La Guardia Civil incauta más de 1.800 plantas de marihuana en Santa Fe y Láchar (Granada)

La operación se llevó a cabo en Santa Fe y Láchar, donde los agentes realizaron seis registros y decomisaron también ocho kilos de cogollos. Los sospechosos han sido identificados pero permanecen en libertad a la espera de su detención.

La Guardia Civil ha asestado un duro golpe al cultivo de marihuana en el área metropolitana de Granada tras incautar más de 1.800 plantas en dos municipios: Santa Fe y Láchar. La operación, desarrollada ayer jueves, se saldó con seis registros domiciliarios y la identificación de los presuntos responsables, que aún no han sido detenidos.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Guardia Civil ha intervenido más de 1.800 plantas de marihuana en una operación coordinada en Santa Fe y Láchar (Granada).
  • ¿Dónde y quién? Los registros se practicaron en seis viviendas de ambas localidades, con orden judicial. Los agentes hallaron además ocho kilos de cogollos y enganches ilegales a la red eléctrica.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? La defraudación eléctrica sobrecarga la red, eleva los recibos de los vecinos y aumenta el riesgo de incendios. Los principales sospechosos ya están identificados.

Seis registros, 1.800 plantas y ocho kilos de cogollos

El dispositivo se activó a primera hora de la jornada del jueves 19 de junio. Agentes de varias unidades de la Guardia Civil forzaron las puertas de seis inmuebles —repartidos entre Santa Fe y Láchar— y hallaron en su interior cultivos perfectamente organizados. En total, más de 1.800 ejemplares de cannabis sativa que ya estaban en plena floración.

Junto a las plantas, los investigadores decomisaron ocho kilos de cogollos de marihuana listos para su distribución. En los seis registros se detectaron también enganches fraudulentos a la red eléctrica, un delito de defraudación que permite alimentar los potentes sistemas de iluminación y climatización que exige este tipo de plantaciones.

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Fuentes conocedoras de la investigación confirmaron a este medio que los presuntos propietarios de las viviendas y de los cultivos han sido plenamente identificados. No obstante, permanecen en libertad a la espera de que se materialice su detención en las próximas horas. La operación, según las mismas fuentes, se ha llevado a cabo de forma independiente, dentro del plan de lucha contra el narcotráfico que la Benemérita mantiene activo en la provincia de Granada.

Una comarca bajo presión: de Santa Fe a Otura

La presencia de la Guardia Civil en Santa Fe no es casual. El mes pasado, en el marco de la operación Corvus Aule, los agentes detuvieron en esta misma localidad a dos ciudadanos búlgaros de 29 y 30 años que regentaban un centro de producción masiva de marihuana y hachís en una nave industrial de 4.000 metros cuadrados. Entonces se intervinieron 1.066 plantas —58 de ellas madres—, 31,15 kilos de marihuana envasada al vacío, 13,6 kilos de polen y 6,46 kilos de picadura, además de desmantelar maquinaria valorada en 150.000 euros.

La comarca tampoco da tregua. Hace apenas una semana, la operación Alfa‑Eridani permitió detener en Otura a un varón de 42 años que utilizaba varios pisos de un mismo bloque para producir y vender estupefacientes. Los agentes requisaron entonces casi cuatro kilos de cogollos de marihuana, 1.300 gramos de hachís en bellotas y pastillas, 11,3 gramos de cocaína, una báscula de precisión y 1.885 euros en metálico.

En 2025, la media diaria de plantas requisadas en Granada alcanzó las 500, la cifra más alta jamás registrada.

La Lectura Andaluza

El goteo de operaciones contra el cultivo de marihuana en la provincia de Granada no es un fenómeno aislado: Andalucía se ha consolidado como la principal puerta de entrada del cannabis que se distribuye en Europa. El coronel jefe de la Comandancia de Granada, Francisco Javier Arteaga, ya advirtió a finales de 2025 que el año pasado se había batido el récord histórico de incautaciones, con una media de 500 plantas requisadas al día. La cifra, que duplica holgadamente los registros de ejercicios anteriores, refleja tanto el aumento de la producción ilegal como la presión policial sobre las redes que la sostienen.

Para los andaluces que residen en municipios como Santa Fe, Láchar u Otura, el cultivo de marihuana tiene consecuencias que van más allá de la seguridad. Los enganches ilegales a la red eléctrica provocan sobrecargas que pueden derivar en cortes de suministro, averías en electrodomésticos y, en el peor de los casos, incendios en viviendas colindantes. En el operativo de ayer, los técnicos de la compañía suministradora confirmaron en todos los registros la existencia de conexiones fraudulentas, con consumos muy superiores a los de una vivienda normal (que suele rondar entre 25 y 40 amperios). Cada plantación desmantelada supone, por tanto, un doble alivio: para la lucha contra la droga y para la economía doméstica de los vecinos.

La proyección inmediata es que las detenciones de los identificados se produzcan en un plazo breve, mientras la Guardia Civil sigue peinando el área metropolitana de Granada con la mirada puesta en las campañas de verano, cuando el calor multiplica el rendimiento de los cultivos de interior. Los operativos coordinados entre unidades judiciales y policiales seguirán siendo la norma, y todo apunta a que 2026 volverá a situar a Andalucía en cifras de récord. La lucha contra el tráfico de marihuana no cesa, y la comarca granadina lo sabe bien.

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