La provincia de Sevilla registra 57 casos de virus del Nilo y mantiene 18 municipios en alerta sanitaria por el mosquito transmisor.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Consejería de Sanidad ha ampliado la alerta en 18 municipios de la provincia de Sevilla, con 57 casos notificados.
- ¿Dónde y quién? La Diputación de Sevilla trabaja en Los Palacios, La Puebla del Río, Coria del Río y otras localidades del Bajo Guadalquivir.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Tratamientos terrestres y drones hasta noviembre y recomendaciones de prevención para evitar picaduras.
La alerta sanitaria se amplía hasta el 29 de septiembre
La Consejería de Sanidad ha ampliado la vigilancia en Los Palacios y La Puebla del Río hasta el próximo 29 de septiembre, después de que las trampas hayan detectado mosquitos portadores del virus. El virus del Nilo Occidental se transmite por la picadura de mosquitos infectados y no se contagia de persona a persona.
El último caso grave se ha localizado en Coria del Río, donde la Diputación actúa en los cauces próximos a las zonas urbanas: el arroyo Porzuna, el Caño Real y el río Pudio.
Esta semana se están realizando tratamientos adulticidas en La Puebla del Río, con refuerzo en la margen izquierda.
Los mismos trabajos han llegado a Coria del Río y Almensilla.
Palomares del Río y Mairena del Aljarafe también reciben tratamientos esta semana.
Las 36.000 hectáreas de arrozal de la provincia de Sevilla son la despensa del Bajo Guadalquivir y, a la vez, el principal foco de cría del mosquito transmisor.
Doce equipos y tratamientos coordinados en la vega
Según el diputado del Área de Servicio Público y Supramunicipales, una de las razones del aumento de afectados es que este año la Junta de Andalucía, competente en salud pública, contabiliza también los casos leves, algo que no se hizo el año pasado. El diputado provincial ha subrayado que la Diputación está haciendo su trabajo y que sigue las indicaciones de la Junta sobre dónde intervenir y cómo hacerlo. Desde la Diputación seguimos aumentando la las necesidades que nos indica la Junta en cuanto al tratamiento de larvicidas y adulticidas.
De hecho, 36.000 hectáreas de arrozal con agua estancada favorecen la proliferación del mosquito en esta zona de la provincia. Este año y el pasado los cultivos se han sembrado en su totalidad, una buena noticia para el sector arrocero y para el producto interior bruto provincial.
Los trabajos, coordinados con la Junta, los ayuntamientos y equipos científicos, combinan equipos terrestres y drones para que el control sea lo más efectivo posible. La Diputación de Sevilla ha anunciado una nueva partida para luchar contra el virus durante los dos próximos años, con el mismo esfuerzo que en la campaña pasada.
Actualmente hay doce equipos de la entidad provincial trabajando en la Vega del Guadalquivir, con avioneta y drones cuando son necesarios. Las tareas se prolongarán hasta noviembre, y las nuevas campañas se extenderán del 1 de enero al 31 de diciembre.
La Lectura Andaluza
En Andalucía, el virus del Nilo ha encontrado en la cuenca baja del Guadalquivir un ecosistema propicio. La presencia de 36.000 hectáreas de arrozal y la lámina de agua permanente no solo sostienen una actividad agrícola clave, sino que favorecen la reproducción del mosquito. Esa dualidad explica que la provincia de Sevilla sea la más afectada de la comunidad y que la comparecencia provincial sitúe a la vega como el principal foco de vigilancia entomológica.
Para los vecinos de Los Palacios, Coria del Río y La Puebla del Río, la recomendación es clara: usar repelente al amanecer y al atardecer, evitar aguas estancadas cercanas a casa y mantener la vigilancia sobre los síntomas, sobre todo en personas mayores o con patologías previas. La prevención doméstica, recuerdan los técnicos, es tan importante como los tratamientos aéreos.
La proyección apunta a que los equipos provinciales mantendrán la actividad al menos hasta noviembre, con una segunda campaña a partir de enero. La coordinación con la Junta y los ayuntamientos será la clave para que el plan de vectorización llegue a todos los municipios incluidos en la alerta.
La lección para los andaluces de la vega es que la sanidad pública y la gestión del territorio van de la mano: cuidar el arrozal es proteger la economía, pero también vigilar la salud de quienes viven a pocos metros del agua.
