 30 minutos y en algunos servicios las demoras rozaron la hora. Adif calificó el hurto de ‘acto delictivo’ y anunció que presentará la correspondiente denuncia ante los Mossos d’Esquadra.

La suma de incidentes simultáneos en la red de Rodalies deja a las comarcas del interior y del Empordà sin conexiones ferroviarias fiables cuando más se necesitan, en plena temporada turística.

Un patrón recurrente: sabotajes, robos de cobre y el déficit de seguridad en la red

Quien viaja regularmente en la R3 de Rodalies sabe que los cortes por actos vandálicos o hurtos no son una anomalía. en lo que va de año, los Mossos d’Esquadra han registrado al menos cinco incidentes similares en el corredor Ripoll-Puigcerdà, según fuentes de la investigación consultadas por Moncloa.com. La línea, que conecta Barcelona con los Pirineos, adolece de una falta de vigilancia prácticamente endémica y, a menudo, las reparaciones se demoran hasta 48 horas, castigando a los usuarios de las comarcas del Ripollès y la Cerdanya.

El robo de cobre se ha convertido en una lacra transversal. En la R4, el suceso de El Vendrell es el cuarto de 2026, y en la R11 los sabotajes se alternan con averías técnicas que los sindicatos ferroviarios achacan a la antigüedad del material. Desde Moncloa.com hemos podido contrastar que el Plan de Rodalies 2025-2030, aún en desarrollo, destina partidas a la modernización de catenarias, pero la ejecución va con retraso. Sin embargo, la percepción ciudadana es de abandono: un agujero que los actos vandálicos aprovechan.

La lectura política tampoco es menor. El Govern de Catalunya, a través del conseller de Territori, ha reclamado en reiteradas ocasiones al Gobierno central más inversión en seguridad activa y pasiva de la red dependiente de Adif. La portavoz del Govern calificó en su última comparecencia los sabotajes como ‘ataques a la cohesión territorial’. No obstante, las cifras de efectivos de los Mossos destinados a vigilar tramos rurales apenas han variado en un lustro, un dato que incomoda al Departament d’Interior cuando se le pregunta por ello.

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Mientras los técnicos de Adif tratan de restablecer la catenaria en la R3, los viajeros del norte de Catalunya encaran otra jornada de incertidumbre. La previsión es que, como pronto, el servicio en el tramo afectado podría reanudarse el lunes.