Las claves de la propuesta para eliminar el voto por unanimidad en defensa de la UE: así afectaría a España

El documento, presentado ayer, plantea dos alternativas para superar el bloqueo de países como Hungría. El nuevo sistema podría otorgar a España un asiento permanente en una suerte de Consejo de Seguridad europeo.

La Unión Europea debate un cambio histórico en su modelo de decisiones de defensa. Un informe de la Fundación Alternativas, presentado ayer, propone eliminar el voto por unanimidad que exige el Consejo Europeo para adoptar posiciones comunes en política de seguridad y sustituirlo por un sistema de mayoría cualificada o por un directorio similar al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. El autor, Carlos Martí, advierte de que el actual mecanismo es el “talón de Aquiles” de la autonomía estratégica (la capacidad de la UE para actuar en este terreno sin depender de terceros) y que convierte en imposible una respuesta ágil ante crisis como las vividas en los últimos años, según ha recogido Europa Press.

El texto detalla que cada uno de los 27 jefes de Estado o Gobierno dispone de un veto de facto sobre cualquier decisión que no sea trivial. El ejemplo más citado es el de Hungría, que ha usado repetidamente esa prerrogativa para bloquear o diluir numerosas posiciones comunes relacionadas con Rusia o con suministros de armas.

La propuesta de la mayoría cualificada

Martí plantea en el documento una primera vía: aplicar un “voto mayoritario selectivo”, es decir, que sea específico para cada cuestión en la política común de seguridad y defensa. Esta fórmula podría incluir la delegación de ciertas decisiones a Estados o grupos de Estados concretos y revisar formatos ya existentes, como el E-3. La principal ventaja sería la flexibilidad, mientras que los inconvenientes señalados son las soluciones ad hoc “lentas”, la compartición de carga poco clara y la previsible falta de cohesión.

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El experto admite que los Estados más pequeños temen perder influencia si se impone un voto que pese según el tamaño demográfico o económico. Para muchos, la fórmula mayoritaria no resolvería ese recelo y podría legitimar la hegemonía de los grandes.

“La unanimidad hace imposible una posición común que vaya más allá del mínimo denominador”, resume el consultor en el estudio.

Un Consejo de Seguridad europeo con miembros permanentes

La segunda alternativa consistiría en crear una estructura nueva, un directorio que funcionase como un Consejo de Seguridad de la UE (UECS, por sus siglas en inglés). Este órgano estaría formado por los cinco Estados más grandes —Alemania, Francia, Italia, España y Polonia— como miembros permanentes, acompañados de otros seis países elegidos de manera rotatoria. La Presidencia del Consejo de la UE recaería siempre en uno de los no permanentes.

El diseño se inspira en el Consejo de Seguridad de la ONU, y se exigiría que los miembros permanentes estuvieran dispuestos a invertir en bienes comunes y a aceptar decisiones vinculantes. Según Martí, “las disputas y rivalidades serían menos paralizantes que las de Naciones Unidas”, aunque avisa de que no hay garantía plena de que los intereses nacionales converjan en temas decisivos.

El informe alerta de que este modelo conlleva un riesgo evidente: romper el principio de igualdad entre Estados miembro y exacerbar las fricciones con quienes quedarían fuera, si estos percibieran que sus intereses no están representados. Además, obligaría a una adaptación profunda de toda la arquitectura de la política exterior y de seguridad de la UE, desde el Comité Político y de Seguridad hasta el Servicio Europeo de Acción Exterior.

El impacto para España

Para España, la propuesta de cambio tiene un doble filo. Por un lado, si el directorio propuesto se hiciera realidad, España se sentaría como miembro permanente junto a las grandes potencias europeas, lo que aumentaría su peso institucional en las decisiones sobre defensa y le daría voz directa en crisis como la de Ucrania o en futuras misiones militares. Por otro lado, ese asiento llevaría aparejada una exigencia clara: mayor inversión en capacidades militares compartidas y una cesión de soberanía en el ámbito de la política exterior, algo que históricamente ha generado recelos en la opinión pública y en los equilibrios con la OTAN.

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El debate coincide con un momento en el que España está incrementando su gasto en defensa y participa en varios programas industriales europeos, aunque las rencillas entre Francia y Alemania que ya paralizaron el caza FCAS recuerdan que las disputas nacionales pueden frenar cualquier ambición común. La idea de un directorio con España como socio fijo, sin embargo, podría representar una oportunidad para que el país gane peso en la construcción de la autonomía estratégica europea.

Lo esencial

  • 📌 ¿Qué ha ocurrido? La Fundación Alternativas ha presentado un informe en el que plantea cambiar el sistema de unanimidad en la política de defensa de la UE por un voto mayoritario o un directorio con miembros permanentes, según ha informado Europa Press.
  • 👤 ¿Quiénes están implicados? El autor del informe, Carlos Martí, y los 27 Estados miembro, con Hungría como ejemplo habitual de país que ha utilizado el veto para bloquear decisiones comunes.
  • ⏭️ ¿Qué pasa ahora? La propuesta no es una iniciativa formal de la UE; se trata de un debate académico y político que podría influir en futuras revisiones de los Tratados, sin un calendario concreto.