Málaga se ha convertido en la provincia andaluza con más solicitudes en el proceso extraordinario de regularización de inmigrantes impulsado por el Gobierno central, con 39.899 peticiones registradas hasta el 30 de junio. La cifra supone casi una de cada cuatro de las 161.557 solicitudes presentadas en Andalucía y coloca a la provincia costasoleña como la sexta del país en volumen de trámites.
A nivel nacional, el proceso ha acumulado más de 1,17 millones de expedientes, aunque solo se han materializado 11.000 regularizaciones efectivas hasta la fecha. Andalucía, con el 14% del total estatal, ocupa el cuarto lugar por volumen de solicitudes, por detrás de Cataluña (257.602), Madrid (202.424) y la Comunidad Valenciana (167.286).
Málaga, líder autonómico y sexta provincia de España
Dentro de la comunidad autónoma, tras Málaga se sitúa Sevilla (33.690), Almería (32.638), Granada (16.629), Cádiz (11.641), Huelva (10.359), Córdoba (9.951) y Jaén (6.750). La diferencia entre el primer y el último escalón refleja el peso demográfico y económico de cada provincia: Málaga, con un tejido productivo basado en el turismo, la construcción y los servicios, concentra una de cada cuatro peticiones.
En la clasificación nacional, la provincia de Málaga se sitúa en sexta posición, por detrás de Madrid (202.424 solicitudes, el 17,23% del total), Barcelona (192.195, el 16,36%), Valencia (cerca de 75.000, el 6,36%), Alicante (73.245, el 6,23%) y Murcia (45.242, el 3,85%). La ubicación de Málaga en el ranking coincide con su posición por población entre las provincias españolas, lo que sugiere una demanda proporcional al peso demográfico.
El procedimiento, abierto el 16 de abril y cerrado el 30 de junio, ha estado dirigido a dos colectivos. Por un lado, los solicitantes de protección internacional que hubieran presentado su solicitud antes del 31 de diciembre de 2025. Por otro, cualquier persona que a esa fecha llevara al menos cinco meses de residencia ininterrumpida en España, acreditada con documentos como el padrón o un contrato de alquiler. Se exigió también el certificado de antecedentes penales. La Administración dispone ahora de tres meses para resolver los expedientes, por lo que las primeras resoluciones se esperan antes de final de año.
Málaga no solo encabeza el ránking andaluz: sus 39.899 solicitudes la sitúan como la sexta provincia de España en un proceso que definirá el futuro laboral y social de la Costa del Sol.
El perfil del inmigrante: joven, colombiano o marroquí
Según datos del Ministerio de Inclusión, en Andalucía el origen mayoritario de los solicitantes es colombiano (23,8%), seguido del marroquí (20,3%) y el venezolano (8,6%). También destacan las comunidades senegalesa (7,7%), peruana (5,7%), paraguaya (5,6%), nicaragüense (4%), hondureña y argentina (ambas por encima del 3%) y argelina (2,1%). Un patrón que no difiere sustancialmente del nacional, donde Colombia (25,9%), Marruecos (13,3%) y Venezuela (11,8%) copan el podio.
Por sexo, el 58,2% son hombres y el 41,8% mujeres. En cuanto a la edad, casi un tercio (el 32,9%) tiene entre 25 y 34 años, el grupo más numeroso, seguido de quienes tienen entre 35 y 44 años (21,9%) y los jóvenes de 16 a 24 años (17,4%). Los menores de 15 años representan el 9,5%, mientras que los mayores de 45 suman algo más del 16%. Este perfil demográfico —joven, masculinizado y en edad de trabajar— anticipa el impacto que la regularización puede tener sobre el mercado laboral andaluz, especialmente en sectores con alta demanda de mano de obra.
Respecto al tipo de autorización, el 79,6% de las solicitudes en España corresponden al arraigo extraordinario (residencia superior a cinco meses), mientras que el 20,4% son de protección internacional. El proceso ha sido eminentemente telemático: el 83,2% de los trámites se cursaron por vía electrónica. En Málaga, se habilitaron 26 oficinas de Correos y dos sedes del Instituto Nacional de la Seguridad Social en la capital para la presentación física, con el apoyo de medio centenar de entidades sociales y sindicatos. El Ayuntamiento de Málaga tuvo un papel destacado: emitió 2.703 informes de vulnerabilidad y atendió positivamente 2.633 de ellos a través de sus doce centros de servicios sociales comunitarios.
La Lectura Andaluza
Más allá de las cifras, el proceso de regularización extraordinaria sitúa a Málaga y a Andalucía en el centro de la política migratoria. La provincia costasoleña no es solo un destino turístico de primer orden, sino también un polo de atracción para quienes buscan estabilidad y oportunidades laborales. La concentración de solicitudes en la franja de 25 a 34 años, precisamente la de mayor capacidad productiva, abre la puerta a una posible integración rápida en sectores como la hostelería, el comercio, el servicio doméstico o la agricultura, que en los últimos años han tenido dificultades para cubrir vacantes.
No obstante, la regularización masiva también plantea retos para los servicios públicos que gestiona la Junta de Andalucía —sanidad, educación, dependencia— y para la cohesión en los barrios con mayor presión habitacional. En Málaga, donde el mercado de la vivienda ya sufre tensiones, la incorporación de miles de nuevos vecinos exigirá una respuesta coordinada entre administraciones. La experiencia de procesos anteriores de regularización muestra que la integración laboral es más rápida cuando existe un tejido económico sólido, como es el caso de la Costa del Sol, pero requiere políticas activas de acompañamiento.
El calendario que maneja el Ministerio de Inclusión —resolver en tres meses— supone que antes de que termine 2026 se sabrá cuántas de estas casi 40.000 solicitudes en Málaga se traducen en autorizaciones de residencia. Para los andaluces, la cifra no es menor: cada resolución positiva significa un nuevo vecino con derechos y deberes, y por tanto, un impacto directo en la convivencia y en la economía local. Andalucía vuelve a demostrar que es una tierra de acogida, y Málaga lidera ese camino.

