Hoy te cuento el ultimátum que el presidente ucraniano Volodímir Zelenski ha lanzado a su homólogo bielorruso, Alexandr Lukashenko: retirar en siete días los equipos de guía de drones desplegados cerca de la frontera común, o Ucrania los destruirá. La advertencia, formulada este viernes 20 de junio de 2026 durante una rueda de prensa conjunta con el presidente de Honduras, Nasry Asfura, en Kiev, abre un nuevo foco de tensión en Europa del Este en plena ofensiva rusa contra ciudades ucranianas y mientras Kyiv espera respuesta de Washington sobre la concesión de licencias para fabricar sistemas de defensa antimisiles.
En qué consiste exactamente el ultimátum de Zelenski
La exigencia se centra en unas torres de comunicaciones situadas en la frontera entre Bielorrusia y Ucrania que, según Kiev, llevan equipos repetidores que guían los drones rusos hacia sus objetivos. Durante la comparecencia, Zelenski fue directo: «Hay estaciones repetidoras en las torres. ¿Puede quitarlas? ¿De qué sirve decir que no quiere la guerra? Simplemente, retire esos equipos», recogió Euronews, presente en la sala. A continuación, fijó un plazo concreto: «Creo que una semana sería suficiente. Cada día mueren civiles y resultan heridos niños por esto. Si no lo hace él, lo haremos nosotros».
Bielorrusia, plataforma de ataques y almacén nuclear de Moscú
Bielorrusia jugó un papel clave al inicio de la invasión rusa en 2022, cuando Moscú utilizó su territorio como base de lanzamiento para el ataque sobre el norte de Ucrania. Desde entonces, Lukashenko, principal aliado de Vladímir Putin, ha cedido espacio para el despliegue de armas nucleares rusas y ha participado en maniobras conjuntas con fuerzas nucleares. Las tensiones han ido en aumento. El pasado mayo, el propio Zelenski ya advirtió de que Kyiv se preparaba para adoptar medidas «preventivas» ante las amenazas militares en el norte de Ucrania, en respuesta a un ejercicio nuclear ruso-bielorruso y a las incursiones de drones en el espacio aéreo de países bálticos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Este último ultimátum se produce además en un contexto de escalada de los bombardeos rusos sobre ciudades ucranianas. Solo esta semana, al menos 11 personas han muerto en ataques aéreos, y la Catedral de la Dormición de Kyiv, un monumento del siglo XI, sufrió daños por un incendio.
Zelenski busca licencias de EE.UU. para fabricar defensa antimisiles
Paralelamente, el presidente ucraniano confirmó que aspira a recibir licencias de Estados Unidos para que las empresas de defensa ucranianas, tanto públicas como privadas, puedan fabricar misiles interceptores antibalísticos (misiles capaces de derribar otros misiles en vuelo). La petición fue abordada durante su reunión con el presidente estadounidense, Donald Trump, en la cumbre del G7 celebrada en Francia esta misma semana. Zelenski confió en que Washington dé una respuesta «positiva» y subrayó que esos sistemas servirían para proteger no solo a Ucrania, sino también a sus aliados en Europa y en Oriente Medio. La obtención de licencias permitiría a la industria de defensa ucraniana, tanto estatal como privada, acelerar la producción de misiles Patriot o similares, reduciendo la dependencia de suministros externos.
No es la primera vez que Zelenski advierte con acciones militares contra la infraestructura bielorrusa. Ahora, el plazo concreto y la naturaleza del equipamiento señalado elevan la presión.
Por qué importa a Europa — y a España — esta escalada en la frontera bielorrusa
Cualquier operación militar ucraniana contra territorio bielorruso, aunque se limite a equipos electrónicos en la frontera, corre el riesgo de arrastrar a la OTAN a una escalada. Bielorrusia no es beligerante directo, pero el uso de sus repetidores para guiar drones con víctimas civiles introduce un factor de inseguridad inédito. Para los países vecinos —Polonia, Lituania y Letonia—, un deterioro de la seguridad en la línea divisoria los afectaría directamente. Para España, la repercusión no es menor: cerca de 600 militares españoles están desplegados en Letonia como parte de la presencia avanzada de la OTAN en el flanco este. Un agravamiento de la situación podría obligar a repensar el nivel de alerta y las misiones de estos contingentes. La Unión Europea, mientras tanto, se enfrenta a la disyuntiva de endurecer las sanciones contra Minsk o intensificar los canales diplomáticos para evitar que Bielorrusia se convierta en un campo de batalla activo.
Lo esencial
- 📌 ¿Qué ha ocurrido? Zelenski ha dado a Lukashenko siete días para retirar los repetidores que guían drones rusos en la frontera, amenazando con acción militar si no lo hace.
- 👤 ¿Quiénes están implicados? Ucrania y Bielorrusia, con Rusia como actor clave de fondo; la OTAN y España observan de cerca la evolución del pulso.
- ⏭️ ¿Qué pasa ahora? El plazo vence el 27 de junio; si Minsk no cede, Ucrania podría lanzar una operación limitada, con el riesgo de una respuesta rusa.

