El Senado aprueba con el apoyo de Vox la moción del PP que exige elecciones

La moción, que incluye un punto explícito para disolver las Cortes, obtuvo 145 votos a favor. Junts no votó y el PNV se opuso.

El Senado ha aprobado con el apoyo de Vox la moción del PP que exige a Sánchez convocar elecciones.

Por qué Vox respalda la exigencia de elecciones

El voto de los dos senadores de Vox no fue una sorpresa. La formación lleva desde el inicio de la legislatura insistiendo en que la única salida al bloqueo político es la convocatoria anticipada de elecciones. El texto de la moción, aprobado con 145 votos a favor, contiene cinco puntos que Vox comparte en su totalidad. El primero censura la anomalía de no haber realizado ni un Debate del Estado de la Nación ni haber aprobado unos Presupuestos Generales del Estado. El segundo constata que el Congreso ha producido “el menor número de iniciativas legislativas en 33 meses de todas las legislaturas del actual período democrático”. El tercero y el cuarto vinculan la debilidad del Gobierno con los casos de “presunta corrupción” que cercan al presidente. Y el quinto, el más explícito, insta al jefe del Ejecutivo a proponer la disolución de las Cortes. Para Vox, cada uno de estos puntos es un reflejo de la realidad que denuncian a diario en la Cámara Baja.

“No es un apoyo al Partido Popular, es un apoyo a la exigencia de que los españoles vuelvan a hablar en las urnas”, resumen fuentes de la dirección nacional consultadas por Moncloa.com. En la sede de Bambú subrayan que la moción del Senado, aunque carece de efectos jurídicos, tiene un valor político innegable: demuestra que la mayoría de la Cámara Alta considera agotada la legislatura. La formación que preside Santiago Abascal aprovecha también para recordar que el veto del PSOE y Sumar en el Congreso impidió que ese mismo debate se diera donde más duele: en la Cámara de representación popular. “El bloqueo a esta moción en el Congreso es la prueba de que Sánchez teme a la calle”, añaden las mismas fuentes.

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Qué alcance tiene la moción y cómo reaccionan otros grupos

Aunque la moción carece de fuerza de ley, su aprobación en el Pleno del Senado supone un aldabonazo político. La portavoz del PP, Alicia García, defendió la iniciativa como “una moción en defensa de la democracia”, y subrayó que “el tiempo de Pedro Sánchez se ha acabado”. El debate evidenció la fractura del bloque de investidura: Junts, representado por Eduard Pujol, reconoció que coinciden en pedir elecciones, pero reprochó al PP su pasado en Cataluña y le acusó de ser “incapaz de hacer amigos”. El PNV votó en contra, dejando al Gobierno sin aliados en esta votación.

Más allá de los discursos, el dato relevante es que el Senado se ha convertido en el foro donde la oposición hace visible su mayoría. Los 145 votos a favor, de los populares y de Vox, contrastan con los 253 senadores que acudieron a votar, lo que indica que casi un 57 % del Pleno respaldó la moción. El efecto inmediato es acorralar al Ejecutivo en un momento de máxima debilidad, con frentes judiciales abiertos y sin capacidad para aprobar leyes de calado.

El Senado se ha convertido en la tribuna desde la que PP y Vox urgen el fin del ciclo de Sánchez. Sin efectos legales, pero con un mensaje político ineludible.

La estrategia de Vox: presionar al PP sin diluir su propio perfil

El voto favorable de Vox en el Senado no es un cheque en blanco al PP. La formación de Abascal lleva meses exigiendo a los populares que asuman un papel de oposición más contundente, y esta moción encaja en esa estrategia. Al respaldar una iniciativa que el PP ha impulsado como principal partido de la oposición, Vox demuestra que está dispuesto a sumar en los gestos que fuerzan el desgaste del Gobierno, pero sin ceder un ápice en su autonomía política. Es un movimiento de pinza: presiona por la derecha mientras mantiene la presión para que el PP no pacte con el PSOE en asuntos clave.

La maniobra tiene también una lectura electoral. Con los sondeos que apuntan a una pugna reñida entre populares y voxistas por el voto más conservador, cada coincidencia entre ambas fuerzas sirve para que Vox subraye que solo ellos son la oposición real. “Si el PP quiere elecciones, que demuestre que está dispuesto a forzarlas de verdad”, se interpreta en el entorno de Bambú. La moción del Senado es un paso, pero la dirección de Vox recuerda que la investidura de Feijóo fracasó precisamente por falta de apoyos y que no habrá reedición de los gobiernos autonómicos sin condiciones claras. El partido se asegura así de que cada gesto compartido quede leído como un aval a su propia línea, no como una subordinación.