María Hervás, la actriz que en 2022 recibió el Premio Princesa de Girona de Artes y Letras, ha compartido su impresión al conocer a la reina Letizia durante la entrega de esos galardones. Su testimonio, recogido en una entrevista reciente, la describe como «inteligente, divertida y cálida».
La actriz que conquistó a la Reina con su naturalidad
Hervás nació en Madrid en 1987 y ha labrado una carrera sólida en televisión, cine y, sobre todo, teatro. Series como El pueblo, La que se avecina o Machos alfa le han dado popularidad, pero es en las tablas donde ha cosechado los reconocimientos más prestigiosos, entre ellos el Premio Max y el galardón de la Unión de Actores.
Fue precisamente el Premio Princesa de Girona el que la llevó a encontrarse con doña Letizia. Un acto en el que la intérprete pudo traspasar la barrera protocolaria y vivir un encuentro que ahora relata con franqueza. «Yo me habría ido con ella a cenar, me habría cogido un avión…», confesó en la entrevista.
«Me enamoré un poco de ella»: el testimonio que humaniza la imagen de Doña Letizia
La actriz, que se declara heterosexual, no ocultó la fascinación que le produjo la Reina. «Es una mujer extraordinariamente inteligente, atractiva, divertidísima y muy cálida», explicó, y añadió que se ponía nerviosa cuando «me tocaba un brazo». En un momento dado, la confianza fue tal que Hervás llegó a llamarla «tía».
La propia Letizia, lejos de cortar la espontaneidad, le pidió que abriera la conversación «porque, si no, por protocolo la iban a regañar». Y cuando la intérprete se disculpó por el trato coloquial, la Reina le respondió: «No tienes por qué pedir perdón; sígueme tratando con naturalidad, que en un momento tan serio me estás dando la vida». La actriz confesó que se enamoró un poco de ella.
Un testimonio espontáneo construye más imagen pública que una decena de actos oficiales, porque llega donde la pompa no alcanza.
Por qué importan estos relatos para la imagen de la Corona
Las anécdotas como la de María Hervás tienen un valor estratégico difícil de subestimar. En una institución que se comunica a menudo a través de la solemnidad y la distancia, un relato cálido y personal recorre las redes y las conversaciones con una velocidad que ningún comunicado logra. Humanizan, desarman prejuicios y construyen un capital de simpatía que blinda a la monarquía frente a los vaivenes de la opinión.
La Reina Letizia ha cultivado, desde su llegada a la Corona, un perfil de mujer preparada, rigurosa y con fama de distante. Testimonios como el de Hervás, en cambio, muestran otra faceta: la de una persona que sabe leer el momento y reconoce el valor de la naturalidad en un entorno encorsetado. Ese equilibrio entre la majestad del cargo y la cercanía humana es uno de los activos más valiosos del soft power de la Corona.
No obstante, Zarzuela es consciente de que este tipo de relatos, si se multiplicaran de forma impostada, podrían trivializar la institución. Hasta ahora, el goteo de anécdotas ha sido orgánico y, por tanto, creíble. La tarea no es generar más historias, sino dejar que fluyan cuando surgen de manera genuina. La de Hervás encaja en ese patrón y refuerza una imagen de Letizia que, sin renunciar a la solemnidad del cargo, se permite ser humana y cercana en los márgenes que el protocolo permite.
Claves del Protocolo y Estado
- Contexto del acto: El testimonio surge de un encuentro informal durante la entrega de los Premios Princesa de Girona, un evento que reúne a la Familia Real con jóvenes talentos y donde las distancias protocolarias se acortan de forma calculada.
- El detalle de protocolo: La Reina optó por ignorar la rigidez del guion y alentó un trato natural, incluso cuando la actriz quebró la etiqueta al tutearla. Un gesto medido pero revelador de una estrategia de comunicación que valora la autenticidad.
- Próximos pasos: La Casa del Rey no ha confirmado el siguiente acto público de la Reina, pero la agenda de verano suele incluir recepciones en Marivent y algún desplazamiento cultural, citas donde este tipo de espontaneidad suele aflorar.
