A menos de un año de las elecciones municipales, José Luis Martínez-Almeida abre la puerta a un pacto con Vox sin complejos. En una entrevista con ABC, el alcalde de Madrid reconoce que revalidar la mayoría absoluta será ‘complicado’ y asume que, de ser necesario, negociará con la formación de Santiago Abascal la ‘prioridad nacional’.
La ‘prioridad nacional’, sin penalización ni complejos
Almeida afirma que ‘al PP ya no le penaliza pactar con Vox’. De hecho, exhibe los mejores números del centro-derecha en Europa y se muestra convencido de que la izquierda no debe marcar los límites de la gobernabilidad. ‘Con la prioridad nacional no hay que acomplejarse ante la izquierda’, insiste. El PP tiene los mejores números de cualquier partido de centro derecha de nuestra familia política en Europa.
‘Algunos les gusta hablar de la prioridad nacional como lema. A mí lo que me gusta es ver qué políticas hay detrás del concepto’, matiza, mientras reta a la oposición a señalar qué punto vulnera la Constitución, especialmente los adversarios de la izquierda, y el PSOE. El alcalde subraya que nadie ha sido capaz de demostrar que esas políticas no encajen en el ordenamiento jurídico.
El reto de reeditar la mayoría absoluta con Vox al alza
Una encuesta de GAD3 le otorga de nuevo mayoría absoluta, pero el regidor no la garantiza. ‘Todos sabemos los resultados electorales que se están produciendo’, dice, y apunta al crecimiento de Vox como principal obstáculo. La experiencia andaluza, donde Juanma Moreno perdió la mayoría y tuvo que pactar con Abascal, está presente. Almeida admite que el auge de la derecha rival obliga a ‘hacer aún más esfuerzos’. Sin embargo, rechaza temer a Vox: ‘Lo que temo es que nosotros no seamos capaces de transmitir el mensaje adecuado a los madrileños’.
Almeida asume que si el PP no logra mayoría absoluta, el mandato de los votantes es ‘llegar a pactos’, y lo dice sin esconder la opción de Vox.
El alcalde prefiere como rival a la socialista Reyes Maroto —’Agradecería mucho que tomaran nota en Ferraz’— y despacha a Rita Maestre como alguien que encadena ‘derrota tras derrota’. De Ione Belarra dice que sus intentos por resucitar a Podemos son ‘los últimos estertores políticos’ de la formación morada. En ese tablero, Almeida cree que la fragmentación de la izquierda le allana el camino.
El precedente andaluz y la promesa de no ser Gallardón
Preguntado por su futuro, Almeida insiste en que se presenta a la alcaldía ‘para estar en el Ayuntamiento de Madrid’ los cuatro años. El fantasma de Alberto Ruiz-Gallardón, que abandonó Cibeles para ser ministro, sobrevuela, pero el actual regidor asegura que Feijóo ‘tiene mejor criterio que llamarme a mí para un ministerio’. Sin embargo, la dinámica del PP —sacrificar alcaldías cuando hay cambio de gobierno nacional— deja margen para la duda.
El precedente andaluz demuestra que el crecimiento de Vox puede forzar una coalición incómoda. Aunque Almeida rechaza fichar a Ortega Smith, sí respeta a quien considera ‘un hombre de principios y convicciones firmes’. La ‘prioridad nacional’ que enarbola Vox, centrada en inmigración y seguridad, encuentra eco en barrios del sur de Madrid, lo que puede presionar al PP a endurecer su discurso si las encuestas aprietan. Mientras, la crisis judicial del PSOE —Ábalos condenado, Begoña Gómez imputada— le da viento de cola.
El 28 de mayo de 2027, los madrileños decidirán si Almeida repite mayoría o si Vox se convierte en la llave. De momento, el alcalde marca distancias con la izquierda judicial y abraza sin rubor un futuro pacto con Abascal. ‘Nosotros mismos’ somos el rival más fuerte, sentencia.
