El soterramiento de la A-5 en Madrid convierte su tierra en colinas-mirador: el Paseo Verde encara su recta final

El Ayuntamiento ha iniciado el vaciado de 170.000 m³ de tierra extraídos de las obras para cubrir el túnel y levantar tres colinas-mirador. El tráfico rodado en superficie desaparecerá entre 2027 y 2028, cuando el nuevo Paseo Verde del Suroeste esté completamente terminado.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Vecinos de Lucero, Aluche, Las Águilas, Campamento y todo el distrito de Latina. La obra devuelve la conexión con Casa de Campo y Madrid Río.
  • ¿Cuándo ocurre? El túnel subterráneo abrirá a finales de 2026; el Paseo Verde sobre la losa estará terminado entre 2027 y 2028.
  • ¿Qué cambia hoy? A partir de julio de 2026, las colinas provisionales de tierra empiezan a reducirse. En septiembre, los tres enlaces —Batán, Los Yébenes y Boadilla— quedarán cubiertos por completo.

A 18 metros de altura y con las botas llenas de arena, la perspectiva de Latina cambia. Desde una de las colinas provisionales de tierra, se palpa la magnitud de una obra que devolverá a los vecinos el espacio público tras más de medio siglo de fractura. El soterramiento de la A-5 entra en su recta final: los 170.000 metros cúbicos de tierra extraídos de los túneles ya no son un residuo, sino la base de tres colinas-mirador que estructurarán el futuro Paseo Verde del Suroeste.

De residuo a recurso: la metamorfosis de la tierra

El Ayuntamiento ha comenzado este mes a vaciar los 170.000 metros cúbicos de tierra acumulados en la antigua parcela de Iberdrola, un solar de 20.000 metros cuadrados que duplica la Plaza Mayor. Ese material, extraído de las entrañas del túnel, se extiende ya sobre la losa superior del soterramiento en los puntos de Batán, la calle de Los Yébenes y la carretera de Boadilla. La operación, que suma más de 400 millones de euros de inversión total, persigue cubrir con un metro de tierra las viejas rampas y enlaces que durante décadas partieron el distrito.

Los trabajos de colmado avanzan de forma coordinada, en la superficie. En Batán ya se han colocado las vigas y en Boadilla el extendido ha comenzado esta misma semana. A partir de agosto, las máquinas se centrarán en la losa inferior, los cuartos técnicos y la instalación de paneles informativos e iluminación. El soterramiento reducirá en un 90% la contaminación del tráfico rodado de los más de 80.000 vehículos diarios que ahora cruzan a cielo abierto.

Publicidad

La cicatriz que desaparece: qué ganan los barrios del sur

La autovía del Suroeste, inaugurada en 1968, separó como un tajo los barrios de Lucero, Aluche y Las Águilas de Campamento y la Casa de Campo. Las pasarelas de hormigón y los pasos subterráneos oscuros eran la única forma de cruzar. Ahora, el soterramiento va a coser esa herida histórica. El nuevo Paseo Verde del Suroeste será un eje continuo de 3,2 kilómetros que conectará Madrid Río, la Casa de Campo y la Cuña Verde de Latina, devolviendo más de 20 hectáreas de espacio público a los vecinos.

Las tres colinas, que al final del proceso medirán 6 metros de altura, tendrán usos diferenciados. La colina norte incorporará un circuito de bicis y patines y un parque para patinar; la oeste, un mirador hacia la Casa de Campo; y la sur, una zona de biodiversidad con merenderos y árboles trasplantados. «Será un auténtico pulmón verde para el suroeste, algo que los vecinos llevamos reclamando desde hace décadas», apuntan fuentes vecinales.

El soterramiento no solo es ingeniería; es la oportunidad de reparar medio siglo de aislamiento y devolver la ciudad a sus vecinos.

Lo que el Ayuntamiento no ha detallado: plazos y retos pendientes

La comparación con otros grandes proyectos de Madrid resulta inevitable. Madrid Río, la operación que enterró la M-30, tardó ocho años desde el inicio de las obras hasta la apertura completa del parque (2003-2011). El soterramiento de la A-5 promete un ritmo más ágil: la excavación del túnel terminó el pasado 25 de mayo, apenas dos años después de los primeros movimientos de tierra. No obstante, el desfase de dos años entre la circulación bajo tierra y el disfrute sobre la superficie es una incógnita que aún no tiene fecha exacta. Mientras el Ayuntamiento asegura que el Paseo Verde estará «entre 2027 y 2028», los vecinos temen que los plazos se dilaten una vez abierto el túnel.

El equipo de gobierno ha subrayado que la reutilización de las tierras es una de las claves medioambientales de la infraestructura, evitando la emisión de CO₂ asociada a su transporte a vertedero. La desaparición del tráfico en superficie reducirá en un 90% la contaminación atmosférica y acústica, según los estudios municipales. Queda por ver, sin embargo, cómo se gestionará la transición hacia un espacio verde de esta envergadura sin que el distrito pierda accesibilidad durante las obras de remate. El proyecto tiene detrás una histórica reivindicación vecinal; ahora solo falta que los plazos se cumplan para que la cicatriz quede definitivamente cerrada.

Paseo Verde Suroeste