Fox compra Roku por 22.000 millones de dólares y crea un gigante del streaming gratuito

La fusión de Tubi y The Roku Channel posiciona a la nueva plataforma solo por detrás de YouTube y Netflix en tiempo de visionado en Estados Unidos. La operación se cerrará en la primera mitad de 2027, pendiente de aprobaciones regulatorias.

Fox Corporation ha dado el golpe más contundente del año en la guerra del streaming gratuito: la compra de Roku por 22.000 millones de dólares (unos 20.600 millones de euros) en efectivo y acciones, a razón de 160 dólares por título. La operación, anunciada este lunes, sacude el mercado publicitario digital y crea un nuevo coloso que amenaza a YouTube y Netflix.

Claves de la operación

  • 22.000 millones de dólares por Roku. Fox paga 160 dólares por acción en una combinación de efectivo y títulos, en lo que supone el mayor salto digital de su historia.
  • Tubi y The Roku Channel, bajo un mismo techo. Las dos plataformas FAST (free ad-supported streaming TV) se fusionan para dar forma al tercer mayor destino de visionado en EE. UU.
  • Cierre previsto en 2027. La integración depende de las autorizaciones regulatorias y no se materializará hasta la primera mitad de ese año.

Un gigante del streaming gratuito que desafía a YouTube y Netflix

La suma de Tubi y The Roku Channel posiciona a la nueva entidad solo por detrás de YouTube y Netflix en tiempo total de consumo en Estados Unidos, un mercado donde la televisión conectada representa ya el 40% del tiempo de pantalla. Roku aporta 80 millones de cuentas activas y un canal propio con más de 40.000 títulos, mientras Tubi, propiedad de Fox, supera los 74 millones de usuarios mensuales.

La clave no es solo el volumen. El modelo FAST, sustentado íntegramente en publicidad, ha crecido un 35% en ingresos durante el último año en Norteamérica, empujando a los gigantes de la suscripción a replantear sus estrategias. La nueva Fox-Roku controlará dos de las tres principales aplicaciones gratuitas en televisores inteligentes justo en un momento en que los hogares reducen su gasto en plataformas de pago.

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Tubi y The Roku Channel: la unión de dos fuerzas del FAST

Fuera de Estados Unidos, la realidad es más fragmentada. Roku apenas tiene presencia en Europa continental, y en España su cuota de mercado en dispositivos de streaming roza lo testimonial. Tubi, en cambio, ha desembarcado en mercados como Reino Unido, México y Australia con un catálogo de casi 20.000 películas y series, y ha empezado a palpar el ecosistema publicitario español. La fusión podría acelerar la llegada de un servicio FAST unificado que compita con los canales temáticos gratuitos de Samsung TV Plus o Pluto TV, ya asentados en nuestro país.

Los servicios de streaming con publicidad se han convertido en el único segmento de crecimiento real del audiovisual. Netflix y Disney+ han abierto planes con anuncios, pero el negocio de Fox y Roku nació sin muro de pago y con un conocimiento profundo de la métrica publicitaria. El verdadero músculo no está en el contenido original, sino en la capacidad de segmentar audiencias a partir de los datos de visionado de cada televisor conectado, un activo que Roku ha explotado mejor que ningún otro fabricante de hardware.

La guerra del streaming ya no se libra con series millonarias, sino por el control del mando a distancia y la atención publicitaria en el living room.

Fox y su apuesta por el streaming: ¿el fin de la televisión lineal?

Desde que Rupert Murdoch vendió 21st Century Fox a Disney en 2019, la corporación resultante ha centrado su estrategia en los deportes en directo y las noticias por cable. Comprar Roku supone un giro de 180 grados: lo que antes era un distribuidor de contenido ajeno se convierte ahora en la plataforma propietaria desde la que Fox puede monetizar su propia biblioteca y, sobre todo, la publicidad digital. En más de una década, Fox nunca había realizado una adquisición de este calibre en el entorno digital.

Para el mercado español, la operación tiene lecturas contrapuestas. Ni Roku ni Tubi figuran entre las aplicaciones más descargadas, pero la televisión conectada ya supera el 60% de los hogares. Plataformas como Atresplayer, Mitele o RTVE Play apuestan todavía por el contenido bajo demanda con suscripción, mientras el FAST nacional sigue en manos de fabricantes de televisores y agregadores. Si Fox decide utilizar el músculo publicitario combinado para plantar un canal FAST panregional, el mapa audiovisual ibérico podría sufrir un cambio tan profundo como el que provocó la llegada de Netflix.

Desde esta redacción consideramos que el movimiento es coherente con las tendencias de consolidación, pero el verdadero desafío será integrar dos culturas empresariales muy distintas: la de un gigante de hardware y una plataforma de software con la de un imperio mediático acostumbrado a la televisión lineal. La historia de fusiones entre tecnología y contenido no está exenta de fracasos, pero en esta ocasión, la sintonía del modelo de negocio por publicidad da una ventaja que otras combinaciones no tuvieron.