El Consell ha aprobado este martes la ley de acompañamiento a los presupuestos de 2026, una norma que incluye una rebaja fiscal para 2,7 millones de contribuyentes y refuerza los controles en la adjudicación de viviendas de protección pública (VPP).
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Consell ha dado luz verde al anteproyecto de ley de medidas fiscales y de gestión, la conocida como ley de acompañamiento.
- ¿Quién está detrás? El Gobierno de Carlos Mazón, con el respaldo de Vox y las consellerias de Hacienda y Vivienda.
- ¿Qué impacto tiene? Una rebaja fiscal de 160 millones de euros para 2,7 millones de valencianos y un endurecimiento de los requisitos para acceder a una VPP.
La aprobación del anteproyecto, detallada por el conseller de Hacienda, José Antonio Rovira, y la vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Susana Camarero, llega apenas tres semanas después de que el Consell diera el visto bueno a los presupuestos de 2026, que ascienden a 33.305 millones de euros, un 3,1 % más que el ejercicio anterior.
La rebaja fiscal: 160 millones para las rentas medias y bajas
El corazón fiscal de la ley se centra en una reducción de los tipos autonómicos del IRPF de entre 0,2 y 0,6 puntos en prácticamente todos los tramos, excepto para rentas superiores a 80.000 euros. El ahorro total estimado asciende a 160 millones de euros, con el 87 % de esa cifra concentrada en rentas inferiores a 80.000 euros. Según los cálculos del Consell, el 72 % de los beneficiarios son contribuyentes con ingresos por debajo de los 30.000 euros.
Para poner ejemplos concretos: una familia con ingresos de entre 20.000 y 30.000 euros podrá ahorrarse cerca de 600 euros anuales, mientras que en el tramo de 30.000 a 40.000 la cifra se aproxima a los 650 euros. “Hemos tocado muy especialmente esas clases medias que llamamos las grandes olvidadas”, explicó Rovira, que defendió la compatibilidad entre la rebaja y unos servicios públicos de calidad. La reforma se aplicará en dos fases: la primera ya en la declaración de 2026 (que se presenta en 2027) y la segunda con los presupuestos de 2027.
El titular de Hacienda contrapuso el modelo actual con el del anterior gobierno del Botànic, al que acusó de crear “el mayor infierno fiscal” para las rentas medias y altas. Además, la ley amplía las bonificaciones en Sucesiones y Donaciones para facilitar el relevo generacional en empresas familiares, extendiendo el beneficio hasta el cuarto grado de parentesco.
Vivienda protegida: más transparencia y el criterio del arraigo
El segundo pilar de la ley es la vivienda. Las modificaciones introducidas buscan, según Camarero, “reforzar los controles, la transparencia y las garantías en la adjudicación” de las VPP. A partir de ahora, cualquier promotor privado deberá presentar un plan detallado de comercialización y selección de adjudicatarios, que será revisado por una nueva Comisión de Valoración de carácter colegiado en los Servicios Territoriales de Vivienda. Este organismo verificará de forma exhaustiva que los beneficiarios cumplen los requisitos de ingresos, situación económica y patrimonio, convirtiendo el antiguo visado formal en un control reforzado.
Uno de los puntos más comentados es la inclusión del “arraigo” como criterio preferente. En las promociones sobre suelo público mediante colaboración público-privada, se podrá valorar la vinculación continuada con el municipio —el empadronamiento prolongado— para priorizar a quienes residen en él. “No es una cuestión de origen ni de nacionalidad, sino de vinculación al territorio”, subrayó la vicepresidenta, que insistió en que el criterio no será excluyente sino un elemento más de puntuación. La medida, según el Consell, recoge una demanda histórica de alcaldes de distintos colores políticos.
Además, se establece un procedimiento mínimo obligatorio para las promociones privadas, que deberá documentar, publicitar y justificar cada paso de la adjudicación para acabar “con cualquier duda sobre cómo se eligen los adjudicatarios”.
El Escenario Valenciano
La ley de acompañamiento llega en un momento de estabilidad aparente del pacto PP-Vox, que ha logrado sacar adelante los presupuestos y una batería de decretos en los últimos meses. No obstante, el texto aún debe superar el trámite de las Corts Valencianes, donde el Consell confía en aprobarlo antes del verano pese a la previsible oposición de PSPV y Compromís. La cuestión del arraigo ya ha generado críticas de la izquierda, que la considera un posible disfraz de políticas discriminatorias.
A nivel nacional, esta rebaja fiscal se alinea con la estrategia del PP de contraponer su modelo impositivo al del Gobierno de Pedro Sánchez, y subraya la influencia de Vox en la agenda económica valenciana. El desarrollo de la ley, y sobre todo su aplicación práctica en materia de vivienda, marcará el pulso político de los próximos meses y servirá de banco de pruebas para el discurso fiscal popular de cara a las próximas citas electorales.
Una bajada de impuestos de 160 millones y un control sin precedentes en la vivienda pública: Valencia prueba una fórmula que Madrid observa con atención.
Ficha del Caso
- El caso: La ley de acompañamiento a los presupuestos valencianos de 2026 rebaja el IRPF a 2,7 millones de contribuyentes y blinda el acceso a las VPP.
- Datos importantes: Ahorro fiscal de 160 millones €; reducción de tipos IRPF de 0,2-0,6 puntos; creación de una Comisión de Valoración de VPP; criterio de arraigo.
- Resumen: El Consell combina un alivio fiscal centrado en las rentas medias con un endurecimiento de los controles de la vivienda protegida, en un guiño a las demandas de Vox y de los alcaldes locales.

