El Partido Popular de Castilla-La Mancha ha lanzado este jueves una dura crítica al Gobierno de Emiliano García-Page por vetar en las Cortes regionales la declaración institucional sobre el agua que habían impulsado las tres principales organizaciones agrarias de la comunidad. La reunión de la Junta de Portavoces, celebrada el pasado lunes, evidenció la imposibilidad de alcanzar un texto común: el PSOE rechazó la propuesta de Asaja, UPA y Cooperativas Agro-alimentarias, según denunció el presidente regional del PP, Paco Núñez.
«Hoy el PSOE ha dicho no al acuerdo que proponían Asaja, UPA y Cooperativas Agro-alimentarias y ha vuelto a anteponer sus intereses partidistas al interés general de Castilla-La Mancha», afirmó Núñez. El líder de la oposición explicó que su grupo parlamentario manifestó su apoyo al documento el mismo lunes y que incluso remitió de nuevo el texto al grupo socialista para facilitar el consenso. «La respuesta del PSOE ha sido el silencio y el veto», lamentó.
Un pacto de 2020 que sigue sin cumplirse
El desencuentro no es nuevo. Núñez recordó que el Pacto Regional por el Agua, firmado en diciembre de 2020 por más de cuarenta entidades del sector hídrico —incluido el propio Page y el PP—, sigue sin ejecutarse en ninguno de sus puntos clave. Ni la auditoría hídrica para conocer los recursos disponibles, ni el mapa de necesidades de agua, ni el plan de inversiones en regadíos han visto la luz. «No se ha cumplido ni una sola coma del pacto», subrayó el jefe de la oposición.
Para el PP, vetar ahora una declaración que volvía a reclamar inversiones hidráulicas y una planificación efectiva resulta «incomprensible», sobre todo porque llegaba de la mano de quienes cultivan la tierra. Sin embargo, la lectura del PSOE es completamente distinta.
«Detrás de una declaración no se puede uno resguardar»
La portavoz del grupo socialista en las Cortes, Ana Isabel Abengózar, defendió el trabajo del Gobierno regional en materia hídrica y recriminó a PP y Vox su «cobardía» política: a su juicio, no defienden los intereses de la región por no enfrentarse a sus direcciones nacionales, de las que son «dependientes totalmente.
Abengózar fue tajante: «Es importantísimo que detrás de una declaración institucional no haya un querer resguardarse en una foto y no dar explicaciones». Y añadió que lo que busca el PP es «blanquear su postura» sin trabajar realmente por el agua. La diputada socialista recordó las más de cien alegaciones que ha presentado el Ejecutivo autonómico de la mano del sector para corregir los «desequilibrios territoriales» en la gestión del recurso. «Con alegaciones se riega», zanjó.
El pacto del agua de 2020, firmado por más de cuarenta entidades y el propio Page, sigue sin ejecutarse en ninguno de sus puntos clave.
El Pulso Territorial
Castilla-La Mancha gobierna en coalición el PSOE con mayoría absoluta desde las elecciones de 2023; Emiliano García-Page no necesita a Vox ni a ningún otro socio para sacar adelante sus presupuestos o sus leyes. Esa fortaleza parlamentaria explica por qué el Ejecutivo autonómico puede permitirse vetar una declaración sin temor a represalias legislativas inmediatas. Sin embargo, la decisión expone una fractura con el sector agrario que ya se había manifestado en movilizaciones el pasado invierno.
La gestión del agua es un eje de tensión histórica en la región. Mientras el Gobierno de Page insiste en que la defensa hídrica se demuestra con alegaciones técnicas a los planes de cuenca, el PP y las organizaciones agrarias reclaman un respaldo político explícito que, a su juicio, no llega. La comparativa con otras comunidades cubiertas por Moncloa.com muestra realidades dispares: en Murcia, el trasvase Tajo-Segura centra el debate; en Aragón, el rechazo a nuevos trasvases une a todos los partidos. Castilla-La Mancha, en cambio, libra una batalla interna sin una posición parlamentaria unánime.
El próximo paso será el debate en el Pleno de las Cortes, donde cada grupo expondrá sus iniciativas sobre el agua. El PP insiste en que la declaración frustrada era una oportunidad perdida; el PSOE, que las palabras no sustituyen al trabajo técnico. Mientras tanto, el campo espera.
Ficha Autonómica
- El caso: El PP de Castilla-La Mancha denuncia que el PSOE vetó en la Junta de Portavoces una declaración institucional sobre el agua impulsada por Asaja, UPA y Cooperativas Agro-alimentarias. El Gobierno de Page defiende su gestión y acusa a la oposición de falta de lealtad.
- Datos importantes: La declaración reclamaba más inversiones hidráulicas y el cumplimiento del Pacto Regional por el Agua de 2020, firmado por más de cuarenta entidades. El PP afirma que ninguna de sus medidas se ha ejecutado. El PSOE ha presentado más de cien alegaciones a los planes de cuenca.
- Resumen: El veto agrava la tensión entre el Ejecutivo autonómico y el sector agrario. El Pleno de las Cortes debatirá próximamente las distintas iniciativas sobre el agua, pero el consenso parece lejano.

