Meta se encamina a juicio por la mayor demanda de la historia: 1,4 billones de dólares por adicción a las redes sociales.
Claves de la operación
- Un tribunal de apelaciones rechaza la inmunidad de Meta. Los jueces determinan que la Sección 230 no protege a las plataformas cuando sus algoritmos fomentan conductas adictivas.
- Reclamación de 1,4 billones de dólares. La demanda colectiva de los fiscales estatales busca indemnizaciones por los supuestos daños en la salud mental de los menores.
- El juicio comienza el 19 de agosto. La selección del jurado arranca hoy, 12 de agosto, en el tribunal federal de California; la vista oral está fijada para una semana después.
La Sección 230, en entredicho: el fin de la inmunidad para los algoritmos adictivos
El 9 de agosto, un panel de tres jueces del Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito emitió un fallo unánime contra Meta y TikTok. Ambas compañías reclamaban inmunidad bajo la Sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones, argumentando que se limitaban a alojar contenidos de terceros. La corte, sin embargo, consideró que la promoción algorítmica de publicaciones para maximizar el engagement constituye una conducta propia de la plataforma, no una mera difusión pasiva.
La decisión es un varapalo para la estrategia legal de las big tech. La Sección 230, piedra angular de internet desde 1996, suele blindar a las plataformas frente a demandas por lo que publican sus usuarios. Pero el tribunal acepta la tesis de los fiscales: cuando un algoritmo decide qué mostrar y a quién, la empresa deja de ser un simple intermediario. La sentencia despeja así el camino para miles de demandas similares que estaban en suspenso.
Meta y TikTok habían intentado tumbar todos esos casos de una tacada mediante una moción de desestimación conjunta. Tras el revés, el primer litigio en abrirse paso es la demanda colectiva presentada por la fiscal general de California y otros fiscales estatales contra Meta, justo la que asciende a 1,4 billones de dólares.
1,4 billones de dólares: el coste de la crisis de salud mental adolescente
La cifra sobrecoge. Meta cifró en julio, en un escrito judicial, que las indemnizaciones reclamadas por los estados podrían superar los 1,4 billones de dólares. Para contextualizarlo: equivale aproximadamente a la capitalización bursátil de la compañía en ese momento (alrededor de 1,2 billones de dólares). Si prosperara, sería la mayor condena económica de la historia contra una empresa tecnológica, muy por delante de las multas antimonopolio de la UE.
Los fiscales argumentan que Meta diseñó sus aplicaciones —Instagram y Facebook— con herramientas deliberadamente adictivas, como el scroll infinito y las notificaciones persistentes, que agravan la crisis de salud mental entre los adolescentes. Buscan responsabilizarla por los costes sanitarios, educativos y sociales derivados de esa supuesta negligencia.
El fallo unánime del Noveno Circuito abre la puerta a una cascada de demandas que cuestionan el núcleo del negocio publicitario de Meta y TikTok: la monetización de la atención a cualquier precio.
La coincidencia de fechas es tensa. La selección del jurado arranca hoy mismo, 12 de agosto, en un juzgado federal de California, y la primera sesión de la vista oral está fijada para el 19 de agosto. Los jueces no han concedido a Meta más plazo para recurrir, así que la maquinaria judicial ya está en marcha.
TikTok, por su parte, se enfrenta a la misma denegación de inmunidad, pero su juicio aún no tiene fecha. Meta, al ser la primera en sentarse en el banquillo, marcará el precedente para toda la industria.
Lo que se juega Meta y el sector tecnológico en este juicio
En el centro de esta batalla late una pregunta incómoda para las plataformas: ¿hasta dónde llega la responsabilidad de un algoritmo? Si el jurado californiano encuentra a Meta culpable, no solo se abriría la puerta a indemnizaciones descomunales, sino que otras empresas como YouTube, Snap o X se verían arrastradas. El modelo de negocio basado en publicidad conductual, que Monetiza la atención a base de maximizar el tiempo de uso, quedaría bajo sospecha judicial.
En Europa, el contexto ya es restrictivo. La Ley de Servicios Digitales (DSA) obliga a las grandes plataformas a evaluar y mitigar los riesgos sistémicos, incluidos los efectos sobre la salud mental de los menores. Un veredicto adverso en EE. UU. reforzaría las exigencias regulatorias al otro lado del Atlántico. En España, la Agencia Española de Protección de Datos ha sancionado a Meta por el tratamiento de datos de adolescentes, pero ninguna multa alcanza la magnitud de este litigio.
Meta ha intentado transmitir calma. Mark Zuckerberg, en varias comparecencias, ha defendido las herramientas de control parental y los avances en inteligencia artificial para detectar contenido dañino. Sin embargo, la contundencia del fallo del Noveno Circuito sugiere que el viento judicial ha cambiado. La antigua inmunidad digital se resquebraja y la factura del engagement ilimitado empieza a llegar.
El juicio que mañana selecciona jurado no solo definirá el futuro financiero de Meta. Redibujará las reglas del juego de una industria que ha crecido sin apenas cortafuegos legales. La respuesta del jurado, esperada para las próximas semanas, se seguirá en cada despacho de Silicon Valley y en cada ministerio digital del mundo.

