La ola de calor en Galicia dispara los termómetros en Ourense hasta 43°C con riesgo máximo de incendios

Las máximas podrían alcanzar los 43 grados el martes y miércoles, con noches tropicales y riesgo extremo de incendios coincidiendo con las hogueras de San Xoán. El PSOE exige un plan de adaptación al calor en Ourense.

Ourense se enfrenta a la primera ola de calor del verano con máximas que superarán los 43 grados en los valles del Miño y del Sil, una situación que activa el riesgo máximo de incendios forestales en toda la provincia justo durante la celebración de las hogueras de San Xoán.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Una masa de aire sahariano elevará las temperaturas en Ourense hasta los 43 °C, con noches tropicales que no bajarán de 21 °C.
  • ¿Quién está detrás? La combinación de una dana al oeste de la península y un anticiclón sobre el Mediterráneo impulsa este episodio de calor extremo, según Aemet y MeteoGalicia.
  • ¿Qué impacto tiene? Peligro importante para la salud, riesgo extremo de incendios forestales agravado por tormentas secas y la celebración de San Xoán con miles de hogueras.

La previsión: 43 grados y noches tropicales en los valles del Miño y Sil

La escalada térmica comenzará el fin de semana. Según las previsiones de MeteoGalicia y la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), el domingo 21 de junio, día del solsticio de verano, la capital ourensana rozará los 39 °C. La masa de aire cálido procedente del Sáhara se irá intensificando hasta alcanzar el pico entre el martes 23 y el miércoles 24, cuando los termómetros podrían marcar 43 °C en la ciudad.

No será un calor diurno pasajero. Las mínimas nocturnas se mantendrán por encima de los 21 °C, dificultando el descanso y aumentando el estrés térmico sobre la población más vulnerable. Es la primera vez en el año que Ourense encadena tantas noches tropicales consecutivas.

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Tormentas secas, calima y San Xoán: una combinación explosiva

El desencadenante es una situación de bloqueo atmosférico sobre el golfo de Génova y la formación de una dana al oeste de la Península. Esta configuración actúa como un motor que bombea aire extraordinariamente cálido y seco desde África hacia Galicia. Los expertos advierten que si el flujo de viento se establece del sureste, podrían batirse récords absolutos de temperatura en la comunidad.

A la canícula se suma la presencia de calima —polvo sahariano en suspensión— y la probabilidad de tormentas secas: aparato eléctrico con precipitaciones casi nulas. El riesgo de incendios forestales se dispara a niveles extremos, según los mapas de la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico) y del 112 Galicia.

El momento no puede ser más delicado. La ola de calor coincide con la noche de San Xoán, la festividad en la que se encienden miles de hogueras por toda la provincia. Las autoridades han hecho un llamamiento a la máxima responsabilidad ciudadana y refuerzan los dispositivos de prevención en los montes.

Mientras tanto, la oposición municipal ha puesto el foco en la falta de preparación de la ciudad. El grupo del PSdeG en Ourense (la federación gallega del PSOE) ha criticado la “inacción” del gobierno local del PP. La concejala María Fernández Ojea lamentó que proponer medidas estructurales sea “como clamar en el desierto”.

Ourense es la ciudad con peor acceso a zonas verdes de toda España y, año tras año, la más castigada por el calor extremo.

Los socialistas reclaman un “Plan Municipal de Adaptación al Calor” que contemple refugios climáticos, ampliación de fuentes, más arbolado y renaturalización de los barrios. Se apoyan en un informe de Amigos da Terra que señala que solo el 9 % del suelo residencial de Ourense tiene acceso a una zona verde a menos de 300 metros.

El Laboratorio Gallego

La ola de calor en Ourense no es un fenómeno local; es un termómetro de la vulnerabilidad de Galicia ante el cambio climático. La comunidad gallega concentra una masa forestal enorme y una historia de incendios que la convierten cada verano en uno de los puntos calientes del sur de Europa. Las políticas de prevención de la Xunta, bajo gobiernos ininterrumpidos del PPdeG desde 2009, han sido objeto de debate en el Congreso y en Bruselas, donde se comparan los modelos de gestión de montes.

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Lo que ocurre estos días en los valles del Miño y del Sil conecta directamente con la estrategia nacional de adaptación al calor. El Gobierno central y la Xunta mantienen protocolos de coordinación, pero las fricciones afloran cuando el PPdeG reclama más recursos y el PSdeG, desde la oposición, señala la falta de planificación municipal. La coincidencia del riesgo extremo con una fiesta tan arraigada como San Xoán pone a prueba el sistema de protección civil gallego y anticipa los debates que se repetirán en toda España cuando el mercurio suba en julio y agosto. El próximo Consello da Xunta podría aprobar medidas extraordinarias si la situación se agrava durante la semana.

Ficha del Caso

  • El caso: Ourense afronta la primera ola de calor del verano con máximas previstas de 43 °C y alerta roja por incendios, mientras el PSOE denuncia la falta de un plan municipal de adaptación.
  • Datos importantes: Pico térmico entre el 23 y el 24 de junio; noches tropicales de 21 °C; solo el 9 % del suelo residencial tiene acceso a zonas verdes; coincidencia con las hogueras de San Xoán.
  • Resumen: La ola de calor tensiona tanto los servicios de emergencia como la política local. Las demandas de mayor sombra y refugios climáticos en Ourense ilustran un problema que se repite en decenas de ciudades españolas ante el avance del calor extremo.