Aznar respalda la moderación del PP y carga contra Sánchez: ‘está de espaldas a la honestidad’

El ex presidente del Gobierno respalda la línea moderada de Feijóo y denuncia la 'presunción de incompetencia' del Ejecutivo como estrategia para eludir la corrupción. Un discurso que refuerza a Génova en plena ofensiva parlamentaria contra Sánchez.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Quién ha hablado? José María Aznar, ex presidente del Gobierno y referente del PP, en las jornadas del Club de Madrid por su 25 aniversario.
  • ¿Qué ha dicho? Que liderar exige ‘moderación y magnanimidad’ y ha cargado contra Sánchez: ‘el principal argumento para eludir el reproche de corrupción es presumir de incompetencia’.
  • ¿Por qué importa ahora? El respaldo a la moderación de Feijóo llega en pleno debate interno del PP y mientras el Congreso vive un pulso parlamentario por los escándalos del Gobierno.

José María Aznar ha vuelto a marcar un punto de inflexión en el debate político. Este miércoles, durante la apertura de las jornadas sobre gobernanza y bienes públicos globales organizadas por el Club de Madrid, el ex presidente del Gobierno ha ofrecido un discurso que, pese a estar enfocado en grandes retos internacionales, ha servido para respaldar la línea moderada del PP y lanzar un ataque frontal contra la legitimidad del Ejecutivo.

Desde el Palacio de Cibeles —mientras en el Congreso se escenificaba un agrio cruce entre Feijóo y Sánchez—, Aznar ha reivindicado la moderación como la única vía para sostener la confianza ciudadana en las instituciones. La grandeza de una sociedad madura exige moderación y magnanimidad, y no una vulgar autoindulgencia disfrazada de inercia’, ha subrayado ante un auditorio con presencia internacional.

El guiño a Génova es evidente. Al hablar de ‘responder de la entera confianza social en el sistema’, Aznar sitúa al Partido Popular bajo una luz de estadista, justo el contraste que la dirección nacional quiere construir frente a un Gobierno al que le recrimina una constante ‘presunción de incompetencia’. En su lectura, Sánchez elude las responsabilidades políticas de la corrupción que afecta a antiguos ministros como José Luis Ábalos o a altos cargos socialistas argumentando que no conocía esas actividades.

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El ex presidente fue más allá al denunciar ‘estados de alarma inconsistentes, la eliminación de competencias del Senado, la arbitrariedad hecha rutina y el desmontaje paulatino de los contrapesos’. En conjunto, según Aznar, estos elementos dibujan ‘un país que no funciona ni económica ni políticamente’, en el que se normalizan ‘el coma presupuestario y la eutanasia del Parlamento’.

Un discurso que amplifica la ofensiva parlamentaria del PP

La intervención de Aznar se produce en un momento clave: el Grupo Parlamentario Popular ha intensificado las exigencias de dimisión de Sánchez y ha centrado su estrategia en la corrupción y la crisis de legitimidad del Gobierno. Cuando el ex presidente habla de ‘gobernar de espaldas a la honestidad desde hace ocho años’, está proporcionando munición moral a los populares en el Congreso, que justamente esta semana han registrado nuevas iniciativas para forzar al presidente a dar explicaciones.

Aznar ha lamentado la aparición de ‘fiscales condenados, mandos policiales investigados, ministros y altos cargos condenados, sentencias y registros de sedes políticas, Ministerios y dependencias oficiales’, y ha sentenciado que la confrontación de los retos importantes se ve ‘obstruida con una combinación de cinismo absurdo y de partidismo estrecho’. Palabras que, desde Moncloa, se interpretan como un ataque coordinado entre el expresidente y la cúpula popular, aunque fuentes de Génova insisten en que no hubo pacto previo: simplemente ‘coincidencia de diagnóstico’.

La estrategia de Feijóo, basada en la moderación institucional y en no caer en la agitación populista que sí tienta a otros partidos de la derecha europea, recibe así un aval histórico. Aznar, al defender que el liderazgo político debe evitar ‘la corriente principal de su tiempo’ —en referencia al ascenso del populismo—, está validando la hoja de ruta que Génova ha trazado para las próximas generales: firmeza contra el Gobierno, pero sin romper el marco constitucional ni pactar con la extrema derecha.

