EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Diana Morant, ministra de Ciencia y secretaria general del PSPV, oficializó este jueves su candidatura a las primarias para la presidencia de la Generalitat Valenciana.
- ¿Quién está detrás? La candidatura, sin rival interno, fue anunciada en la sede del partido con los secretarios provinciales y la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé.
- ¿Qué impacto tiene? Morant compatibilizará su cargo en el Gobierno de España de momento y se distancia de las experiencias de María Jesús Montero en Andalucía y Pilar Alegría en Aragón, que retrasaron su salida.
La ministra de Ciencia y secretaria general del PSPV, Diana Morant, oficializó ayer su candidatura a las primarias para la presidencia de la Generalitat Valenciana con un acto de unidad en la sede del partido. Acompañada de los secretarios provinciales y de la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, la líder socialista dejó claro que, por ahora, piensa compatibilizar su condición de ministra con la carrera autonómica. «Volveré a mi tierra, de la que no me he ido nunca», afirmó, pero enseguida matizó: «De momento, como ministra en cualquier Consejo de Ministros hago más por los valencianos que Juanfran Pérez Llorca en toda la legislatura».
La frase condensa el doble mensaje que Morant quiere instalar. De un lado, la utilidad de mantenerse en el Gobierno central mientras construye su perfil electoral. Del otro, la comparación directa con el candidato del PP, al que ya señala como el rival a batir. «Sigo siendo ministra porque me siento útil», insistió, sin concretar cuándo será el día de su salida del Ejecutivo de Pedro Sánchez. Para ilustrar esa utilidad, Morant puso como ejemplo las ayudas a mujeres víctimas de violencia de género: «El presupuesto de la Generalitat solo incluye la partida del Gobierno de España», zanjó.
Una candidatura sin rival interno y con los deberes hechos
La puesta en escena del acto en la sede del PSPV quiso ser una exhibición de unidad. Morant no tiene adversario en las primarias, y la presencia de los líderes provinciales buscaba alejar el fantasma de las divisiones internas que han lastrado al socialismo valenciano en otras etapas. Esa cohesión es el primer argumento que la candidata esgrime para diferenciarse de los batacazos electorales que sufrieron otras ministras del PSOE en sus respectivas autonomías. «En el PSPV hemos sabido hacer el trabajo, estamos unidos y tenemos a nuestros líderes como Joan Lerma y Ximo Puig dando la cara por el partido», subrayó, en una alusión velada a la ausencia de Susana Díaz en la campaña andaluza.
Morant quiere demostrar que ser ministra no es un lastre electoral y que la marca Sánchez puede arropar sin quemar.
El Gobierno como plataforma, no como lastre
Morant no elude la etiqueta de «sanchista» en un momento en que el desgaste por los casos de corrupción golpea al PSOE. Al contrario, la reivindica como activo. La diferencia, según fuentes socialistas, es que la ministra lleva meses pisando territorio valenciano y que, a diferencia de María Jesús Montero y Pilar Alegría, que apuraron su marcha del Gobierno, Morant está convencida de que «hablamos de circunstancias distintas y territorios diferentes». En Andalucía y Aragón, el retraso en dejar los ministerios fue leído como dependencia del poder central y restó autenticidad a las candidaturas. Morant, en cambio, quiere convertir su continuidad en el Ejecutivo en un signo de fortaleza. «Aquí el PP no roza la mayoría absoluta como en Andalucía», recordó la líder del PSPV, apuntando a un escenario más favorable.
La ministra también lanzó un guiño a Compromís, socio preferente en cualquier futura mayoría de izquierdas. Valoró que la coalición valencianista «vive un muy buen momento y tiene una oportunidad de ser la gran fuerza aglutinadora del voto que no se tiene que quedar en casa». Un mensaje que busca contrarrestar el avance que algunas encuestas pronostican para el partido de Joan Baldoví y que podría poner en riesgo la hegemonía del PSPV en el bloque progresista.
El Escenario Valenciano
La oficialización de la candidatura de Morant llega en un momento en que el PSOE solo ve posibilidades reales de recuperar la Generalitat Valenciana en las elecciones de mayo de 2027. La dirección federal considera que en la Comunitat Valenciana sí hay «pulsión de cambio», frente a otros territorios donde el viento sopla en contra. La razón principal, según el análisis socialista, es que el PP de Carlos Mazón no alcanza la mayoría absoluta y necesita el apoyo de Vox, un pacto que puede movilizar al electorado progresista. La polarización que genera esa coalición, unida a un PSPV unido, dibuja un escenario propicio para la alternancia.
A nivel nacional, la candidatura de Morant supone la primera vez que un ministro en activo aspira a presidir una autonomía desde que Pilar Alegría y María Jesús Montero protagonizaran sendos fracasos. La lectura que hace Ferraz de esas experiencias es que el «efecto arrastre» del Gobierno central no es suficiente y que solo una implantación territorial sólida y una candidatura creíble pueden doblar la curva. Morant, como exalcaldesa de Gandia y con una trayectoria más pegada a la gestión local, ofrece un perfil distinto. Su apuesta es que el tiempo que permanezca en el Ministerio sirva para visibilizar inversiones y proyectos en la Comunidad Valenciana y no para alimentar la imagen de distanciamiento. En los próximos meses, la pregunta será si ese equilibrio aguanta hasta la primavera de 2027 o si el calendario electoral acaba forzando su salida antes de lo previsto.
Ficha del Caso
- El caso: Diana Morant, ministra de Ciencia y líder del PSPV, formaliza su candidatura a las primarias para la presidencia de la Generalitat Valenciana y defiende que su doble condición de ministra y candidata no es un lastre electoral.
- Datos importantes: La candidatura no tiene rival interno y se presenta con los líderes provinciales como aval de unidad. Morant compara su estrategia con la de María Jesús Montero y Pilar Alegría, que sufrieron derrotas en Andalucía y Aragón tras retrasar su salida del Gobierno.
- Resumen: Morant busca convertir su gestión ministerial en un activo y cuenta con un PSPV cohesionado como principal baza para intentar recuperar la Generalitat en un contexto nacional adverso para el PSOE.
