Maheso crece un 8% y prepara inversiones de 28 millones para ampliar su planta en Cataluña

La compañía de alimentación congelada facturó 172 millones en 2025, un 8,2% más, y está presente en 40 países. Su plan estratégico prevé alcanzar los 300 millones en 2030, apoyado en la nueva factoría de Soria y la modernización de Montcada i Reixac.

Maheso, el fabricante catalán de congelados con sede en Montcada i Reixac, ha cerrado el ejercicio 2025 con una facturación de 172 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 8,2% respecto al año anterior. La compañía, que en 2024 se había estancado, recupera el impulso y ya perfila un plan inversor de 28 millones de euros para 2026 con el que acelerar su capacidad productiva en Cataluña y en la nueva planta de Garay (Soria).

El regreso al crecimiento que constata Maheso tiene una de sus claves en la internacionalización. La empresa está presente en 40 países y la exportación representa ya el 20% de sus ingresos, con especial fuerza en mercados de Europa, Latinoamérica y el norte de África. En paralelo, la firma no ha desglosado el beneficio correspondiente a 2025, aunque en 2024 obtuvo un resultado neto atribuido de 7,4 millones de euros.

Un negocio que vuelve a crecer tras un 2024 plano

El pasado ejercicio Maheso facturó 172 millones de euros, 16 millones más que los 159 millones del año precedente, cuando la compañía reconoció un estancamiento en sus cuentas. El dato de 2025 respalda la hoja de ruta de David Aldea, consejero delegado de la compañía de capital familiar, que aspira a alcanzar 300 millones de euros en 2030 con el plan estratégico lanzado el año pasado.

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“La fábrica de Soria va a marcar un antes y un después para la compañía y nos dota de la capacidad necesaria para afrontar con garantías los próximos años”, asegura Aldea. Las cuentas de la empresa indican que las inversiones ejecutadas en 2025 sumaron 20,3 millones de euros, principalmente para avanzar en la construcción de la nueva factoría soriana y para modernizar las instalaciones de Montcada i Reixac.

El giro industrial: 28 millones para consolidar dos plantas

Maheso ha reservado para este 2026 un presupuesto de 28 millones de euros en inversiones que se repartirán entre las dos fábricas. El mayor hito será la puesta en marcha de la planta de Soria, una instalación que la compañía considera clave para duplicar la capacidad de producción hasta las 5.000 toneladas anuales en 2030. Al mismo tiempo, se acelerará la modernización de la factoría catalana, donde se concentran las líneas de croquetas, churros y aperitivos que han convertido a Maheso en una referencia de la alimentación congelada.

La llegada de la fábrica de Soria no solo amplía la producción; sitúa a Maheso en disposición de pelear por un mercado internacional que ya le aporta uno de cada cinco euros de facturación.

Innovación y alianzas como palanca de crecimiento

La compañía ha apostado también por nuevos desarrollos para ganar músculo en hostelería y restauración. En 2025 lanzó Signature, una gama prémium para el canal Horeca, y unos churros rellenos en alianza con Idilia, el fabricante de Nocilla. Ambas iniciativas forman parte de una estrategia que busca elevar el valor añadido de sus productos y acercar las ventas a un público joven sin abandonar la capilaridad que le da la distribución en supermercados.

El sector de la alimentación congelada en Cataluña registró en 2025 una expansión similar a la de Maheso, según los datos provisionales de la patronal, lo que sugiere que la firma ha sabido acompañar la demanda de productos preparados y la normalización del consumo fuera del hogar. No obstante, la elevada inversión industrial que asume este año plantea un reto financiero: la compañía deberá gestionar un alza de costes energéticos y de materias primas sin deteriorar los márgenes, mientras acelera la puesta a punto de la nueva fábrica.

El plan estratégico hasta 2030 contempla un aumento de la producción de 5.000 toneladas, pero expertos del sector señalan que el calendario es exigente. Maheso cuenta, eso sí, con la experiencia de haber modernizado sin sobresaltos la planta de Montcada i Reixac y con un equipo directivo que mantiene el foco en la eficiencia operativa. Lo que ocurra este año con el despliegue industrial determinará si la empresa puede mirar a los 300 millones de euros como una meta realista.