La reacción en el PP: entre el orgullo y la prudencia táctica

En el entorno de Alberto Núñez Feijóo no ocultan cierta satisfacción. ‘Es exactamente lo que llevamos diciendo: sin moderación no se ganan mayorías y sin mayoría no se puede regenerar el país’, apuntan fuentes de la dirección nacional consultadas por Moncloa.com. Sin embargo, evitan cacarear el respaldo de Aznar para no ser acusados de estar tutelados por las viejas glorias del partido.

La secretaria general, Cuca Gamarra, no se ha referido directamente al discurso en sus intervenciones públicas de este miércoles, pero sí ha insistido en la necesidad de que el PP se mantenga como ‘el partido de las soluciones serias frente a la deriva del sanchismo’. Esa sintonía de fondo revela una lectura estratégica compartida: el apoyo del ex presidente refuerza al PP en su flanco más institucional sin alterar la autonomía de Feijóo, que ya ha demostrado en otras ocasiones su capacidad para marcar distancias con el aznarismo cuando ha sido necesario, especialmente en asuntos europeos y de política exterior.

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En las filas territoriales, algunos barones ven en el discurso de Aznar un síntoma de unidad generacional. El presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, ha destacado en privado que el llamamiento a la ‘moderación’ es un recordatorio útil para quienes, dentro del propio PP, abogan por un giro más duro hacia Vox.

Aznar no ha hablado hoy solo para la élite del Club de Madrid: ha trazado la frontera entre un PP que aspira a gobernar con solvencia y un Gobierno que, según sus palabras, ‘presume de incompetencia’ para ocultar la corrupción.

El Eje del Poder Popular

El discurso de Aznar en Cibeles no es un hecho aislado; es la pieza que le faltaba a Génova para completar un mensaje que llevaba semanas construyendo en el Congreso y en las Cámaras. La reivindicación de la moderación como doctrina popular —frente a la radicalidad de Sánchez y al populismo de Vox— sitúa al PP en el centro de un tablero político cada vez más polarizado. Es una opción arriesgada, como ya demostró el revés electoral de 2019, pero que cuenta con un aliado inesperado: la propia incompetencia del Gobierno, que cada semana ofrece un nuevo escándalo que hace insostenible el argumento de la normalidad.

En clave territorial, el mensaje de Aznar conecta directamente con la gestión de las comunidades gobernadas por el PP, donde la moderación fiscal y la defensa del estado autonómico —tan maltratado, a su juicio, por el Ejecutivo— se venden como modelo de estabilidad. Madrid, Andalucía, Galicia o Murcia pueden presentarse ahora como contrapesos institucionales frente a un Gobierno central ‘de espaldas a la honestidad’. No es casualidad que la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, celebrara hace solo unas semanas una cumbre con empresarios en la que reivindicó la ‘solvencia’ como antídoto contra el ‘coma presupuestario’ al que aludía Aznar este miércoles.

Sin embargo, el riesgo para el PP es doble. Por un lado, el Gobierno tratará de reeditar la estrategia de 2019, asociando a Feijóo con el ‘pasado aznarista’ para movilizar al electorado de izquierdas. Por otro, Vox puede utilizar las palabras del ex presidente para acusar al PP de tibieza y de mantenerse en un ‘centro derecha’ que, a su juicio, es insuficiente para combatir al socialismo. La próxima cumbre de barones populares, prevista para julio, medirá si la doctrina de la moderación es capaz de mantener unidas a las distintas sensibilidades del partido.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: La moderación es la única vía para la regeneración democrática y para devolver la confianza a los ciudadanos, frente a un Gobierno que ‘presume de incompetencia’ para esconder la corrupción.
  • Protagonista: José María Aznar (ex presidente del Gobierno y referente histórico del PP).
  • Próximo hito: La cumbre de presidentes autonómicos del PP, que se celebrará en julio y en la que se debatirá la estrategia de oposición para el nuevo curso político.