EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A los visitantes de El Retiro y otros cinco parques históricos de Madrid, así como a los de los parques Juan Carlos I, Juan Pablo II y Lineal del Manzanares.
- ¿Cuándo ocurre? El nuevo protocolo entra en vigor el domingo 21 de junio de 2026 y se mantendrá de forma indefinida.
- ¿Qué cambia hoy? Los parques cerrarán menos días por viento: los umbrales de rachas máximas suben entre 5 y 10 km/h, y tres grandes parques dejarán de cerrar por meteorología.
A partir de este domingo 21 de junio, El Retiro y otros cinco parques históricos de Madrid aplicarán un nuevo protocolo de cierre que reduce los días en que sus puertas permanecerán cerradas por viento. La medida, aprobada este jueves en Junta de Gobierno, eleva los umbrales de rachas de viento necesarias para el cierre y elimina por completo la posibilidad de cierre en tres grandes espacios verdes. En concreto, los parques Juan Carlos I, Juan Pablo II y Lineal del Manzanares nunca volverán a cerrar por meteorología adversa, según ha explicado la vicealcaldesa Inma Sanz en una comparecencia recogida por el Ayuntamiento de Madrid.
Los nuevos umbrales: ¿cuándo cerrará realmente El Retiro este verano?
El Protocolo Retiro 2026 ajusta al alza los límites de viento que disparan el cierre. Hasta ahora, con alerta naranja y temperaturas iguales o superiores a 35 grados, las rachas debían alcanzar entre 40 y 55 km/h para clausurar el parque; a partir del domingo ese umbral se eleva a 45-60 km/h. Con alerta roja, el límite pasa de 55 a 60 km/h. En jornadas sin alerta o con avisos de menor intensidad y temperaturas por debajo de los 35 grados, los mínimos no cambian: menos de 40 km/h con nivel verde, entre 40 y 50 con amarillo, entre 50 y 65 con naranja y más de 65 con rojo.
El Ayuntamiento asegura que esta flexibilización es posible gracias a un análisis técnico de doce años de comportamiento del arbolado, que ha revelado una menor correlación entre temperatura máxima, humedad del suelo y caídas masivas en episodios de alerta naranja y roja. El estudio se ha nutrido de los datos del Servicio de Evaluación y Revisión Verde (SERVER), creado en 2018 tras el fallecimiento de un niño por la caída de un árbol en El Retiro.
Tres parques inmunes a los cierres y la polémica de siempre
La instrucción que se aprueba mañana viernes fija para el parque Juan Carlos I, Juan Pablo II y Lineal del Manzanares un régimen propio: nunca cerrarán por meteorología. Sus umbrales de alerta roja se elevan a rachas por encima de 75 km/h, pero en ningún caso se ordenará el cierre; solo se balizarán zonas sensibles como áreas infantiles o pérgolas. La decisión no es casual: estos tres espacios, mucho más jóvenes y con menos masa arbórea centenaria, presentan un riesgo de caída de ramas notablemente inferior al de los históricos.
La mayoría de los madrileños prefiere poder pasear aunque haga viento, y el Ayuntamiento confía en que la medida reduzca las quejas recurrentes cada vez que un parque amanecía cerrado sin aparente justificación. De 2020 a 2025, El Retiro solo permaneció clausurado por alerta roja el 1% del tiempo, aunque en esos escasos días se produjeron el 38% de todas las caídas: 60 árboles y 439 ramas volcaron. La memoria del accidente de 2016, en el que falleció un hombre de 38 años, y la de un mes después, con una niña herida, sigue presente en cualquier decisión sobre seguridad.
El Retiro solo estuvo cerrado por alerta roja el 1% del tiempo entre 2020 y 2025, pero en esos momentos se concentraron casi el 40% de las caídas de árboles.
Doce años de árboles caídos: la seguridad frente al disfrute
El protocolo original nació precisamente tras aquellos incidentes y se ha ido perfeccionando con datos. En 2019, el Ayuntamiento ya actualizó los umbrales después del fallecimiento de un niño por otro árbol. Ahora, el nuevo estudio de doce años de comportamiento arbóreo permite subir el listón sin rebajar la seguridad, según insistió la vicealcaldesa. La ciudad de Madrid se mueve así en una línea similar a la de otras grandes capitales europeas, como Londres, donde sus parques reales cierran solo con vientos superiores a 70 km/h, o París, que mantiene abiertos la mayoría de sus jardines incluso durante temporales moderados.
Sin embargo, cada parque tiene sus particularidades, y la edad del arbolado de El Retiro —con ejemplares centenarios— obliga a ser más prudente. La propuesta final ha sido posible gracias a los datos del SERVER, que monitoriza miles de árboles con sensores de inclinación y estaciones meteorológicas propias. Aun así, desde esta redacción observamos que la decisión traslada parte de la responsabilidad al ciudadano: ahora, en jornadas con rachas fuertes pero por debajo de los nuevos umbrales, será el paseante quien decida si entra o no.
El nuevo protocolo se estrena este domingo, justo al inicio del verano, cuando las tormentas secas y las rachas de viento son más frecuentes en Madrid. Si el mapa funciona como el Ayuntamiento espera, este verano El Retiro cerrará menos días que el pasado, aunque la última palabra la seguirá teniendo la Agencia Estatal de Meteorología. “Flexibilizamos sin rebajar el nivel de seguridad”, repiten en Cibeles. La frase, casi un mantra, tendrá que demostrarse a partir del domingo
