Tellado exige la dimisión de Marlaska en el Senado tras admitir que sabía de las reuniones con Leire Díez

Tras el reconocimiento del ministro del Interior ante la Cámara Alta, el secretario general del PP le acusa de cambiar de versión y de proteger al 'One'. 'Váyase', reclama Tellado, en un nuevo capítulo del escándalo sobre las relaciones de Interior con la exmilitante socialista.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El ministro del Interior ha reconocido ante la comisión de investigación del Senado que conocía las reuniones de la directora de la Guardia Civil con Leire Díez, después de haberlo negado durante un mes.
  • ¿Quién está detrás? Miguel Tellado, secretario general del PP, ha liderado el ataque desde la Cámara Alta y ha exigido públicamente su dimisión.
  • ¿Qué impacto tiene? La presión política sobre el Gobierno se intensifica mientras el partido mayoritario en el Senado mantiene viva la investigación para aclarar la influencia de ciertos ‘fontaneros’ del PSOE en instituciones sensibles.

Miguel Tellado ha exigido este lunes en el Senado la dimisión de Fernando Grande-Marlaska después de que el ministro admitiera que la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, sí le informó de algunos encuentros con Leire Díez, exmilitante del PSOE y figura clave en la trama conocida como ‘fontanería’. El secretario general del PP lanzó un mensaje directo al titular de Interior: «Cumpla por una vez con los españoles y váyase».

La comparecencia de Marlaska ante la comisión de investigación de la Cámara Alta, controlada por el Grupo Parlamentario Popular, ha sido el escenario de un nuevo giro en el relato oficial. Hace apenas un mes, el ministro aseguró que la directora de la Guardia Civil no había mantenido ninguna reunión «con ninguna persona, ni con Leire o cualquier otra, en términos de ningún tipo». Este lunes, sin embargo, reconoció que sí fue informado de, al menos, un encuentro de carácter privado.

Choque en la comisión: del «no hubo reuniones» a «eran privadas»

Tellado reaccionó con dureza en la red social X: «Marlaska desmiente a Marlaska». El número dos del PP acusó al ministro de cambiar de versión «tan rápido como se van destapando sus mentiras» y añadió que «a este paso habrá más versiones de los contactos con la fontanera que del avión de Delcy». La referencia al caso Delcy —el encuentro de la vicepresidenta venezolana en el aeropuerto de Barajas en 2020— subraya la estrategia popular de vincular el actual escándalo con otras controversias del Gobierno.

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Marlaska, por su parte, intentó justificar la contradicción argumentando que los encuentros de la directora con Díez eran de índole personal. «No tenía por qué saberlo —afirmó— porque la directora no me tiene que hacer ningún comentario sobre sus encuentros con ningún militante del partido o amistad, siempre que no tengan relación con el objeto de su función». Una explicación que no convenció a la oposición: la senadora de UPN, María Caballero, le reprochó las versiones cambiantes y le preguntó por qué mantenía a González al frente del Instituto Armado.

Tellado: «Deje de hacer el ridículo y de proteger al One»

Desde la bancada popular, la exigencia de dimisión fue el mensaje central. Miguel Tellado fue más allá al apuntar directamente a la presunta protección que el ministro dispensa al presidente del Gobierno, al que los populares apodan «el One». «Deje de proteger al One y cumpla por una vez con los españoles. Váyase», reiteró. La expresión, repetida en los pasillos del Senado, resume el argumentario que el PP ha desplegado en plena ofensiva parlamentaria para mantener el foco sobre las presuntas injerencias de los llamados «fontaneros» del PSOE en las instituciones del Estado.

El cambio de versión del titular de Interior en apenas un mes no es un detalle menor: es la prueba de que la verdad parlamentaria avanza cuando la oposición logra forzar la comparecencia de los responsables políticos.

Marlaska rechazó cualquier ocultación y defendió la honorabilidad de la directora general: «No engañó a nadie; otra cosa son las conclusiones que usted pueda sacar». Insistió en que mantiene «intacta» su confianza en Mercedes González y negó tener «el más mínimo indicio de lo contrario». Sin embargo, la sensación en la Cámara Alta es que el ministro ha quedado políticamente tocado a las puertas del verano.

La comisión de investigación del Senado, constituida con los votos del PP —que goza de mayoría absoluta en la Cámara Alta—, continuará sus trabajos en las próximas semanas. Está previsto que cite a otros cargos del Ministerio del Interior y de la propia Guardia Civil. El Grupo Parlamentario Popular ya ha anunciado que solicitará la comparecencia de la directora general para que aclare ante los senadores el contenido exacto de esas reuniones y si hubo transmisión de información sensible.

El Eje del Poder Popular

Lo ocurrido este lunes en el Senado refuerza la estrategia de Génova de utilizar su mayoría en la Cámara Alta como palanca de fiscalización. La comisión sobre el «caso Leire Díez» se ha convertido en un instrumento de presión que va más allá del episodio concreto: sirve para mantener viva la narrativa de que el Gobierno oculta información y para proyectar una imagen de alternativa institucional sólida frente a los escándalos que salpican a Moncloa.

Desde el punto de vista territorial, la reacción no se ha hecho esperar. Barones como Isabel Díaz Ayuso y Juanma Moreno ya han respaldado públicamente el envite de Tellado. «El ministro que miente a la Cámara no puede seguir ni un minuto más», resumió un portavoz del PP andaluz. El cálculo de Génova es que este escándalo, al igual que otros anteriores, debilita la ya precaria mayoría parlamentaria del Gobierno y amplía la brecha de credibilidad entre Sánchez y los ciudadanos.

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El riesgo para el PP, no obstante, es que la comisión derive en un cruce de declaraciones sin consecuencias prácticas. Sin embargo, fuentes del Grupo Parlamentario Popular consultadas por Moncloa.com aseguran que disponen de documentación adicional que «obligará a matizar varias afirmaciones del ministro». De confirmarse, el caso podría tener recorrido judicial y no solo político. Mientras tanto, la presión popular no decae: la dimisión de Marlaska se ha convertido en una nueva línea roja para el principal partido de la oposición.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: Desgaste del Gobierno central frente a una oposición que defiende la limpieza institucional con hechos, no con discursos.
  • Protagonista: Miguel Tellado (secretario general del PP).
  • Próximo hito: Nueva sesión de la comisión de investigación en el Senado, prevista para la segunda semana de julio, en la que se espera la comparecencia de la directora de la Guardia Civil.