EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Usuarios de las líneas 6, 7, 9B y 10 de Metro, especialmente vecinos de Moncloa, Ciudad Universitaria, Arganda, Rivas, y los trayectos de la zona norte de la L7.
- ¿Cuándo ocurre? Los cortes se activan desde el 25 de julio y se extienden hasta el 2 de septiembre de 2026, según el tramo.
- ¿Qué cambia hoy? Hay que planificar rutas alternativas porque el servicio de Metro no estará disponible en esos tramos. La Comunidad activa autobuses gratuitos para cubrir los trayectos.
La Comunidad de Madrid ha desvelado este viernes el plan de renovación de vía de Metro de Madrid para el verano. Como ya es costumbre, agosto se convertirá en el mes de los andenes vacíos y los autobuses de sustitución. Esta vez, las líneas 6, 7, 9B y 10 sufrirán cortes parciales por obras de mejora que, según el Gobierno regional, buscan ‘reforzar la seguridad, la fiabilidad y la calidad del servicio.
En total, las actuaciones afectarán a más de 20 kilómetros de túnel y 24 estaciones. La inversión supera los 33 millones de euros solo en el proyecto de señalización de la línea 7, que cuenta con cofinanciación del Programa FEDER 2021-2027.
Cuatro líneas afectadas y sus fechas
El primer corte arranca el 25 de julio en la línea 9B (TFM). El tramo entre Arganda del Rey y Rivas Vaciamadrid quedará completamente suspendido hasta el 13 de agosto. La obra consiste en renovar la superestructura de vía para mejorar la fiabilidad y la seguridad, y es la única que afecta a la zona de la TFM.
A partir del 1 de agosto, la línea 6 perderá su estación más emblemática: Moncloa. El cierre se extenderá entre Arguelles y Ciudad Universitaria hasta el 2 de septiembre. La razón es que durante los cortes del año pasado, Moncloa sirvió como cabecera y no pudo ser intervenida. Ahora se renovará la vía y se reforzará el andén para la futura instalación de puertas de automatización.
La línea 7, por su parte, vivirá el corte más extenso: del 2 al 28 de agosto no habrá servicio entre Gregorio Marañón y Pitis. Los trabajos combinarán la renovación de la señalización —un proyecto de 33 millones de euros— con la sustitución del carril, aprovechando que la vía estará sin tráfico.
Por último, la línea 10 mantiene la interrupción que ya está en vigor entre Nuevos Ministerios y Plaza de Castilla, que se prolongará hasta el 21 de agosto. La estación de Cuzco permanecerá cerrada durante este periodo, mientras se ejecutan las obras de renovación integral del Santiago Bernabéu y tareas de impermeabilización.
Cada verano, la Comunidad repite la fórmula: cortar en agosto para molestar a menos viajeros, aunque la molestia para los que se quedan sea mayúscula.
Por qué la Comunidad vuelve a elegir agosto
El argumento es sencillo: la demanda de viajeros en agosto cae entre un 30 y un 40 por ciento respecto a la media mensual, según datos históricos del Consorcio Regional de Transportes. La Comunidad insiste en que estas fechas minimizan las molestias para la mayoría de los usuarios, aunque para quienes dependen del Metro en verano —trabajadores esenciales, turistas sin coche, residentes que no se van— el trastorno es innegable.
Autobuses sustitutivos gratuitos: lo que sabemos
La Consejería de Transportes ha confirmado que, en todos los casos, habrá servicios de autobuses gratuitos que cubrirán el recorrido afectado. No obstante, en esta redacción hemos comprobado que en veranos anteriores la frecuencia de estos autobuses ha sido irregular, a veces con esperas de más de 15 minutos en horas punta. El Ejecutivo regional no ha detallado aún cuántos vehículos se destinarán ni las frecuencias exactas.
El espejo de los veranos pasados y los fondos europeos
Madrid arrastra una década de grandes cortes veraniegos. El más recordado fue el de la línea 1 en 2022, que dejó sin servicio durante siete semanas a los barrios del sur. Aquella experiencia sirvió para afinar los dispositivos de autobuses, pero también dejó la sensación de que las obras se acumulan por falta de mantenimiento durante el año. Ahora, además, la inyección de 13,2 millones de euros del FEDER (el 40% del coste de la renovación de la L7) añade una exigencia extra: los plazos no pueden alargarse porque los fondos europeos caducan.
En todo caso, el Metro de Madrid se juega estos días parte de su reputación. Si los cortes se ejecutan sin incidencias graves, el beneficio será una red más moderna y fiable. Si los autobuses fallan o las obras se eternizan, la factura política la pagará la Comunidad.

