Mónica García (Sumar) niega el colapso sanitario en Ceuta y anuncia visita a la ciudad en plena crisis migratoria

La ministra de Sanidad responde al PP y al Colegio de Médicos con datos de ocupación hospitalaria del 61% y 65 camas libres. El choque eleva la tensión política en el gobierno de coalición.

La ministra de Sanidad y dirigente de Sumar, Mónica García, ha respondido por carta al Colegio de Médicos de Ceuta y al PP negando que la llegada masiva de migrantes haya provocado un colapso hospitalario y anunciando una visita a la ciudad autónoma en las próximas semanas. La respuesta sitúa a Sumar en una primera línea política incómoda.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Mónica García niega que los hospitales de Ceuta estén colapsados, pese a la entrada masiva de migrantes, y anuncia que viajará a la ciudad.
  • ¿Quién interviene? La ministra de Sanidad (Sumar), el Colegio de Médicos de Ceuta que pidió ayuda urgente, el PP que la acusa de inacción, y el Ingesa que defiende su gestión.
  • ¿Qué importa? Sumar afronta una crisis en un territorio sensible, con la oposición del PP y la presión sobre la coalición con el PSOE.

El cruce de versiones sobre la crisis sanitaria

La carta de la ministra, remitida este lunes, responde al escrito que el presidente del Colegio de Médicos local, Enrique Roviralta, le envió el 7 de agosto para alertar de una «catástrofe asistencial» por la saturación de los servicios. García, sin embargo, considera que los datos que maneja su departamento no reflejan ese extremo. En su misiva, destaca que la ocupación del Hospital Universitario de Ceuta se situaba este martes en un 61,45 %, con 65 camas libres y solo 26 migrantes ingresados de un total de 110 pacientes.

La ministra acusa a «fuentes alarmistas» de querer sembrar «miedo y confusión en la población» y sostiene que la prudencia sin alarmismo es «una herramienta de salud pública imprescindible». El Ingesa, organismo dependiente del Ministerio, ha reforzado la asistencia con 60 profesionales hasta el 31 de agosto y ha atendido a 300 personas en la playa del Trampolín, con 20 ortopantomografías incluidas.

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El PP, por boca de su portavoz de Sanidad, Carmen Fúnez, ha rechazado esa versión y ha afeado a García que no haya visitado Ceuta en los tres años que lleva al frente del Ministerio. Para los populares, las cifras oficiales no reflejan la realidad de una ciudad que, denuncian, no puede absorber por sí sola las necesidades de los migrantes sin un plan estatal.

La institución médica ceutí había advertido del riesgo de brotes de enfermedades transmisibles, pero la ministra insiste en que las competencias de salud pública son del gobierno autonómico local. Aunque reconoce que se han detectado cuadros febriles e intestinales, subraya que no se ha producido ningún fallecimiento.

El choque no es solo sanitario: es la primera gran prueba de fuego de la gestión de una ministra de Sumar en un escenario de crisis humanitaria, con el PP como altavoz del malestar local.

Sumar ante la crisis: la gestión de la ministra y la presión del PP

Para Sumar, el episodio obliga a hacer equilibrios delicados. Mónica García es una de las figuras más visibles del espacio y su departamento gestionó el refuerzo sin un plan de contingencia adicional del Gobierno central, más allá de los 60 profesionales movilizados. La formación de Yolanda Díaz se expone a que la narrativa de la oposición califique la respuesta de insuficiente, mientras la ciudadanía sigue pendiente de la evolución de las llegadas por la frontera marroquí.

La ministra ya ha adelantado que la visita prevista se hará en las próximas semanas, pero el calendario aún no está cerrado. El gesto es político: pisar Ceuta en plena crisis es también un mensaje hacia dentro de la coalición y hacia los partidos a la izquierda del PSOE. Sumar sabe que la gestión de las migraciones es un campo de minas donde las críticas del PP pueden ser capitalizadas electoralmente.

La Dinámica de Coalición

Dentro del gobierno de coalición, la crisis migratoria en Ceuta pone a prueba la resiliencia del acuerdo PSOE-Sumar. El silencio del presidente Pedro Sánchez y de otros miembros socialistas sobre las críticas del PP a la ministra de Sanidad deja a Sumar al frente de una gestión que podría ser utilizada por la Moncloa como cortafuegos. Sin embargo, fuentes del Grupo Parlamentario reconocen que nadie en el Ejecutivo desea que la fotografía de una visita de la ministra en plena emergencia acentúe las diferencias entre los socios.

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En términos de fuerza parlamentaria, Sumar cuenta con 27 escaños en el Congreso, pero el peso específico de sus ministros en áreas sociales es crucial para la estabilidad de la coalición. La oposición del PP, reforzada tras las últimas encuestas, no dejará pasar la oportunidad de cuestionar a un ministerio controlado por el socio minoritario. La proyección es clara: si los datos asistenciales empeoran o se registran brotes, la responsabilidad recaerá sobre García y, por extensión, sobre la cuota de poder de Sumar dentro del Gobierno.

Ficha del Caso

  • El caso: La ministra de Sanidad, Mónica García (Sumar), niega el colapso sanitario en Ceuta y anuncia una visita, mientras el PP y el Colegio de Médicos denuncian una crisis humanitaria y asistencial por la llegada de migrantes.
  • Datos importantes: 61,45% de ocupación hospitalaria, 65 camas libres, 26 migrantes ingresados (11 de agosto). Refuerzo de 60 profesionales hasta el 31 de agosto. Competencias de salud pública en manos del gobierno ceutí.
  • Resumen: El cruce de versiones entre el Ministerio y la oposición tensa el papel de Sumar en la coalición con el PSOE, exponiendo a la ministra a una presión política directa en el inicio de la legislatura.