Sumar ha reclamado este miércoles el mérito político de la prórroga de dos años de los contratos de alquiler que el Gobierno aprobó el pasado 29 de junio. La coalición que lidera Yolanda Díaz pone cifras a la medida: casi cuatro millones de personas y un millón y medio de hogares podrían beneficiarse de la extensión automática de sus rentas sin subidas hasta el 30 de junio de 2028.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Consejo de Ministros ha aprobado un Real Decreto Ley que prorroga por dos años más los contratos de alquiler que vencen antes del 30 de junio de 2028.
- ¿Quién interviene? Sumar ha sido el grupo que más ha presionado dentro del Ejecutivo para reintroducir la medida, que ya fue bloqueada en el Congreso en abril.
- ¿Qué importa? La prórroga refuerza la agenda de vivienda de Sumar en un momento de alta sensibilidad social, aunque su convalidación parlamentaria no está garantizada.
El nuevo Real Decreto Ley de medidas urgentes en materia de vivienda, que el Gobierno negociará con los grupos del Congreso en otoño, recupera el alma del ‘decreto del burofax’ que decayó esta primavera por el voto en contra de la derecha y la abstención de algunos socios de investidura. La principal diferencia es el horizonte temporal: la prórroga que ahora se plantea cubre a los arrendatarios cuyos contratos expiren hasta junio de 2028, seis meses más que la versión anterior.
Sumar se anota el tanto en la agenda de vivienda
Fuentes de la formación magenta confirman que han “logrado incluir” la prórroga en el paquete de medidas. Sumar subraya que este blindaje temporal sin subida de renta llegará a cerca de un millón de inquilinos adicionales respecto a los que ya se acogieron al primer decreto. Según los cálculos que maneja el socio minoritario del Gobierno, desde el 21 de marzo de 2026 y hasta el 30 de junio de 2028 pueden verse favorecidos casi 4 millones de personas y un total de 1,5 millones de hogares.
La vicepresidenta Yolanda Díaz ha convertido la vivienda en su principal bandera social en este tramo de legislatura. La prórroga de alquileres supone la cristalización de una demanda que Sumar ha mantenido desde meses atrás, pese a las resistencias que encontró en el primer intento.
La prórroga de alquileres se ha convertido en la medida más visible de Sumar en la política de vivienda, pero su éxito definitivo depende de la convalidación parlamentaria y de la capacidad de la formación para coser una mayoría.
El precedente del ‘decreto del burofax’ y la presión de los movimientos
El anterior decreto —conocido como ‘decreto del burofax’— fue tumbado en el Congreso en abril. El nuevo texto amplía el plazo de cobertura, aunque mantiene las mismas críticas desde los movimientos de vivienda: no incluye una moratoria de desahucios que venció en febrero. Organizaciones sociales denuncian que la ausencia de esta protección está dejando a miles de familias en situación de calle.
En el documento que el Ejecutivo llevará a las Cortes, Sumar ha conseguido introducir un punto a negociar con el resto de grupos para “proteger a las familias en situación de vulnerabilidad, con el objetivo de evitar los desahucios y de que ninguna quede sin alternativa habitacional”. La redacción, intencionadamente abierta, busca recabar apoyos en el hemiciclo sin cerrar de antemano la puerta a enmiendas de otros partidos.
Además, el Real Decreto Ley incluye una nueva regulación de los alquileres de temporada y de habitaciones, con el propósito de acabar con prácticas fraudulentas que esquivan los límites de precios vigentes.
La Dinámica de Coalición
El beneficio político que Sumar extrae de la medida es directo, pero no exento de tensiones. Dentro de la coalición de gobierno, el PSOE asume la prórroga como parte de un acuerdo más amplio; sin embargo, el partido de Pedro Sánchez prefiere no concentrar la autoría en el socio minoritario. Las confluentes de Sumar —Izquierda Unida, Más País, Compromís y el resto de fuerzas territoriales— respaldan sin fisuras la iniciativa y la leen como una prueba de que la agenda social del espacio resiste pese a los vaivenes parlamentarios.
La viabilidad de la prórroga está en manos del Congreso. El Grupo Parlamentario Sumar, con 31 escaños, necesitará sumar al PSOE y a otros socios para alcanzar la mayoría simple que convalide el decreto. El precedente de abril, cuando el texto anterior decayó, obliga a una negociación minuciosa. Las fuentes consultadas no descartan que el PP y Vox vuelvan a votar en contra, lo que sitúa la llave en formaciones como ERC, Bildu o PNV. La negociación, según confirman desde el grupo magenta, comenzará antes del arranque del período de sesiones de septiembre.
Ficha del Caso
- El caso: Sumar reivindica la autoría de la prórroga de alquileres incluida en el último Real Decreto Ley de vivienda, aprobado por el Gobierno el 29 de junio.
- Datos importantes: La prórroga cubre contratos que venzan antes del 30 de junio de 2028, beneficiando a casi 4 millones de personas. El decreto debe ser convalidado por el Congreso, donde Sumar cuenta con 31 escaños.
- Resumen: La medida consolida la agenda de vivienda de Yolanda Díaz pero su éxito depende de una difícil negociación parlamentaria tras el fracaso del primer decreto en abril.

