EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Al Partido Popular de Cataluña y al tablero político catalán de cara a las generales de 2027.
- ¿Cuándo ocurre? El congreso arranca hoy, sábado 27 de junio de 2026, en el Hotel Grand Marina del WTC de Barcelona. Alejandro Fernández será reelegido presidente.
- ¿Qué cambia hoy? El PP escenifica un cierre de filas interno y traza una hoja de ruta para obtener 100.000 votos más en Cataluña, claves para que Feijóo logre la Moncloa en 2027.
El Partido Popular de Cataluña celebra este fin de semana su primer congreso en ocho años con una imagen de unidad inédita entre sus familias locales y con la dirección nacional. Alejandro Fernández será reelegido presidente sin oposición y con el respaldo explícito de Alberto Núñez Feijóo, en una maniobra que busca consolidar la vía catalana hacia la Moncloa en 2027.
El fin de la hostilidad: de ‘A calzón quitao’ a la reconciliación con Génova
La relación entre Fernández y Feijóo no siempre fue cordial. Tras las elecciones generales de 2023, el acercamiento del líder gallego a Junts —sin consultar al PP catalán— provocó un mosqueo que el líder catalán no disimuló. Aquel movimiento, pilotado por Miguel Tellado, fue percibido como una desautorización en la calle Génova y llegó a poner en riesgo su continuidad.
Fernandez, que entonces contaba con solo tres escaños en el Parlament, supo convertir su debilidad en fortaleza. Las elecciones catalanas de 2024 le dieron un resultado que multiplicó por cinco su representación, y meses después publicó ‘A calzón quitao’, un libro incómodo para las direcciones del PP. Sin embargo, logró el compromiso de Feijóo de que sería tenido en cuenta y, según fuentes internas, el líder gallego está ahora convencido de cerrar filas en torno a él.
Esa reconciliación se ha ido cociendo a fuego lento, con un Fernández que ha seducido al resto de barones territoriales con un cierto laissez-faire y un Tellado que ha actuado como puente. La imagen de este sábado, con ambos líderes juntos en el Hotel Grand Marina del WTC de Barcelona, simboliza el fin de una guerra interna que durante meses mantuvo en vilo al PP catalán.
La incógnita del número dos y los equilibrios internos
La principal incertidumbre no está en la presidencia, sino en la secretaría general. Hasta ahora la ostenta Santi Rodríguez, diputado en el Congreso, pero todo indica que habrá relevo. A principios de semana se dio por hecho que Juan Fernández, portavoz en el Parlament y próximo a Xavier García Albiol, sería el elegido. Sin embargo, esa designación implicaría dejar la portavocía parlamentaria a Lorena Roldán, una figura demasiado afín a Alejandro Fernández, lo que generaría un desequilibrio.
La secretaría general determinará si el PP catalán camina hacia un liderazgo unipersonal o hacia un reparto que integre las distintas familias del partido.
La duplicidad de cargos está prohibida orgánicamente, y el líder de los populares se ve obligado a cuadrar las piezas para no desatar tensiones internas. El desenlace se conocerá este fin de semana, pero fuentes conocedoras de la negociación indican que el nombre definitivo aún no está cerrado. Será un cargo que, en la práctica, evidenciará los equilibrios territoriales del nuevo PP catalán.
Cataluña como llave de la Moncloa: los 100.000 votos necesarios
El objetivo real del congreso trasciende las siglas. Feijóo está convencido de que su aterrizaje en la Moncloa en 2027 pasa por obtener un buen resultado en Cataluña. En 2023, los populares cosecharon algo menos de 500.000 votos, una cifra insuficiente que les dejó con seis escaños. Para alcanzar la mayoría de gobierno, según cálculos internos, necesitan sumar alrededor de 100.000 papeletas más, lo que se traduciría en 8 o 9 diputados, acercándose a los once que logró Mariano Rajoy en 2011.
La diferencia es clave. Con ocho o nueve escaños, el PP podría forzar un acuerdo con Vox en el que la distancia entre ambos permitiría un gobierno en solitario, escenario preferido por Génova frente a una coalición. En cambio, si se quedan en seis, la dependencia de los de Abascal sería total. De ahí la urgencia de engrasar la maquinaria en Cataluña.
En su contra juega una cierta incapacidad de Feijóo de conectar con la sociedad civil catalana. Su reciente paso por las jornadas del Cercle d’Economia no logró entusiasmar al empresariado, que le reprocha falta de propuestas en financiación autonómica. Aún así, en el PP confían en que el liderazgo renovado de Fernández pueda abrir esa puerta.
La ponencia política que se aprobará en el congreso, redactada por el ideólogo Juan Milián, marca la línea: ‘que Cataluña vuelva a liderar España y Europa‘. Incluye propuestas alineadas con Génova: más recursos para los Mossos d’Esquadra, tolerancia cero a la okupación, bajada de impuestos, libertad lingüística y educación gratuita de 0 a 3 años. También reclama que el Gobierno central ejecute las inversiones estatales necesarias en Cataluña y que el nuevo modelo de financiación se acuerde entre todas las comunidades autónomas, no de manera bilateral.
El congreso arranca este sábado con la clausura prevista para el domingo. Más allá de los nombres, lo que se escenifica en el Hotel Grand Marina es la apuesta definitiva de Feijóo por Alejandro Fernández como su principal carta en Cataluña. La meta: los 100.000 votos que, según sus cuentas, abren la puerta de la Moncloa.
