Vox sube más de seis puntos en estimación de voto y se acerca al 20 %, según el sondeo de Ipsos para La Vanguardia. La proyección le asigna 64 escaños, 31 más que en 2023, y coloca al bloque de derechas a las puertas de los 200 diputados. Con el PSOE en claro retroceso, la encuesta dibuja un escenario de mayoría absoluta de PP y Vox que refuerza el giro a la derecha del electorado.
El Partido Popular obtendría 132 escaños —cinco menos de los que tiene hoy— mientras que Vox casi dobla su grupo parlamentario. La suma de ambos alcanza los 196 diputados, una cifra que supera la mayoría absoluta y deja a la izquierda con solo 123 (PSOE 111, Sumar 12). La derecha roza el 50 % de los votos, frente al 37 % del centroizquierda, y la participación prevista entre su electorado es del 80 %, diez puntos por encima de la del votante progresista.
Las claves del ascenso: fidelidad, transferencias y el voto joven
Los datos de fidelidad de voto que ha manejado Ipsos explican en buena medida la ventaja conservadora. Mientras el PSOE retiene solo al 63 % de sus votantes de 2023 y Sumar al 38 %, Vox conserva más del 86 % de su base. A eso se suma una capacidad de atracción de nuevos perfiles: el partido de Santiago Abascal recoge un 32 % de apoyos entre los abstencionistas y araña apoyos entre antiguos electores socialistas, populares e incluso de Sumar.
Por franjas de edad, el ascenso de Vox es especialmente intenso entre los menores de 34 años: con un 22 % de intención directa en ese tramo, se sitúa como primera fuerza, muy por delante del PP (14 %) y del PSOE (11 %). En el segmento de 35 a 54 años empata con el PSOE (15 %) y solo en los mayores de 55 el partido socialista conserva una ventaja clara. La tendencia apunta a que el relevo generacional juega a favor de la formación de Abascal.
Las transferencias desde Sumar son igualmente reveladoras. Uno de cada quince votantes de Yolanda Díaz se marcha ahora a Vox o al PP, en un goteo que evidencia el descontento con la izquierda y el atractivo del discurso de mano dura en inmigración y seguridad. La encuesta confirma que la derecha moviliza a más de 12 millones de electores frente a los 8,5 millones de la izquierda, un vuelco que recuerda a las mayorías absolutas de 2000 y 2011.
Cada vez que la izquierda se debilita y el PP se estanca, Vox encuentra un espacio para crecer sin techo: la encuesta de Ipsos es la foto más nítida de ese proceso.
Repercusiones en el tablero político: el Gobierno, en minoría y la derecha al acecho
Con casi 200 escaños al alcance, el bloque PP-Vox estaría en disposición de formar Gobierno sin depender de nacionalistas. La encuesta de Ipsos deja además en evidencia la dificultad del PSOE para recomponer una mayoría alternativa: la desaparición de Podemos del Congreso y el desplome de Junts —que pierde cuatro de sus siete escaños— restan opciones al presidente Sánchez.
El sondeo sitúa a Aliança Catalana como tercera fuerza en Cataluña y empatada con Junts en escaños, un factor que Vox interpreta como «el agotamiento del independentismo clásico y el ascenso del soberanismo identitario». En paralelo, el PP sufre su propia paradoja: aunque sigue siendo el partido más votado, su estancamiento aumenta la dependencia de Vox para cualquier futura investidura.
Un 46 % de los españoles pide ya un adelanto electoral, según el mismo estudio, y el apoyo a una moción de censura de Feijóo se limita a un exiguo 7 %. La mayoría de los votantes de PP y Vox apuesta por acortar la legislatura, mientras que el 70 % de los electores de izquierda prefiere agotarla. Esa presión social añade incertidumbre al calendario político.
La estrategia de Vox: consolidarse como alternativa real al PP
El ascenso de Vox está en línea con una hoja de ruta calculada: endurecer el discurso en inmigración, seguridad y defensa de la unidad nacional para marcar perfil propio frente al PP. La dirección del partido observa en los datos de Ipsos la validación de esa apuesta. Las transferencias de voto desde la abstención y desde electores desencantados con el PP confirman que la estrategia de polarización por la derecha está funcionando.
No hay precedente en España de un partido que, en tan solo un ciclo electoral, pase de 33 a 64 escaños sin haber gobernado, lo que convierte a Vox en el fenómeno más dinámico del arco parlamentario. La encuesta refuerza su posición negociadora ante el PP y sitúa a Santiago Abascal como un actor imprescindible para cualquier mayoría alternativa al socialismo.
La lectura es clara: la derecha crece, pero lo hace a dos velocidades. Mientras el PP se desgasta por su ambigüedad, Vox capitaliza el voto del descontento y se erige en la única fuerza que representa un giro real en inmigración y fiscalidad. Si la tendencia se mantiene, la próxima campaña electoral tendrá a Vox como protagonista y al PP en la tesitura de elegir entre pactar con la formación de Abascal o repetir el bloqueo que beneficia a Sánchez.

